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RESISTENCIAS ENLAZANDO DIGNIDAD-MOVIMIENTO Y CORAZÓN ZAPATISTA

Solidaridad con Comunidades Zapatistas

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comunicado

Baila una ballena.

ADVERTENCIA: el comunicado a continuación se publicó hace tiempo, pero, claro, no deja de ser vigente y, bueno, nosotras, nosotros, inmersos en una cápsula del tiempo lo transcribimos en este espacio.

COMISIÓN SEXTA DEL EZLN.
MÉXICO.

Diciembre del 2019.

Al Congreso Nacional Indígena-Concejo Indígena de Gobierno:
A las personas, grupos, colectivos y organizaciones de la Sexta nacional e internacional:
A las Redes de Resistencia y Rebeldía:
A quienes gustan de la Danza:

CONSIDERANDO QUE:

Primero y único:

BAILA UNA BALLENA.

  La montaña iluminada.  El eco del cine -no de una película, sino del cine como comunidad-, todavía deambula por entre ocotes encendidos, el azul nostálgico del caballo, Tulan Kaw, el guiño de luz de “bienvenid@s” y la luz desafiante de “ZAPATISTAS”.

  Usted ha tratado de salir de aquí, pero, de alguna forma que no logra explicar, no puede… o no quiere.  En la ya noche, siempre fría, usted recorre la planada donde, horas antes, la serpiente de las estaciones le traía recuerdos de ferias pueblerinas, lejanas en calendario y geografía.

  Su mirada se detiene en los carteles del rompecabezas: “II Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan”, “Foro en Defensa de la Madre Tierra”, “26 Aniversario”. “II Festival de Cine Puy Ta Cuxlejaltic”, “Primer Festival de Danza Báilate otro mundo”.

  Una ráfaga de aire hace temblar el gran anuncio.

  ¿Se puede bailar el aire?

  La danza, aparentemente tan lejana de todo, ¿puede trazar sólo con movimientos un sueño?

  Sí, usted tal vez desvaría.  Puede ser por el frío, o por esa irreverente estrella roja que cintila en la punta del cerro.

  En eso está, cuando la niña y su pandilla llegan y le rodean con su bulla entusiasmada.  “¡Va a haber baile!”, le gritan brincando.  Bueno, la niña a quien llaman “La Calamidad” apenas levanta un poco los talones, pero su alegría es semejante a la de las demás.  Lo del baile no entusiasma al Pedrito, el escéptico de la banda, y sentencia: “De por sí hay baile cada tanto, no veo la razón del escándalo”.  Defensa Zapatista abre su método pedagógico con un zape y prosigue: “Va a haber baile pero colgado de una nube.  O sea que no cualquiera”, y realiza un impecable movimiento de ron de jambe par terre en dehors.  El gato-perro no quiere quedarse atrás y, obvio, se suma con un pas de chat.

  “¡Va a haber baile!” repiten las niñas, no a coro porque son bastante disparejas.

  Una insurgenta (usted la identifica por su uniforme) llega corriendo y dice: “¡Calamidad, veníte, que lo van a bailar la ballena!”.  La Calamidad sube a toda velocidad -que tampoco es mucha que digamos-, la ligera cuesta que lleva a las entrañas de la ballena de madera aún reposando… o recuperándose de las heridas de arpones, mentiras y olvidos.  Defensa Zapatista carga al gato-perro en brazos y le sigue.

  La Esperanza Zapatista se queda discutiendo con el Pedrito, quien señala que no sólo es imposible bailar una ballena, también que es imposible que se encuentre un cetáceo (así dice) en medio de las montañas del sureste mexicano.  Usted no se entera del final de la discusión, aunque supone su desenlace –Esperanza, aunque le llega a la cintura al Pedrito, suele terminar cualquier discusión con un “hombres, no ven más allá de sus narices… y son chatos”-.

  Usted decide seguir a Defensa Zapatista, al gato-perro y a la Calamidad.  Le siguen la Esperanza Zapatista y un Pedrito rezongando porque tiene hambre.

  Se adentran en las entrañas, ahora casi vacías, del gigantesco animal.  Un grupo de danzarines practica sus movimientos. Ellas, elloas y ellos recorren el templete que, contradiciendo su vocación, no está más elevado que las plateas, sino más bajo.

  Usted se sienta y, más que mirar los ejercicios y pasos ensayados, pone atención en la reacción de la pandilla.  La Calamidad, inspirada, se ha subido a una de las bancas e intenta un echappe simple y, al caer sobre la tabla, ésta se rinde (la tabla, se entiende).  “¡Calamidad!”, le grita Defensa Zapatista.  Pero la Calamidad ya se subió en otra banca y repite el paso… y la tabla rota.  A la quinta banca quebrada, un pelotón de milicianas trata de sujetar, inútilmente, a una Calamidad que se reitera en su intento de desafiar la ley de gravedad… y de la lógica.

  El escándalo que sigue –la Calamidad brincando de una banca a otra con una agilidad fuera de los límites de su cuerpo, las milicianas tratando de rodearla y someterla, el gato-perro mordiendo a las milicianas, la Defensa Zapatista tratando de detener al gato-perro, la Esperanza sacando su celular para video grabar el tumulto, el Pedrito recordándoles a todos que tal vez es mejor comer algo-, no parece perturbar a quienes se cuelgan de un viento que, debido a la ausencia de música, sólo sopla en sus corazones.

  ¿Se puede bailar una ballena herida?

  “Ah, los zapatistas, siempre como que están viendo otra película”, piensa usted para sí.  Como si cuando hablaran del mundo, no se refirieran a éste que se padece.  Como si, en una nave espacial, eligieran mirar, no el mundo que queda detrás, sino el que se esconde en algún lugar del universo… o de su imaginación.

  ¿Se puede imaginar la banda sonora de un mundo nuevo que, insumiso, surge de los escombros de otro que ya cruje imperceptiblemente?

  Entonces usted entiende… o cree entender.  Con lo de “Báilate otro mundo”, el zapatismo no está lanzando un desafío, sino una invitación.

  Mientras tanto, acorralada en el último rincón del auditorio, la Calamidad ha detenido el ataque de las milicianas, quienes escuchan, atentas, cómo la niña les explica el “juego de las palomitas” y les cuenta “la historia del maíz palomero versión Calamidad”.

  Entonces, usted siente un pequeño temblor bajo sus pies.  Duda.  Certifica.  Sí, parece que la ballena al fin se despereza y se dispone a retomar su camino loma arriba.

  Como si la danza, el arte de bailar otro mundo, le hubiera aliviado las heridas y el corazón, y le animara a seguir su absurdo empeño.

  Pero eso es imposible.  ¿O no?

-*-

Con base a lo anteriormente expuesto, la Comisión Sexta del EZLN, invita a los hombres, mujeres, otroas, niños y ancianos de la Sexta, del CNI y de las redes de Resistencia y Rebeldía en todo el mundo, y también a quienes puedan y quieran, al PRIMER FESTIVAL DE DANZA…

“BÁILATE OTRO MUNDO”

Cuya PRIMERA edición se realizará en los Caracoles zapatistas de Tulan Kaw y Jacinto Canek, en las montañas del Sureste Mexicano, del 16 al 20 de diciembre del 2019.

   Habrá exhibiciones de danza contemporánea, clásica, neo clásica, árabe, butoh, acrobacia, bailable, circo, performance, participativa, aérea, africana, dark belly dance hip hop fusión, moderna, hula hula y manipulación de fuego.

  También se impartirán talleres (abiertos al público) de: danza contemporánea, expresión corporal, malabar, danza africana, danza árabe.  Además de pláticas y exposición fotográfica.

  Las actividades se realizarán en:

.- El caracol de Tulan Kaw los días 16, 17 y 18 de diciembre del 2019, a partir de la 1000.

.- El caracol Jacinto Canek (en las instalaciones del CIDECI en San Cristóbal de las Casas, Chiapas), los días 19 y 20 de diciembre del 2019.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

El SupGaleano.
Con su hermoso y bien formado cuerpo () adolorido por haber intentado un Temps Levé Coupe.  No se burlen, me salió bien… bueno, más o menos… ok, ok, ok, no me salió.
México, diciembre del 2019.

Fuente: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2019/12/15/baila-una-ballena/

La cápsula del tiempo hizo de las suyas. Estamos en abril, en la Ciudad Monstruo, 2021

FB: redmyczapatista

Twitter: @redmyczapatista

redmyczapatista@gmail.com

Una invitación a: “El cine imposible”. Comisión Sexta del EZLN, octubre del 2018.

EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.

Comisión Sexta del EZLN.

México.

Octubre del 2018.

A las personas, grupos, colectivos y organizaciones de la Sexta nacional e internacional:
A las redes de apoyo al Concejo Indígena de Gobierno:
A quienes tienen afición, vicio u obsesión por el cine:

CONSIDERANDO QUE:

Primero y único:

EL CINE IMPOSIBLE.
(Apertura: la serpiente le ofrece la manzana)

  Usted camina sin rumbo.  No sabe bien a dónde se dirige y, claro, a qué.  Atrás quedó la transitada calle al pie del muro que se desgaja, burlándose, a su modo, del deteriorado cartel de la feliz Familia Feliz.  Y también quedó lejano el monumental estadio y su impertinente interrogante: “¿quién manda?”.  Pero, bueno, ahora mismo usted no sabe dónde diablos está y piensa si mejor debe regresar… pero tampoco sabe a dónde y, claro, a qué; así que se detiene, pero sólo un momento porque una niña le toma de la mano y le apremia: “apúrate porque si no vamos a llegar tarde al cine”.  A usted no le da tiempo de aceptar o no, porque ya se encuentra frente a un cartel el cual, con muchos colores, declara: “Adultos sólo acompañados de un niño”  Pero alguien ha tachado “un niño” y puso “una niña”.  Y otra mano anónima tachó “una niña” y escribió “unoa niñoa”.  Alguien más anuló “unoa niñoa” y agregó “eso aquí no importa”.

Un ser con pasamontañas le detiene, pero la niña le aclara al rostro oculto: “viene conmigo”.  El embozado le cede el paso.  Una pendiente parcialmente cubierta con cemento.  Charcos.  Piedras.  Lodo.  A los costados, varias casitas de madera con techo de lámina.  La niebla es muy cerrada, así que las sencillas edificaciones van como apareciendo y desapareciendo a cada paso, en un vaivén de “fade in” y “fade out”.  Pero usted sigue sin saber a dónde va.  El ambiente es como de una vieja película de misterio… o de terror.

Los letreros que señalan las distintas champas son… ¿cómo decirlo?… desconcertantes.  En una, por ejemplo, por entre una neblina que bien podría confundirse con la londinense, se lee “The Lodger” y más abajo “room service, atendido personalmente por Norman Bates” y la foto de un joven desgarbado que bien podría ser Antonhy Perkins si no fuera porque es imposible.

A estas alturas usted ya no sabe si está en las montañas del sureste mexicano o en el barrio de Whitechapel y entonces se pregunta si, en lugar de conducirle al cine, la niña no le lleva a la cocina del gastrónomo y doctor Hannibal Lecter.

Debe serenarse, se dice para sus adentros.

Aunque tampoco ayude mucho el que, en otra champita, un rótulo advierta: “Taquería El Silencio de los Inocentes. Tacos de nana, buche, nenepil y SESOS”; así, con mayúsculas el último ingrediente.  Usted siente miedo, pero no de que le abran el cráneo, sino de que Sir Anthony Hopkins, vestido con un delantal con una leyenda que reza “Vayamos por partes, feat Jack The Riper”, rechace su cerebro de usted con un “le falta consistencia”.  Le apena también la imagen de sus tripas en el bote de la basura.  ¿Y si, junto al cerebro, le sacan también las ilusiones?  Lo de las tripas, vaya y pase, cualquier película de terror abunda en tripas (cine Gore, cree usted que le dicen a ese género hoy tan en boga), pero, ¿qué le podría quitar las ilusiones?  “La Realidad”, lee usted en un letrero de edad indefinida en otra de las casitas, seguido de “Electroshocks, bofetadas y zapes gratis.  Se pinchan ilusiones, globos, promesas electorales y programas de gobierno”.

En otra, unos metros más abajo y en el costado opuesto de la pendiente, otro letrero: “Los Tercios Compas.  No somos medios, ni autónomos, ni independientes, ni alternativos, ni libres y tampoco somos como-se-diga, pero somos compas”, y, más abajo, con plumín, alguien ha agregado: “no hemos terminado el documental, vuelva para el próximo alzamiento y le diremos para cuando podría estar”.

En la de allá: “El Guasón. Estética bucal. ¿Por qué tan serio?, ¡Luzca una sonrisa para toda la vida!”, y una fotografía de Heath Ledger en el papel de “The Joker”.  Más abajo, otra, con el dibujo de un samurái con su katana y el letrero “Heihachi – Minuro Chiaki.  Curso relámpago de Hara-Kiri.  Propedéutico, tronco común, especialidad, examen final y graduación, todo en menos de un minuto. ¡100% práctico!”.

Usted se estremece.  La niña se detiene, voltea a mirarle y, para tranquilizarle, le aclara:

No hagas caso de esos letreros, es el Sup Galeano que siempre anda de malora y pone esas cosas en sus cuentos, pero nomás lo hace por molestar y porque está bravo porque le ganamos la mantecada y porque no pasan las películas que le gustan, porque el Sup sólo quiere cine de unas encueradas que ya de una vez.  ¿Tú lo crees que lo van a pasar esas películas?  Nuncamente.  De plano quiere unos sus zapes y su plática política de como mujeres que somos.  Ya le dimos varias, pero él no entiende.  Así son los malditos hombres pues.  Además, esos tacos son de tuluc (guajolote), no de cuche (cerdo), ni de ganado (res), y no son tacos, son tamales”.

Siguen caminando y usted todavía no sabe dónde se encuentra, en qué país o en qué mundo.  ¿Y la fecha?  Ni idea.  ¿Llueve o es la niebla la que le moja la piel?

Llegamos”, dice la niña, mientras entran a un galerón que, supone usted, debe ser la sala de cine.  Usted se detiene en el quicio de la puerta y mira el recinto.

Para ser cine, es muy otro.  La pantalla, por ejemplo, no está en un extremo, sino en medio; y quienes asisten a la función están a uno y otro lado de la proyección… o de lo que supone es la proyección.

De un lado están quienes hacen cine, quienes actúan, dirigen, producen, editan, sonorizan, enseñan, analizan, critican, proyectan, difunden y todos los trabajos que supone hacer una película.

Del otro lado: el público, los espectadores.  Aunque éstos tienen el rostro cubierto y sólo se alcanza a distinguir su mirada.  En muchos de los casos, no se puede precisar la edad ni el género.  Como si de ese lado de la pantalla, la primera y el segundo no importaran, y sólo fueran una mirada que mira y escucha.  No se sabe si sonríen, se apenan, se enojan, celebran.  Además, intercambian comentarios en lenguas incomprensibles.

Además de su absurda posición, parece que la pantalla es transparente porque, quienes hacen cine, están con la mirada y el oído atentos, pendientes de las reacciones del auditorio, como si supieran que esta sala de cine les permite apreciar lo que nunca: el efecto que la película produce en los públicos.  Y lo pueden hacer desde la, tal vez, mejor perspectiva para quien hace cine; es decir, desde la pantalla.  Desde ahí pueden ver las miradas y escuchar las reacciones, que suelen decir más que las palabras y que, claro, las taquillas, los ratings en los servicios de streaming, las estatuillas y las críticas de la prensa especializada.

A su vez, quienes asisten a la proyección miran y comentan, pero al parecer no están atentos a la pantalla, sino a quienes están mirándolos.  De alguna forma que usted no puede explicar, al público no le interesa tanto lo que se proyecta, sino las miradas de quienes trabajaron para que esas historias llamadas “cine” se proyectaran, es decir, se contaran.  Es más, hay algunas personas, también con pasamontañas, con sus cámaras dirigidas a quienes definen como “artististas de las películas”.  Como si la escena en la sala de cine, en la película “Los Carabineros” (Jean Luc Godard, 1963), se invirtiera, y en lugar de ver al carabinero aterrado por el tren que llega, o asomándose para ver a la mujer que se desviste y baña en la tina (todo en una pantalla que, desgarrada, desnuda un muro impúdico y soberbio), quisiéramos mirar, no la mirada del maquinista, ni de la mujer que es mirada, sino la mirada de los hermanos Lumiére.

“Parece que acá los patos le tiran a las escopetas”, está pensando usted, cuando la niña que, según le aclara, se llama “Defensa Zapatista”, le dice que se sienten ya porque la película ya comenzó.

Un niño que, según le aclara, se llama “el Pedrito” –y que ha aparecido a sus espaldas-, le dice a usted, en voz baja: “Es que Defensa es una romántica irremediable.  Cree que las películas, si no tienen quien las mire, quien aplauda, ría, llore, se espante, abuchee, se conmueva, reflexione, las celebre o las lamente, se sienten muy solas.  ¿Y qué hacen las películas si nadie las mira?  ¿Lloran?  ¿Se ponen tristes?  ¿Se desmayan?  No lo sabemos, y Defensa no quiere averiguarlo.  Así que siempre asiste cuando pasan una película, no importa cuál seaYo ya le demostré que es imposible de resolver ese misterio, porque, para saber si llora una película que nadie mira, tenemos que mirarla.  Puede ser que miremos que llora, pero ya no será porque no la miran, porque ya la miró alguien para ver si llora porque no la miran.  Así que si miramos que llora, puede ser porque el argumento es muy malo, o la edición, o las actuaciones, o la sonorización, o la escenografía, o la producción, o porque un crítico malora la mal habló, o todo.  ¿Entiendes la paradoja?  La forma de demostrar la hipótesis, que se infiere de la misma hipótesis, anula la posibilidad de demostrar la hipótesis.  Yo le llamo “La paradoja de la película triste”.  Le expliqué eso al Sup Galeano, pero el Sup dijo que de las películas no sabe, pero que si no hay palomitas de plano no hay cine y toda especulación es inútil.

   Usted está tratando de seguir el planteamiento lógico del niño y piensa que quien llaman “el Sup Galeano” podría ubicarse en lo que el maestro Jorge Ayala Blanco llama “mentalidad comepalomitas”, pero, al sentarse, usted escucha claramente que la niña, como si de una oración se tratara, murmura:

No tengas pena, hermanita, ya vine ya.  Yo te voy a mirar y te voy a aplaudir aunque no me guste lo que pongas, aunque salgan serpientes o arañas, que son muy fieras y mucho me espantan, y luego tengo “quesadillas” cuando me duermo, pero entonces nomás cierro los ojos y ya.  Y si está triste tu historia, voy a llorar pero no mucho… bueno, sí un poco bastante, pero depende.  Y si cuentas chistes, me voy a reír mucho porque seguro son mejores que las babosadas del Pedrito aquí presente.  Y si lo explicas las chingaderas de los malditos capitalismos, lo voy a tomar apunte.  Y si cuentas una lucha, te voy a echar unas consignas de “se ve, se siente, ya volvimos a salir”.  Y si te bailas, bailo.  Y si te cantas, canto.  Y si dices soñar, te sueño.  Y si gritas despertar, te despierto.  Así que aquí estoy, mírame que te miro y que se ponga alegre tu corazón”.

El Pedrito le mira a usted con cara de “te lo dije” y sonríe burlón.  La niña se da cuenta y le da un zape.  El niño protesta: “Pero si no dije nada”.  La niña: “Pero lo pensaste”.  El niño: “Acaso estoy pensando nada”, y le guiña a usted un ojo cómplice.

Para esto, junto a usted y en la misma banca, ya hay una banda de niños y niñas, cada quien con un paliacate rojo al cuello o un pasamontañas embozando el rostro.  Sin que nadie lo indique expresamente, se van presentando: “Yo soy la Esperanza”, “Yo soy el Pablito”, “Yo soy el Amado”.  Y, con una especie de maullido-ladrido, un animalito entre gato y perro brinca al regazo de la niña Defensa Zapatista.

Uno de los niños, el Amado, pregunta “¿Ya comenzó?”  “Ya tiene ya”, responde Esperanza.  “¿Y las palomitas?”, pregunta el Pablito.  El Pedrito responde: “Las quedó el Sup Galeano, dice que los dioses crearon el maíz palomero sólo para los subcomandantes y que quienes quieran quitarle pues machete en el pescuezo, sin filo para que tarde, y oxidado para que se infecte y te tienen que poner inyecciones”.  Toda la pandilla se estremece con la palabra “inyecciones”.  “Apártenle su lugar a la Calamidad por si llega”, indica Defensa Zapatista.  “Y bueno, al Sup también”, añade.

Lo miré en su ojo que se embraveció”, escucha usted que dice el Pedrito, narrando lo ocurrido cuando le dijo al Sup que tenía que compartir sus palomitas.

“Así que aquí miran tu mirada”, se dice usted para sus adentros, y se añade: “y te obligan a mirar esa mirada que te mira.  Vaya problema”.

Alguien pide silencio y la pandilla se calma.  Ahora a usted le da tiempo de mirar con atención ese cine incomprensible.  Fuera de la absurda ubicación de la pantalla y la disposición del auditorio, todo parece transcurrir con normalidad, pero sólo en apariencia.  Usted no recuerda ahora qué película se estaba proyectando.  Es más, tampoco recuerda si es que se estaba proyectando algo.

Pero recuerda que… de pronto, la niña con un osito de peluche enmascarado (“yo me llamo Esperanza y me apedillo Zapatista”, recuerda usted que dijo), se pone de pie y, dirigiéndose a la pantalla, la cruza y se sienta del lado de quienes hacen la película.  Desde ahí, le hace señas al resto de la pandilla para que se atraviesen.  Les siguen los demás espectadores y, como no hay asientos suficientes, quienes hacen cine deben ponerse de pie y buscar lugar en el lado opuesto.

Entonces usted advierte que la pantalla no sólo es transparente, no sólo deja pasar las miradas a uno y otro lado.  También deja pasar los cuerpos, como si fuera una ventana, o, mejor aún, una puerta, pero es imposible que exista una pantalla de cine así.

Sigue observando y, supone usted, los papeles se invierten: los espectadores miran desde el lado de quienes hacen cine; y quienes hacen cine miran desde el lado de los espectadores.  Un rato están así, y vuelven a cruzarse.  El movimiento se repite una y otra vez.  Usted ha tomado posición en un costado, así que puede apreciar eso que algo tiene de danza anacrónica.

Quienes no cruzan cambiando de asiento y de perspectiva, se dedican al antiguo deporte de arrojar palomitas a la pantalla.  Aunque, claro, los proyectiles no rebotan, sino que atraviesan al otro lado.  Así que pronto se arma una batalla campal de maíz palomero: público contra cineastas.  Ganan cineastas, pero no porque tengan mejor puntería o porque sean más.  De hecho son menos, y no le atinan ni al cerro del que baja la niebla como una larga nagua; pero el público, a pesar de superar en cantidad y puntería al equipo contrario, se quedó sin parque porque, como debe de ser, se comió la munición, o sea, las palomitas.

Está cabrón”, escucha usted que una de quienes hacen cine le dice a otro, “porque no miras que miren tu película, sino que miras como que te miran el corazón, te lo quitan, lo desarman, lo desarreglan y te lo vuelven a poner como si nada.  No vuelvo a venir.  O sí.  O no sé.  Y todo sin una palabra.  Con decirte que añoro las críticas con las que la prensa especializada destrozó mi ópera prima.”  El hombre a su lado no responde, está ocupado acomodándose la chamarra para que no se le vea la herida en el pecho.

Pasado el zafarrancho palomero, el vaivén no se detiene.  Sí, el caos es evidente, pero tiene una especie de coreografía involuntaria, como en los primeros dibujos animados.

Ahí están las dos partes: quienes se muestran detrás de un pasamontañas y quienes se muestran detrás de una película.  Fuera de eso, no tienen nada en común, pero la pantalla les convoca.  Es ella la que define los lugares, los movimientos, los incesantes intercambios.

La pantalla es… ¿cómo decirlo?, sí, un puente.

Pero eso no es posible…

¿O sí?

-*-

  En base a lo anteriormente expuesto, la Comisión Sexta del EZLN, invita a los hombres, mujeres, otroas, niños y ancianos de la Sexta, del CNI y de las redes de apoyo al CIG en todo el mundo, y, bueno, a l@s cinéfil@s que puedan y quieran, al

FESTIVAL DE CINE

“PUY TA CUXLEJALTIC”(“Caracol de nuestra Vida”),  Cuya primera edición (suponemos que será anual) se realizará en el Caracol zapatista de Oventik, en las montañas del Sureste Mexicano (con proyecciones alternas en el CIDECI de San Cristóbal de las Casas, Chiapas), del 1 al 5 de noviembre de este año del 2018.

Las películas que se exhibirán y las actividades en el mentado festival (que al parecer incluyen, entre otros absurdos: una mesa no redonda, tal vez rectangular, sobre… ¡¿futbol?!  ¿Pero no es un festival de cine?; ¿Una película que se lee y dirigida por un escarabajo esquizofrénico?), se darán a conocer públicamente en unos días más (o eso esperamos).

-*-

(continuará…)

Desde la sala de cine “Comandanta Ramona”
Por la Comisión Sexta del EZLN.

El Sup Galeano, fumando, irresponsable, en la cabina de proyección.
(no soy irresponsable, bueno, sí, pero no es el tema; estoy apoyando los efectos especiales, ¿qué tal que esos días no hay niebla? ¿Ah, verdad? Y no me ganaron la mantecada, fui despojado, no es lo mismo. Y no miro películas de encueradas, son mis clases de anatomía por correspondencia; lo que pasa es que Defensa Zapatista me está autocriticándome por machito, pero, bueno, depende… ¿qué? ¿Ya se acabó?

Okela, ¿no les digo?)
México, Octubre del 2018.

gatoperro

Ciudad Monstruo, octubre 04, 2018

FB: redmyczapatista

Twitter: @redmyczapatista

redmyczapatista@gmail.com

300. Segunda parte: UN CONTINENTE COMO PATIO TRASERO, UN PAÍS COMO CEMENTERIO, UN PENSAMIENTO ÚNICO COMO PROGRAMA DE GOBIERNO, Y UNA PEQUEÑA, MUY PEQUEÑA, PEQUEÑÍSIMA REBELDÍA. Subcomandante Insurgente Moisés, SupGaleano

300.

Segunda parte:

UN CONTINENTE COMO PATIO TRASERO, UN PAÍS COMO CEMENTERIO, UN PENSAMIENTO ÚNICO COMO PROGRAMA DE GOBIERNO, Y UNA PEQUEÑA, MUY PEQUEÑA, PEQUEÑÍSIMA REBELDÍA.

Del mundo bajamos al continente.

Si miramos hacia arriba…

Vemos los ejemplos de Ecuador, Brasil y Argentina, donde no sólo desplazan a los gobiernos supuestamente progresistas, sino que también los persiguen jurídicamente y, en su lugar, ascienden gobiernos entrenados como buenos capataces, o capataces obedientes al capital (aunque, seamos justos, son bastante torpes aún en su cinismo) para el nuevo reacomodo de la finca mundial, que son como Temer en Brasil, Macri en Argentina y en Ecuador, el que era bueno porque lo puso el ahora perseguido Correa (el de la “revolución ciudadana” –“de izquierda”, así lo vendió la intelectualidad progresista-) y ahora resulta que es de derecha, que es Lenin Moreno -paradójicamente se llama Lenin-.

Bajo la vigilancia del Estado que se ha convertido en el policía de la región -Colombia-, y desde el cual se amenaza, se desestabiliza y se planean provocaciones que justifiquen invasiones de “fuerzas de paz”, en toda Sudamérica se vuelve a los brutales tiempos de la Colonia, ahora con el “nuevo” extractivismo, que no es sino el ancestral saqueo de recursos naturales, tipificados como “materias primas”, y que, en los gobiernos progresistas de la región, se avala y promueve como un “extractivismo de izquierda” -que viene siendo algo así como un capitalismo de izquierda o una izquierda capitalista o a saber qué quiere decir eso-, pero igual destruyen y despojan, sólo que es por una “buena causa” (¿?).  Cualquier crítica o movimiento opositor a la destrucción de los territorios de los originarios es catalogada como “promovida por el Imperio”, “de aliento derechista”, y demás equivalentes a “es un complot de la mafia del Poder”.

En suma, en el continente, el “patio trasero” del Capital se extiende hasta el Cabo de Hornos.

Pero si miramos hacia abajo…

Vemos rebeldías y resistencias, en primer término, de los pueblos originarios.  Sería injusto nombrarlos a todos, pues siempre se correría el riesgo de omitir algunos.  Pero su identidad resalta en su lucha.  Ahí donde la máquina encuentra resistencia a su avance depredador, la rebeldía se viste de colores nuevos de tan antiguos y habla lenguas “extrañas”.  El despojo, también disfrazado de renta de la tierra, trata de imponer su lógica mercantil a quienes se refieren a la tierra como la madre.

Estas resistencias son acompañadas por grupos, colectivos y organizaciones que, sin ser propiamente de los originarios, comparten con ellos empeño y destino, es decir, corazón.  Por ello sufren calumnias, persecuciones, encarcelamientos y, no pocas veces, la muerte.

Para la máquina, los originarios son cosas, incapaces de pensar, sentir y decidir; así que no es ajena a su lógica automatizada el pensar que estos grupos en realidad “dirigen”, “usan” y “mal orientan” a esas “cosas” (los originarios) que se niegan a abrazar la idea de que todo es una mercancía.  Todo, incluyendo su historia, lengua, cultura.

Para el sistema, el destino de los originarios está en los museos, las especialidades de antropología, los mercados de artesanías, y la imagen de la mano tendida esperando limosna.  Debe ser desesperante, para los teóricos y abogados de la máquina, ese analfabetismo que no entiende las palabras: “consumo”, “ganancia”, “progreso”, “orden”, “modernidad”, “conformismo”, “compra-venta”, “rendición”, “claudicación”.  Para alfabetizar a esos remisos de la civilización, son buenos los programas asistenciales que dividen y confrontan, los barrotes de la cárcel, el plomo y la desaparición.  Y sí, hay quien se vende y entrega a los suyos al verdugo, pero hay comunidades que se mantienen rebeldes porque saben que nacieron para la vida, y que las promesas de “progreso” esconden la muerte peor: la del olvido.

Seguimos a Centroamérica (donde en Nicaragua se reedita Shakespeare, y la pareja Macbeth, Daniel y Rosario, se preguntan “¿Quién se iba a imaginar que el viejo (Sandino) tuviera tanta sangre en el cuerpo?” mientras intentan, en vano, limpiarse las manos en una bandera rojinegra), que se empieza a transformar, de un territorio olvidado (después de un saqueo despiadado), en un problema para el gran capital porque es un gran proveedor, y trampolín, de migrantes; y eso le va a asignar a México, y en concreto al sureste mexicano, el papel de muro.

Y decidimos incluir a México en Centroamérica porque su historia lo llama a la América Latina y, aún en los mapamundis, Centroamérica es el brazo que se extienden quienes son hermanados por el dolor y la rabia.

Pero a los gobiernos distintos que ha padecido y padecerá este país, y a su clase política, la vocación extranjera les lleva a admirar, imitar, servir y procurar “la anexión de los pueblos de nuestra América al Norte revuelto y brutal que los desprecia” (José Martí, “Carta a Manuel Mercado”, 18 de mayo de 1895).

Cuando Donald Trump dice que quiere construir el muro, todos están pensando en el Río Bravo, pero el capital está pensando en el Suchiate, el Usumancita y el Hondo.  En realidad el muro estará en México para detener a los que vienen de Centroamérica y esto tal vez pueda ayudar a entender por qué Donald Trump, el 1 de julio, saludó al Juanito Trump, que había ganado las elecciones en México.

El sentido de un muro lo da su contraposición a “algo”.  Todos los muros se erigen contra ese “algo”; llámense zombis, extraterrestres, delincuentes, indocumentados, migrantes, “sans papiers”, ilegales, clandestinos, ajenos.  Los muros no son sino el símil de la puerta y las ventanas cerradas de una casa, que así se protege del extranjero, del extraño, del Alien que, en su diferencia lleva la promesa del apocalipsis final.  Una de las raíces de la palabra “etnia” la remite a “la gente extranjera”.

En los planes del capital, el muro contra América Latina tendrá la forma del imposible cuerno de la abundancia y se llamará “México”.

En la región sureste, como ya dijimos, se construye la primera etapa del muro de Trump.  La oficina “nacional” de Migración se seguirá comportando como subordinada de la Border Patrol; y Guatemala y Belice son la última estación antes de ingresar a la aduana de Norteamérica.  Esto convierte al sureste mexicano en una de las prioridades de conquista y administración.

Por eso, en los nuevos planes “geopolíticos”, se ofrece crear un “colchón”, un “amortiguador”, un filtro que reduzca drásticamente la migración.  Se ofrece, así, un placebo para aliviar la pesadilla del capital: una horda de zombis (es decir, de migrantes) al pie de sus muros, amenazando sus formas de vida y “rayando”, en la indiferente superficie de hierro y concreto, el grafiti que señala:

“Tu bienestar está construido sobre mi desgracia”.

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  En este país, llamado también “República Mexicana”, las pasadas elecciones federales consiguieron ocultar la realidad… por un instante: la crisis económica, la descomposición social (con su larga cauda de feminicidios), y la consolidación (a pesar de los supuestos “golpes mortales” al narco) de los Estados paralelos (o imbricados con el Nacional) del llamado “crimen organizado”.  Aunque por poco tiempo, los asesinatos, secuestros y desapariciones de mujeres de todas las edades, pasaron a segundo plano.  Lo mismo con la carestía y el desempleo.  Pero, apagándose ya el entusiasmo por el resultado electoral, la realidad vuelve a decir “aquí estoy, falta mi voto… y mi guadaña”.

Sobre el horror que ha convertido a México en un cementerio y en el limbo, el no-lugar, de las desapariciones, no diremos mucho.  Bastaría atender a los medios para darse una vaga idea.  Pero una descripción, análisis y valoración más profunda, se puede encontrar en las participaciones de Jacobo Dayán, Mónica Meltis, Irene Tello Arista, Daniela Rea, Marcela Turati, Ximena Antillón, Mariana Mora, Edith Escareño, Mauricio González González y John Gibler, en el semillero de abril de este año, “Miradas, Escuchas, Palabras; ¿Prohibido Pensar?”, en el CIDECI de San Cristóbal de las Casas, Chiapas; y en sus escritos, crónicas, reportajes y columnas.  Y aun así, leer o escuchar sobre el horror cotidiano, es muy lejano a vivirlo como cotidianeidad.

Al gran capital no le importan las desapariciones, los secuestros y los feminicidios.  Lo que le preocupa es SU seguridad y la de SUS programas.  La corrupción que le incomoda es la que recorta su ganancia.  Por esto es que se le propone “Yo voy a hacer un buen capataz, voy a tener a la peonada tranquila y contenta, vas a volver a tener la seguridad que los gobiernos pasados te escatimaron, vas a poder sacar lo que quieres sacar, y no te voy a robar nada”.

Al sistema le sigue estorbando una cosa que es el Estado Nacional y le va a asignar cada vez más la única función para la que nace cualquier Estado, es decir, asegurar por medio de la fuerza, la relación entre dominadores y dominados.

Los planes de desarrollo de los nuevos gobiernos en cualquier parte del mundo no son sino declaraciones de guerra particulares en los territorios donde esos planes de desarrollo se van a operar.

Si se hablara sin palabrería hueca, se diría que se propone construir páramos y desiertos, y, al mismo tiempo, se construye ya la coartada para eludir la responsabilidad de esa destrucción: “te aniquilamos, pero fue por el bien de todos”.

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  Me equivoqué.  Nosotros habíamos previsto que iba a haber un fraude electoral (y lo hubo, pero en otro sentido).  Habíamos previsto que López Obrador iba a ganar, pero que el sistema le iba a escatimar el triunfo con trampas.  Y estábamos pensando en cuáles eran las opciones del sistema después de ese fraude.  Según nuestro análisis, no les preocupaba un escándalo porque ya habían soportado el de la Casa Blanca, Ayotzinapa, la Estafa Maestra, las corrupciones en los gobiernos de los estados, y entonces en caso de que se hiciera un escándalo por un fraude, a Peña Nieto ni le iba ni le venía.  Pensamos que el dilema del sistema era elegir entre Meade y Anaya, elegir cuál era más de derecha, más eficaz para sus planes, quién de ellos sería un mejor capataz.

Las posibilidades de una resistencia sostenida y radical del entonces candidato que iba a ser defraudado eran mínimas, entonces no iba a pasar nada de peligro para el sistema, pero sí iba a haber protestas.  Es la disculpa que les presento, porque pensando en eso es que retrasamos la convocatoria a las redes, porque creímos que iba a haber protestas, bloqueos y todo eso, y si los invitábamos a lo mejor se quedaban atorados en cualquier parte; por eso les llegó tarde la convocatoria, disculpen.

Nosotras, nosotros, nosotroas, zapatistas, siempre nos preparamos para lo peor.  Si ocurre, estábamos preparados.  Si no ocurre, pues igual estábamos preparados.

Entonces nosotros pensamos ahora, por lo que estamos viendo, que no nos equivocamos, que en efecto el sistema escogió, de entre los cuatro candidatos al que se propone como más eficiente, el señor López Obrador.   Y las pruebas de amor que dio el señor López Obrador, o que está dando este señor, para el gran capital, o sea para el finquero, son, entre otros, la entrega de los territorios de los pueblos originarios.  Sus proyectos para el sureste, por mencionar algunos, para el Istmo, para Chiapas, Tabasco, Yucatán y Campeche, son, en realidad, proyectos de despojo.

Y lo principal que le preocupa a un gobierno que sale es la impunidad, no sus índices de popularidad.  Entonces el “voto” gubernamental debía orientarse a quien le garantizara el no ser perseguido.  Que el exilio o la cárcel no fueran el siempre necesario recurso de la legitimidad para el nuevo.  El nuevo capataz debía prometer (y probar) que no criminalizaría al capataz pasado.

Pero no crean que el nuevo gobierno va a ser como cualquier otro capataz, con él viene el “nuevo” pensamiento único.

Hay una especie de nueva religión que se está gestando.  Como que ya no basta la religión del mercado, que aparece en todos los lugares donde los gobiernos de derecha empiezan a hacerse del poder, sino que es como una especie de nueva moral que se impone con el argumento cuantitativo y que ataca el quehacer científico, el arte y la lucha social.

Ya las luchas no son por una demanda, sino que hay luchas buenas y hay luchas malas.  Para ponerlo en un lenguaje que entiendan: están las luchas buenas y están las luchas que sirven a la mafia del poder, el arte “bueno” y el que sirva a la mafia del poder, el quehacer científico “correcto” y el que sirva a la mafia del poder.  Todo lo que no se guíe por el nuevo pensamiento único que se está normando, es parte del enemigo.  Y la fe, o la nueva fe que se está gestando ahora, necesitan de un individuo excepcional, por un lado, y una masa que lo siga.

Esto ha pasado en otras partes de la historia mundial, y ahora va a empezar a pasar acá.  Por eso, a las críticas y señalamientos que hagan ustedes, o que hagamos nosotros, no se responde con argumentos sino se dice, por ejemplo, que somos groseros o que es que tenemos envidia.

No dudamos de que haya gente que, honestamente, haya pensado que el cambio prometido, además de barato (sólo había que cruzar una boleta), apuntaría a un cambio real o “verdadero”.  Debe dar bronca que, en el panorama de allá arriba, se repitan los nombres de los criminales de antes, aunque hayan cambiado a guinda su color.

Pero la vocación de derechas del nuevo equipo de gobierno es innegable.  Y su entorno “intelectual” y social reivindica sin rubor su tendencia autoritaria.  El guión que señalamos hace 13 años, en 2005, se está siguiendo al pie de la letra.  Quien fue ruin en la derrota, es ruin en la victoria.  Decir que el próximo gobierno es de izquierda o progresista, no es sino una calumnia.  Usamos entonces el símil del huevo de la serpiente.  Hay una película que se llama así, de Ingmar Bergman, y hay una parte donde un doctor (que, por cierto, lo interpretaba el actor de Kung Fu, David Carradine) explica que lo que está pasando en Alemania en ese entonces -que luego va a hacerse fascista- se puede ver como el huevo de una serpiente, que si lo ves a contraluz, se ve adentro lo que trae, y en ese entonces se estaba viendo adentro lo que ahora está pasando.

Ustedes saben que todo el esfuerzo del Partido Movimiento de Regeneración Nacional, y de López Obrador y su equipo, desde el 1º de julio, es por congraciarse con la clase dominante y con el gran capital.   No hay ningún indicio (nadie se puede llamar a engaño), ningún indicio que diga que es un gobierno progresista, ninguno.  Sus principales proyectos van a destruir los territorios de los pueblos originarios: el millón de hectáreas en la Lacandona, el Tren Maya, o el corredor del Istmo que quieren hacer, entre otros.  Su franca empatía con el gobierno de Donald Trump es ya una confesión pública.  Su “luna de miel” con los empresarios y los grandes capitales está representada en los principales puestos de su gabinete y en sus planes para la “IV transformación”.

Creemos que es claro que el beneplácito del Poder, del Dinero al “triunfo” de López Obrador, fue más allá del reconocimiento.  En el gran capital hay un verdadero entusiasmo por las oportunidades de conquista que se presentan con el programa de gobierno lopezobradorista.

Tenemos algunos datos duros y muchos chismes (no se pueden comprobar) sobre lo sucedido en el pasado proceso electoral.  No los damos a conocer porque de ellos se podría deducir que hubo un fraude, y nada más alejado de nuestras intenciones que el intentar agriar la euforia que invade a los “30 millones”.

Pero lo que nadie quiere señalar es que hubo una especie de “madruguete mediático”, tal y como sucedió en las anteriores elecciones: la de Calderón y la de Peña Nieto.  Es decir, no fueron “las instituciones” quienes dijeron quién ganó, sino los medios.  Cuando el Programa de Resultados Preliminares Electorales (PREP) apenas iniciaba, Televisa y TvAzteca ya decían quién era el ganador; unos minutos después, con menos del 1% de los votos contabilizados, el aval de Meade, de Anaya y de la Calderona.  Pasadas unas horas, el “camarada” Trump se congratula, y en la madrugada del día 2, el ya nombrable, Carlos Salinas de Gortari, se suma a las felicitaciones.  Sin conocerse los resultados oficiales, inicia el besamanos que el PRI convirtió en patrimonio nacional.  ¿Y el INE?  Pues cumpliendo la función para la que fue creado: ser el Patiño de la “democracia electoral”.  Las “instituciones” responsables del proceso se limitaron a seguir el alud mediático.

La intelectualidad progresista que, en caso de que no fuera su líder, hubiera denunciado lo ocurrido como un “golpe de Estado mediático”, ahora suscribe, sin rubor alguno, el “haiga sido como haiga sido”: “ganamos, ya no importa cómo”.  El asunto es que todo parece indicar que el resultado fue negociado y acordado fuera de las urnas y del calendario electoral.  Pero ya nada de eso importa, el gran elector decretó: “Habemus Capataz, a seguir con los negocios”.

Este nuevo pensamiento único va a suplir el argumento de la razón, por el argumento cuantitativo: “30 millones no pueden equivocarse”, que fue el que usó el padre no me acuerdo cómo se llama, ¿Solalinde?, ése (perdón, es que nunca lo pronuncio bien y el SubMoy siempre me está corrigiendo), y que se está usando a cada rato: “¿por qué se oponen a 30 millones?  Ustedes son apenas 300 personas y además son sucias, feas, malas y groseras”.  Bueno, hablan de ustedes (las redes), yo sólo soy grosero.

Con esta nueva forma de fe (frente a ella, nosotros estamos insistiendo que falta el voto que vale, que es el voto de la realidad), es como se empieza a imponer en el imaginario colectivo la razón de la cantidad sobre el análisis y la razón argumentada.

Y la historia se empieza a reescribir para convertirse en la nueva Historia oficial.  En ella, todos los movimientos sociales y políticos del pasado en realidad apuntaban a llevar a la presidencia a López Obrador.  Ya leímos que el movimiento del 68 no fue sino el antecedente del “fin de los tiempos”, 50 años después.  Ya leímos que se purifica a Manuel Bartlett y a criminales semejantes porque están del lado del ganador.  Ya leímos que Alfonso Romo es un empresario “honesto” que sólo tiene interés en mejorar a su prójimo.

Ya leímos que, quienes ayer eran del PRI, del PAN, del PRD, del Verde Ecologista, o que se foguearon como militantes en la farándula, ahora son preclaros líderes de la IV transformación.  Y ya leímos también que ¡el alzamiento zapatista de 1994 fue el preludio del alzamiento “ciudadano” de 2018!  Y el líder ya indicó que se hagan elaboraciones teóricas sobre su ascenso al Poder.  No falta mucho para que los historiadores afines, modifiquen los libros de texto de historia.

Advertimos que viene un alud, un tsunami, de análisis frívolos y chabacanos, de nuevas religiones laicas, de profetas menores -muy menores-, porque tienen la plataforma para hacer eso.  Habrá muchos sapos para quien quiera tragarlos.  Y. puesto que hablamos de neo religión, las ruedas de molino se democratizarán para que todos puedan comulgar.

Aparecerán los nuevos “boy scouts”, los niños exploradores dispuestos a hacer el bien, aunque mirando bien a quién.

Los “representantes de los ciudadanos” promoviendo la ciudadanización: lo que quieren los “autóctonos” (me cae que así nos dicen) es ser como quien los despoja.  Ser “iguales”, así sea en la fugaz temporalidad de la urna, y “libres” a la hora de firmar la concesión para la mina-hotel-vía férrea, el contrato de “empleo”, los pagos a plazos, el “apoyo firme a nuestro presidente”, la solicitud de “apoyo gubernamental”.

Habrá un auge previsible de la gestoría pero, en lugar de recursos, tendrán interlocución.  Y eso vale, aunque no haya paga.  Porque el modelo de “ventanillas” se descentralizará.  Ya no se tendrá que ir a un edificio, formarse y darse cuenta, después de una larga fila, de que faltó la copia rosa.  Ahora la ventanilla irá a su lugar: “pida, nosotros vamos; como comprobante recibirá usted una promesa”.

Si hay quien nada tiene, es probable que tenga la esperanza.  Los nuevos timadores se encargarán de administrar esa esperanza, de dosificar su aliento y de convertirla en la quimera que consuela pero no resuelve.

Se reciclará el argumento que se usa en cierto sector de la lucha social, que dice que no es posible cambiar el sistema, que lo que hay que hacer es administrar o limar sus filos para que no lastimen mucho, o sea, que podemos convertirlos en buenos capataces, incluso llegar a crear un buen capitalismo, y que es posible cambiar al sistema desde dentro.

Ya se adivina la figura a través del cascarón: se demanda la claudicación de la razón y el pensamiento crítico; el enaltecimiento del nacionalismo con base al autoritarismo “bueno”; la persecución de lo diferente; la legitimidad ganada por griterío; la neo religión laica; la unanimidad impuesta; la claudicación de la crítica; y el nuevo lema nacional: “Prohibido Pensar”.  En suma: la hegemonía y la homogeneidad que sustentan los fascismos que se niegan a reconocerse como tales.

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  ¿Son conceptos que permiten entender (y actuar) los que se presentan a la mano?  ¿Términos como “ciudadanía”, “juventud”, “mujeres”, “progreso”, “desarrollo”, “modernidad”, “democracia electoral” como sinónimo de democracia?

El término “ciudadano” no sirve como concepto para entender lo que sucede: “Ciudadano” es Carlos Slim, como lo es el campesino despojado por el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México.  Lo es Ricardo Salinas Pliego, y quien vive en la calle después del terremoto de septiembre del 2017.  Lo es Alfonso Romo, y los miembros de la comunidad tzeltal que serán despojados de sus tierras para que pase un tren en el que los turistas se tomen “selfies”.

Otro: “juventud”.  “Jóvenes” son las hijas de Peña Nieto, y las trabajadoras y estudiantes asesinadas.

Otro: “mujeres”.  “Mujeres” son la Aramburuzavala, la Gonda, la Sánchez Cordero, la González Blanco Ortiz Mena, la Merkel y la May, y lo son las asesinadas de Ciudad Juárez, las violadas en cualquier rincón del mundo, las golpeadas, las explotadas, las perseguidas, las encarceladas, las desaparecidas.

Todos los conceptos que eliminen la división o que no ayuden a entender una división de clase entre dominadores y dominados, son un engaño y permiten que convivan, en uno, unos y otros.  Esta transversalidad -que le dicen- entre el capital y el trabajo, no sirve para nada, no explica nada y lleva a una convivencia perversa entre explotador y explotado y, por un momento, parece que son lo mismo aunque no sea así.

Viene también ese intento de volver al sistema de antes, ese salto imposible hacia atrás al “Estado de Bienestar”, al “Estado Benefactor” de Keynes, al viejo PRI (por eso alguien bromeaba que la primera transformación fue PNR; luego la segunda fue PRM; la tercera fue PRI, y ahora la cuarta transformación es PRIMOR).

Y con eso viene la añeja discusión entre reforma y revolución.  Los “debates” entre los “radicales” que pugnaban por la revolución, y los “fresas” que estaban por un cambio gradual, por las reformas paulatinas hasta llegar al reino de la felicidad.  Esas discusiones se daban antes en los cafés.  Las ágoras de ahora son las redes sociales y se puede seguir ese ejercicio de autoerotismo en los “influencers” (o como se diga).

Nosotros pensamos que ni siquiera es necesario discutir eso, porque la reforma no es posible ya; lo que destruyó el capitalismo ya no es salvable, ya no puede haber un capitalismo bueno (pensamos que nunca ha existido esa posibilidad), tenemos que destruirlo totalmente.

Y parafraseando lo dicho por las zapatistas en el Encuentro de Mujeres que Luchan: no basta con prenderle fuego al sistema: hay que estar pendientes de que se consuma totalmente y sólo queden cenizas.

 

De esto ya hablaremos en otra ocasión.  Por ahora sólo queremos señalar que la contrarrevolución social sí es posible  No sólo es posible, sino que va a acechar continuamente, porque van a tratar de aniquilar toda lucha externa a este proceso de domesticación que va a seguir  Va a tratar de ser arrasada, sobre todo con violencia.

No sólo en marginación, no sólo en calumnias, sino que va a incluir los ataques paramilitares, militares, policiacos.

Para todo aquel que desafíe estas reglas nuevas -que en realidad son las viejas- no va a haber amnistía, ni perdón, ni absolución, ni abrazos, ni fotos; va a haber la muerte y la destrucción.

La lucha contra la corrupción (que no es otra cosa que la lucha por una buena administración del dominio) no sólo no incluye la lucha por la libertad y la justicia, sino que se le contrapone, porque con la coartada de la lucha contra la corrupción se pugna por un aparato de Estado más eficiente en la casi única función que detenta el Estado Nacional: la represión.  Pronto, ni ésa.

El gobierno dejará de ser el capataz ladrón que se queda con varias vaquillas y toretes que no reporta al finquero.  El nuevo capataz no robará, le entregará al patrón la ganancia íntegra.

Quieren devolverle al Estado Nacional, en este caso México, sus funciones reales.  Es decir, cuando se habla de que se necesita la seguridad, es la seguridad del capital; es la implantación y el perfeccionamiento de un nuevo estado policial: “voy a hacer bien las cosas porque voy a vigilar todo”.  La seguridad reclamada por la “ciudadanización” es, en los hechos, la reimplantación de un sistema policíaco, un muro modernizado y profesionalizado que sepa distinguir entre “los buenos” y “los malos”.

Se profesionalizará la policía de la ciudad del Capital.  Ahí se reducirá el índice criminal y habrá policías “bell@s” que ayudarán a l@s ancian@s a cruzar la calle, buscarán a las mascotas extraviadas y verán que el tráfico sea amable para quien importa: los automóviles.

Afuera, en la periferia, seguirá adelante el contubernio entre quien debe prevenir y perseguir el delito, y quien lo comete.  Pero, en compensación, se fomentará el turismo extremo: en la ciudad del Capital se organizarán “tours” y “safaris” para conocer esas raras creaturas que habitan las sombras; los turistas podrán tomarse una “selfie” con el joven detenido-golpeado-asesinado, con su sangre confundiendo los colores de los tatuajes, matando el brillo de los piercings y estoperoles, manchando el verde-morado-azul-rojo-naranja del cabello.  ¿Quién era?  ¿A quién le importa?  En una “selfie” todo lo que no sea el “yo” es pura escenografía, una anécdota, una emoción “fuerte” para lucir en el feis, en instagram, los chats, las autobiografías.  Y, en el altavoz del vehículo blindado, la guía de turistas, amable, advierte: “les recordamos que el consumo de tacos, tortas y demás garnachas son por su cuenta y riesgo; la empresa no se hace responsable de indigestiones, gastritis e infecciones estomacales.  Para quienes bajaron, aquí tenemos gel antibacterial”.

El nuevo gobierno promete recuperar el monopolio del uso de la fuerza (que le fue arrebatada por el llamado “crimen organizado”).  Pero ya no sólo con las policías y ejércitos tradicionales.  También con los “nuevos” vigilantes: las nuevas camisas “pardas” o guindas, en las que se van a convertir los feligreses de la nueva religión laica; la masa que va a estar atacando a los movimientos sociales que no se domestiquen.  Los reciclados “batallones rojos” (ahora “guindas”, por la IV transformación) que habrán de completar la “limpieza” de suci@s, fe@s, mal@s y groser@s, y todo aquel que se resista al orden, el progreso y el desarrollo.

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  Entonces seguimos bajando, pues, a ver cómo están resistiendo (junto a otras organizaciones, grupos y colectivos), nuestras comunidades, -ahorita aquí con nosotros está parte de la dirección colectiva del EZLN, 90 comandantas y comandantes, son más pero son los que nos están acompañando esta vez para honrar la visita de ustedes (las redes)-.

Nosotros seguimos caminando con dos pies: la rebeldía y la resistencia, el no y el sí; el no al sistema y el sí a nuestra autonomía, que quiere decir que tenemos que construir nuestro propio camino hacia la vida.  El nuestro está basado en algunas de las raíces de las comunidades originarias (o indígenas): el colectivo, el apoyo mutuo y solidario, el apego a la tierra, el cultivo de las artes y las ciencias, y la vigilancia constante contra la acumulación de riqueza.  Eso, y las ciencias y las artes, son nuestra guía.  Es nuestro “modo”, pero pensamos que en otras historias e identidades, es diferente.  Por eso nosotros decimos el zapatismo no se puede exportar, ni siquiera en el territorio de Chiapas, sino que cada calendario y geografía tiene que seguir con su propia lógica.

Los resultados de nuestro caminar están a la vista de quien quiera mirar, analizar y criticar.  Aunque, claro, nuestra rebeldía es tan, pero tan pequeña, que se necesitaría un microscopio o, mejor aún, un periscopio invertido para detectarla.

Y tampoco es un ejercicio muy alentador: nuestras posibilidades son mínimas.

No llegamos, ni de lejos, a los 30 millones.

Tal vez sólo seamos 300.

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(Continuará…)

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Fuente: 300. Segunda parte: UN CONTINENTE COMO PATIO TRASERO, UN PAÍS COMO CEMENTERIO, UN PENSAMIENTO ÚNICO COMO PROGRAMA DE GOBIERNO, Y UNA PEQUEÑA, MUY PEQUEÑA, PEQUEÑÍSIMA REBELDÍA.

Publicado en agosto 21, 2018.

Ciudad Monstruo, septiembre 02, 2018

FB: redmyczapatista

Twitter: @redmyczapatista

redmyczapatista@gmail.com

300. Primera parte: UNA FINCA, UN MUNDO, UNA GUERRA, POCAS PROBABILIDADES. Subcomandante Insurgente Moisés, SupGaleano

Participación de la Comisión Sexta del EZLN en el Encuentro de Redes de Apoyo al CIG y su Vocera.

(Versión ampliada)

Por razones de tiempo, la participación zapatista no fue completa.  Les prometimos que luego les mandábamos lo que faltó: aquí la versión original que incluye partes de la transcripción más lo que no se mencionó.  De nada.  No hay por qué darlas.

300.

Primera parte:

UNA FINCA, UN MUNDO, UNA GUERRA, POCAS PROBABILIDADES.

Agosto del 2018.

Subcomandante Insurgente Galeano:

Buenos días, gracias por haber venido, por aceptar nuestra invitación y compartirnos su palabra.

Vamos a empezar a explicar cuál es nuestro modo para hacer análisis y valoraciones.

Nosotros empezamos por analizar qué pasa en el mundo, luego nos bajamos a qué pasa en el continente, luego nos bajamos a qué pasa en el país, luego en la región y luego en lo local.  Y de ahí sacamos una iniciativa y la empezamos a subir de lo local a lo regional, a lo nacional, al continente y al mundo entero.

Según nuestro pensamiento, el sistema dominante a nivel mundial es el capitalismo. Para explicárnoslo y para explicarlo a otros, usamos la imagen de una finca.

Le voy a pedir al Subcomandante Insurgente Moisés que nos platique de eso.

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Subcomandante Insurgente Moisés:

Bueno, entonces compañeros, compañeras, entrevistamos a compañeros y a compañeras bisabuelos y bisabuelas que estuvieron en su vida -algunos todavía están vivos y vivas-.  Esto es lo que nos contaron, que nos llevó a pensar -decimos ahora- que los ricos, los capitalistas, quieren convertir en su finca lo que es el mundo.

Está el finquero, el terrateniente, el dueño pues así de miles de hectáreas de tierra, y ya eso cuando no está, pues el patrón tiene su capataz que es el que cuida la finca, y de ahí ese capataz busca su mayordomo que es el que va a ir a exigir que se trabaje su tierra; y ese capataz, ordenado por el patrón, tiene que buscar a otro que le llaman el caporal, que es el que cuida alrededor de la hacienda, de su casa, pues.  Entonces nos contaron de que en las fincas hay distintas cosas de lo que se hace ahí en la finca: hay finca ganadera, hay finca cafetalera, hay finca de caña, donde hacen panela, y de milpa y de frijol.  Entonces lo combinan, lo combinan eso; o sea en una finca de 10 mil hectáreas ahí está todo ahí, hay de ganadería, de cañería, de frijol, milpa.  Entonces toda su vida la gente está circulando ahí, trabajando ahí pues -lo que decimos los mozos o los baldíos, la gente que está sufriendo ahí-.

De capataz, pues él completa su paga robándole al patrón de lo que produce la finca.  O sea que además de lo que le da el patrón, el finquero, el capataz tiene su ganancia de robar.  Por ejemplo, si nacen 10 vaquillas y 4 toretes, pues el capataz no reporta cabal, sino que le dice al patrón que sólo nacieron 5 vaquillas y 2 toretes.  Si el patrón se da cuenta de la tranza, pues lo corretea al capataz y pone a otro.  Pero siempre algo roba el capataz o sea que es la corrupción que dicen.

Nos cuentan que cuando el capataz, porque no está el patrón, y entonces el capataz es el que queda, y cuando el capataz también quiere salir, entonces busca a alguien de los que tiene ahí, que sea igual como él de cabrón pues, de exigente pues; entonces mientras él va a echar su vuelta deja nombrado a alguien o sea, como que busca a su amigo que va a dejar a su cargo para luego llegar y tomar otra vez en su mano el capataz.

Y entonces vemos eso, que el patrón no está, el patrón está en otro lado pues, el capataz es el que decimos así de que como los países o los pueblos que nosotros decimos, porque vemos que ya no es país pues; es el Peña Nieto como decimos, el capataz.  El mayordomo decimos que son los gobernadores, y los caporales los presidentes municipales.  Está estructurado de una manera en cómo van a dominar, pues.

También vemos que ese capataz, mayordomo y caporal son los que exigen a la gente.   Y ahí en la finca nos cuentan los bisabuelos que ahí hay una tienda, que le dicen tienda de raya -así nos lo contaron pues- quiere decir que la tienda es ahí donde se endeuda; entonces los explotados, explotadas que están ahí, mozos o mozas como le decimos, pues,  entonces ya se acostumbraron de que ahí van a comprar su sal, su jabón, lo que necesita, o sea, no manejan dinero; tiene ahí el patrón su tienda y ahí es donde se enlistan, porque necesitan la sal, el jabón, el machete, la limadora o el hacha, entonces compran ahí, no es porque van a pagar con dinero sino con su fuerza de trabajo.

Y nos cuentan los bisabuelos que su vida, tanto como mujeres y hombres, es que le dan lo poco para comer el día de hoy para que mañana continúa trabajándole al patrón, y así a lo largo de todas sus vidas que la pasaron.

Y comprobamos lo que dicen nuestros bisabuelos porque cuando nosotros salimos en el 94, cuando fuimos tomando las fincas para sacar a esos explotadores, encontramos a capataces y a gentes acasillados, que están acostumbrados a eso lo que les dije de tiendas de raya, entonces esa gente acasillada nos dijeron que no saben qué van a hacer, que porque ahora dónde va a encontrar su sal, su jabón, porque ya no está su patrón.  Nos preguntaban a nosotros que ahora quién va a ser el nuevo patrón, porque quiere ir ahí porque no sabe qué hacer, porque dónde va a encontrar su jabón, su sal.

Entonces nosotros les dijimos: ahorita estás libre, trabaja la tierra, es tuya, así como el patrón que te explotó ahora vas a trabajar, pero es para ti, para tu familia.  Pero entonces se resiste diciendo de que no, de que esta tierra es del patrón.

Es ahí donde comprobamos que hay gente que ya está hallada pues a la esclavitud. Y si tienen su libertad, pues no saben qué hacer, porque sólo saben obedecer.

Y esto que les estoy hablando es de hace 100 años, más de 100 años, porque nuestros bisabuelos -uno de ellos tiene más o menos como 125, 126 años ahorita, porque ya tiene más de un año que lo entrevistamos a ese compa- son los que nos cuentan.

Entonces así lo vimos, que sigue eso.  Hoy pensamos que así está el capitalismo ahora. Quiere convertir en finca el mundo.  O sea, pero son los empresarios trasnacionales: “Voy a mi finca La Mexicana”, según lo que le antoja; “voy a mi finca La Guatemalteca, La Hondureña”, y así.

Y va a empezar a organizar según su interés al capitalismo pues, así como nos cuentan nuestros bisabuelos, que en una finca hay de todo ahí, café, ganado, maíz, frijol, y en otra finca no, es puro nomás de caña para sacar panela, y en la otra pues otra cosa.  Así nos fueron organizando ellos, cada finquero pues.

No hay patrón bueno, todos son malos.

Aunque nos cuentan nuestros bisabuelos que nos cuentan de que hay unos buenos -dicen- pero a la hora de que nos toca analizarlo, pensarlo, verlo, simplemente porque no hay tanto maltrato físico, es lo que dicen nuestros bisabuelos eso de que entonces son buenos, porque no los chicotean pues; pero de explotados, explotadas, no hay salvación.  En otras fincas sí, aparte de que estás cansado ya del trabajo y si no les cumples más, pues los chicotean.

Entonces pensamos que todo eso lo que les pasó es lo que va a pasar con nosotros, pero ahora sí ya no sólo nomás en el campo, sino en la ciudad.  Porque no es lo mismo el capitalismo de hace 100 años, 200 años, ya son diferentes su modo de explotación y no sólo nomás en el campo explota ahora sino también en la ciudad.  Y su explotación cambia de modo, decimos, pero igual es explotación.  Como que es la misma jaula de encierro, pero cada tanto la pintan, como que es nueva, pero es la misma.

Pero como quiera hay gente que no quiere la libertad, sino que ya se halló a obedecer, y entonces sólo busca un cambio de patrón, de capataz, que no sea tan cabrón o sea que igual explote pero trate bien.

Entonces nosotros no lo perdemos de vista eso porque viene, ya están empezando, y así.

Eso es lo que nos llama la atención de que ¿será que hay otros, otras, que ven, piensan, comparan igual que así nos la van a hacer?

¿Y qué van a hacer estas hermanas y hermanos?  ¿Será que se conforman con un cambio de capataz o de patrón, o es que lo que quieren es la libertad?

Eso es lo que me toca explicarles eso porque viene con lo que nosotros pensamos y vemos con los compañeros, compañeras, como Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

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Subcomandante Insurgente Galeano:

Entonces lo que nosotros vemos a nivel mundial es una economía depredadora.   El sistema capitalista está avanzando de forma de conquistar territorios, destruyendo lo más que pueda.  Simultáneamente hay un ensalzamiento del consumo.  Parece que el capitalismo ya no parece preocupado por quién va a producir las cosas, para eso están las máquinas, pero no hay máquinas que consuman mercancías.

En realidad, este enaltecimiento del consumo, esconde una explotación brutal y un despojo sanguinario de la humanidad que no aparecen en la inmediatez de la producción moderna de mercancías.

La máquina que, automatizada al tope y sin la participación humana, fabrica computadoras o celulares, se sostiene, no en el avance científico y tecnológico, sino en el saqueo de recursos naturales (la necesaria destrucción/despoblamiento y reconstrucción/reordenamiento de territorios) y en la inhumana esclavitud de miles de ínfimas, pequeñas y medianas células de explotación de la fuerza de trabajo humana.

El mercado (ese gigantesco almacén de mercancías) contribuye a ese espejismo del consumo: las mercancías le aparecen al consumidor como “ajenas” al trabajo humano (es decir, a su explotación); y una de las consecuencias “prácticas” es darle al consumidor (siempre individualizado) la opción de “rebelarse” eligiendo uno u otro mercado, uno u otro consumo, o negándose a un consumo específico.  ¿No se quiere consumir comida chatarra?  No problema, los productos alimenticios orgánicos también están a la venta, y a un precio más elevado.  ¿No consume conocidos refrescos de cola porque son dañinos a la salud?  No problema, el agua embotellada es comercializada por la misma empresa.  ¿No quiere consumir en las grandes cadenas de supermercados?  No problema, la misma empresa le surte a la tiendita de la esquina.  Y así.

Entonces está organizando la sociedad mundial dándole, aparentemente, prioridad al consumo, entre otras cosas.  El sistema marcha con esa contradicción (entre otras): quiere deshacerse de la fuerza de trabajo porque su “uso” presenta varios problemas (por ejemplo: tiende a organizarse, protestar, hacer paros, huelgas, sabotaje en la producción, aliarse a otr@s); pero al mismo tiempo necesita el consumo de mercancías por parte de esa mercancía “especial”.

Por más que el sistema apunte a “automatizarse”, la explotación de la fuerza de trabajo le es fundamental.  No importa cuánto consumo mande a la periferia del proceso productivo, o cuánto extienda la cadena de producción de modo que parezca (de “simular”) que el factor humano está ausente: sin la mercancía esencial (la fuerza de trabajo) el capitalismo es imposible.  Un mundo capitalista sin la explotación, donde sólo el consumo prevalece, es bueno para la ciencia ficción, las elucubraciones en las redes sociales y los sueños perezosos de los admiradores de los suicidas de la izquierda aristocrática.

No es la existencia del trabajo la que define al capitalismo, sino la caracterización de la capacidad de trabajo como una mercancía que se vende y se compra en el mercado laboral.  Esto quiere decir que hay quien vende y hay quien compra; y, sobre todo, que hay quien sólo tiene la opción de venderse.

La posibilidad de comprar la fuerza de trabajo está dada por la propiedad privada de los medios de producción, de circulación y consumo.  En la propiedad privada de estos medios está el núcleo vital del sistema.  Sobre esta división de clase (la poseedora y la desposeída) y para ocultarla, se construyen todas las simulaciones jurídicas y mediáticas, así como las evidencias dominantes: la ciudadanía y la igualdad jurídica; el sistema penal y policíaco, la democracia electoral y el entretenimiento (cada vez más difíciles de diferenciar); las neo religiones y las supuestas neutralidades de las tecnologías, las ciencias sociales y las artes; el libre acceso al mercado y al consumo; y las tonterías (más o menos elaboradas) del “cambio está en uno mismo”, “uno es el arquitecto de su propio destino”, “al mal tiempo pon buena cara”, “no le des un pescado al hambriento, mejor enséñale a pescar” (“y véndele la caña de pescar”), y, ahora de moda, los intentos de “humanizar” el capitalismo, hacerlo bueno, racional, desinteresado, light.

Pero la máquina quiere ganancias y es insaciable.  No hay un límite para su glotonería.  Y el afán de ganancias no tiene ética ni racionalidad.  Si debe matar, mata.  Si necesita destruir, destruye.  Aunque sea el mundo entero.

El sistema avanza en su reconquista del mundo.  No importa lo que se destruya, quede o sobre: es desechable mientras se obtenga la máxima ganancia y lo más rápido posible.  La máquina está volviendo a los métodos que le dieron origen -por eso nosotros les recomendamos leer la Acumulación Originaria del Capital-, que es mediante la violencia y mediante la guerra que se conquistan nuevos territorios.

Como que el capitalismo dejó pendiente una parte de la conquista del mundo en el neoliberalismo y que ahora tiene que completarlo.  En su desarrollo, el sistema “descubre” que aparecieron nuevas mercancías y esas nuevas mercancías están en el territorio de los pueblos originarios: el agua, la tierra, el aire, la biodiversidad; todo lo que todavía no está maleado está en territorio de los pueblos originarios y van sobre ello.  Cuando el sistema busca (y conquista) nuevos mercados, no son sólo mercados de consumo, de compra-venta de mercancías; también, y sobre todo, busca y trata de conquistar territorios y poblaciones para extraerles todo lo que se pueda, no importa que, al terminar, deje un páramo como herencia y huella de su paso.

Cuando una minera invade un territorio de los originarios, con la coartada de ofrecer “fuentes de trabajo” a la “población autóctona” (me cae que así nos dicen), no sólo está ofreciendo a esa gente la paga para comprar un nuevo celular de gama más alta, también está desechando a una parte de esa población y está aniquilando (en toda la extensión de la palabra) el territorio en el que opera.  El “desarrollo” y el “progreso” que ofrece el sistema, en realidad esconden que se trata de sus propios desarrollo y progreso; y, lo más importante, oculta que esos desarrollo y progreso se obtienen a costa de la muerte y la destrucción de poblaciones y territorios.

Así se fundamenta la llamada “civilización”: lo que necesitan los pueblos originarios es “salir de la pobreza”, o sea necesitan paga.  Y entonces se ofrecen “empleos”, es decir, empresas que “contraten” (exploten pues) a los “aborígenes” (me cae que así nos dicen).

“Civilizar” una comunidad originaria es convertir a su población en fuerza de trabajo asalariada, es decir, con capacidad de consumo.  Por eso todos los programas del Estado se plantean “la incorporación de la población marginada a la civilización”.  Y, en consecuencia, los pueblos originarios no demandan respeto a sus tiempos y modos de vida, sino “ayuda” para “colocar sus productos en el mercado” y “para obtener empleo”.  En resumen: la optimización de la pobreza.

Y con lo de “pueblos originarios” nos referimos no sólo a los mal llamados “indígenas”, sino a todos los pueblos que originalmente cuidaban los territorios hoy bajo las guerras de conquista, como el pueblo kurdo, y que son subsumidos, por medio de la fuerza, en los llamados Estados Nacionales.

La llamada “forma Nación” del Estado, nace con el ascenso del capitalismo como sistema dominante.  El capital necesitaba protección y ayuda para su crecimiento.  El Estado suma entonces, a su función esencial (la de la represión), la de ser garante de ese desarrollo.  Claro, entonces se dijo que era para normar la barbarie, “racionalizar” las relaciones sociales y “gobernar” para todos; “mediar” entre dominadores y dominados.

La “libertad” era la libertad para comprar y vender (se) en el mercado; la “igualdad” era para cohesionar el dominio homogeneizando; y la “fraternidad”, bueno, tod@s somos herman@s, el patrón y el trabajador, el finquero y el peón, la víctima y el verdugo.

Después se dijo que el Estado Nacional debía “regular” el sistema, ponerlo a salvo de sus propios excesos y hacerlo “más equitativo”.  Las crisis eran producto de defectos de la máquina, y el Estado (y el gobierno en particular), era el mecánico eficiente siempre alerta para arreglar esos desperfectos.  Claro, a la larga resultó que el Estado (y el gobierno en particular) era parte del problema, no la solución.

Pero los elementos fundamentales de ese Estado Nación (policía, ejército, lengua, moneda, sistema jurídico, territorio, gobierno, población, frontera, mercado interno, identidad cultural, etc.) hoy están en crisis: las policías no previenen el delito, lo cometen: los ejércitos no defienden a la población, la reprimen; las “lenguas nacionales” son invadidas y modificadas (es decir, conquistadas) por la lengua dominante en el intercambio; las monedas nacionales se valúan conforme a las monedas que hegemonizan el mercado mundial; los sistemas jurídicos nacionales se subordinan a las leyes internacionales; los territorios se expanden y contraen (y fragmentan) conforme a la nueva guerra mundial; los gobiernos nacionales supeditan sus decisiones fundamentales a los dictados del capital financiero; las fronteras varían en su porosidad (abiertas para el tráfico de capitales y mercancías, y cerradas para las personas); las poblaciones nacionales se “mezclan” con las provenientes de otros Estados; y así.

Al mismo tiempo que “descubre” nuevos “continentes” (es decir: nuevos mercados para extraer mercancías y para el consumo), el capitalismo enfrenta una crisis compleja (en su composición, en su extensión y en su profundidad), que él mismo produjo con este afán depredador.

Es una combinación de crisis:

Una es la crisis ambiental que está pegando en todas partes del mundo y que es producto también del desarrollo del capitalismo: la industrialización, el consumo y el saqueo de la naturaleza tienen un impacto ambiental que altera ya lo que se conoce como “planeta Tierra”.  El meteorito “capitalismo” ya cayó y ha modificado radicalmente la superficie y las entrañas del tercer planeta del sistema solar.

La otra es la migración.  Se están pauperizando y destruyendo territorios enteros y obligando a la gente a migrar buscando vida.  La guerra de conquista, que está en la esencia misma del sistema, ya no ocupa territorios y su población, sino que pone a esa población en el rubro de “sobras”, “ruinas”, “escombros”, por lo que esas poblaciones o perecen o emigran a la “civilización” que, no hay que olvidarlo, se sostiene sobre la destrucción de “otras” civilizaciones.  Si esas personas no producen ni consumen, sobran.  El llamado “fenómeno migratorio” es producido y alimentado por el sistema.

Y una más –en la que nosotros estamos encontrando coincidencias con varios analistas en todo el mundo- es el agotamiento de los recursos que hacen andar “la máquina”: los energéticos.  Los llamados “picos” finales en reservas de petróleo y carbón, por ejemplo, ya están muy cerca.  Esos energéticos se agotan y son muy limitados, su reposición duraría millones de años.  El previsible e inminente agotamiento hace que los territorios con reservas -aunque limitadas- de energéticos, sean estratégicos.  El desarrollo de fuentes de energía “alternas” va demasiado despacio por la sencilla razón de que no es rentable, es decir, no se repone rápido la inversión.

Estos tres elementos de esa crisis compleja, ponen en entredicho la existencia misma del planeta.

¿La crisis terminal del capitalismo?  Ni de lejos.  El sistema ha demostrado que es capaz de superar sus contradicciones e, incluso, funcionar con ellas y en ellas.

Entonces, ante esas crisis que el mismo capitalismo provoca, que provoca migración, provoca catástrofes naturales; que se acerca al límite de sus recursos energéticos fundamentales (en este caso el petróleo y el carbón), parece que el sistema está ensayando un repliegue hacia dentro, como una antiglobalización, para poder defenderse de sí mismo y está usando a la derecha política como garante de ese repliegue.

Esta aparente contracción del sistema es como un resorte que se retrae para luego expandirse.  En realidad, el sistema se está preparando para una guerra.  Otra guerra.  Una total: en todas partes, todo el tiempo y con todos los medios.

Se están construyendo muros legales, muros culturales y muros materiales para tratar de defenderse de la migración que ellos mismos provocaron; y se está tratando de volver a mapear el mundo, sus recursos y sus catástrofes, para que los primeros se administren para que el capital mantenga su funcionamiento, y las segundas no afecten tanto a los centros donde se agrupa el Poder.

Estos muros van a seguir proliferando, según nosotros, hasta que se vaya construyendo una especie de archipiélago “de arriba” donde, dentro de “islas” protegidas, queden los dueños, digamos, los que tienen la riqueza; y afuera de esos archipiélagos quedamos todos los demás.  Un archipiélago con islas para los patrones, y con islas diferenciadas –como las fincas- con labores específicas.  Y, muy aparte, las islas perdidas, las de l@s desechables.  Y en el mar abierto, millones de barcazas deambulando de una a otra isla, buscando un lugar para atracar.

¿Ciencia Ficción de manufactura zapatista?  Googlee usted “Barco Aquarius” y vea la distancia que media entre lo que describimos y la realidad.  Al Aquarius varias naciones de Europa le negaron la posibilidad de atracar en puerto.  ¿La razón?  La carga letal que transporta: cientos de migrantes procedentes de países “liberados” por Occidente con guerras de ocupación, y de países gobernados por tiranos con el beneplácito de Occidente.

“Occidente”, el símbolo de la civilización por auto denominación, va, destruye, despuebla y se repliega y cierra, mientras el gran capital sigue con sus negocios: fabricó y vendió las armas de destrucción, también fabrica y vende las máquinas para la reconstrucción.

Y quien está apoyando este repliegue es la derecha política en varias partes.  Es decir, los capataces “efectivos”, los que controlan a la peonada y aseguran la ganancia para el finquero…  aunque más de uno, una, unoa, se roben parte de las vaquillas y toretes.  Y, además, “chicoteen” demasiado a su respectiva población acasillada.

Todos los que sobren: o consumen o hay que aniquilarlos; hay que hacerlos a un lado; son -decimos nosotros- l@s desechables.  No cuentan ni siquiera como “victimas colaterales” en esta guerra.

No es que algo está cambiando, es que ya cambió.

Y ahora usamos el símil de los pueblos originarios porque durante mucho tiempo, en la etapa previa de desarrollo del capitalismo, los pueblos originarios quedaron como los olvidados.  Antes nosotros usábamos el ejemplo de los infantes indígenas, que eran los no-natos porque nacían y morían sin que nadie les llevara la cuenta, y esos no-natos habitaban en estas zonas, por ejemplo, en estas montañas que antes no les interesaban.  Las buenas tierras (las “planadas”, les decimos nosotros), fueron ocupadas por las fincas, por los grandes propietarios, y aventaron a los indígenas a las montañas, y ahora resulta que esas montañas tienen unas riquezas, mercancías, que quiere también el capital y entonces ya no hay a dónde irse para los pueblos originarios.

O luchan y defienden, incluso hasta la muerte, esos territorios, o no hay de otra, pues.  Porque no habrá un barco que los recoja cuando naveguen a la intemperie en las aguas y tierras del mundo.

Está en marcha una nueva guerra de conquista de los territorios de los originarios, y la bandera que porta el ejército invasor a veces lleva también los colores de la izquierda institucional.

Este cambio en la máquina en lo que se refiere al campo o “zonas rurales”, que se puede apreciar hasta con un análisis superficial, también se presenta en las ciudades o “zonas urbanas”.  Las grandes ciudades se han reordenado o están en ese proceso, después o durante una guerra despiadada contra sus habitantes marginales.  Cada ciudad contiene muchas ciudades dentro, pero una central: la del capital.  Los muros que rodean esa ciudad están formados por leyes, planes de urbanización, policías y grupos de choque.

El mundo entero se fragmenta; proliferan los muros; la máquina avanza en su nueva guerra de ocupación; cientos de miles de personas descubren que el nuevo hogar que les prometió la modernidad es una barcaza en altamar, la orilla de una carretera, o el hacinamiento de un centro de detención para “indocumentados”; millones de mujeres aprenden que el mundo es un gigantesco club de caza donde ellas son la presa a cobrar; la infancia se alfabetiza como mercancía sexual y laboral; y la naturaleza pasa la cuenta del largo debe que, en su saldo rojo, acumula el capitalismo en su breve historia como sistema dominante.

Claro, falta lo que digan las mujeres que luchan, loas otroas de abajo (para quienes, en lugar del glamur de los closets entreabiertos de arriba, hay desprecio, persecución y muerte), quienes pernoctan en las colonias populares y se pasan el día trabajando en la ciudad del capital, l@s migrantes que recuerdan que ese muro no estuvo ahí desde el principio de los tiempos, los familiares de desaparecid@s, asesinad@s y encarcelad@s que no olvidan ni perdonan, las comunidades rurales que descubren que fueron engañadas, las identidades que se descubren diferentes y suplen la vergüenza por el orgullo, y todas, todos, todoas l@s desechables que entienden que el destino no tiene que ser el de la esclavitud, el olvido o la muerte mortal.

Porque otra crisis, que pasa desapercibida, es la emergencia y proliferación de rebeldías, de núcleos humanos organizados que desafían no sólo al Poder, también a su lógica perversa e inhumana.  Diversa en su identidad, es decir, en su historia, esta irrupción aparece como una anomalía del sistema.  Esta crisis no cuenta para las leyes de probabilidad.  Sus posibilidades de mantenerse y profundizarse son mínimas, casi imposibles.  Por eso no cuentan en la cuenta de arriba.

De las rebeldías, para la máquina, no hay que preocuparse.  Son pocos, pocas y pocoas, si acaso lleguen a 300.

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  Es seguro que esta visión del mundo, la nuestra, esté incompleta y que, con alto grado de probabilidad, sea errónea.  Pero así es como vemos el sistema a nivel mundial.  Y de esta valoración se sigue lo que miramos y valoramos en los niveles continental, nacional, regional y local.

(Continuará…)

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Fuente: 300. Primera parte: UNA FINCA, UN MUNDO, UNA GUERRA, POCAS PROBABILIDADES.

Ciudad Monstruo, septiembre 01, 2018

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Desmiente Ejército Zapatista de Liberación Nacional contacto alguno con AMLO.

EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.

MÉXICO.

AL PUEBLO DE MÉXICO:

A LOS PUEBLOS Y GOBIERNOS DEL MUNDO:

A LOS MEDIOS LIBRES, ALTERNATIVOS, AUTÓNOMOS O COMO SE LLAMEN:

A LA SEXTA NACIONAL E INTERNACIONAL:

AL CONGRESO NACIONAL INDÍGENA Y AL CONCEJO INDÍGENA DE GOBIERNO:

A LA PRENSA NACIONAL E INTERNACIONAL:

17 DE JULIO DEL 2018.

DESDE EL DÍA DE AYER Y EN EL TRANSCURSO DEL DÍA DE HOY, EN MEDIOS DE COMUNICACIÓN CORRE LA VERSIÓN, SUSTENTADA EN DECLARACIONES DEL SEÑOR ALEJANDRO SOLALINDE (QUIEN SE OSTENTA COMO PRESBÍTERO, SACERDOTE, CURA O COMO SE DIGA, CRISTIANO, CATÓLICO, APOSTÓLICO Y ROMANO), DE UN SUPUESTO ACERCAMIENTO ENTRE EL EZLN Y EL SEÑOR ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR Y QUE “YA ACEPTÓ EL EZLN TENER EL PRIMER DIÁLOGO” (palabras textuales del señor Solalinde).

SOBRE ESTA MENTIRA, EL EZLN DECLARA:

PRIMERO: EL CCRI-CG DEL EZLN, DIRECCIÓN POLÍTICA, ORGANIZATIVA Y MILITAR DEL EZLN, NO HA ACEPTADO NINGÚN PRIMER DIÁLOGO CON NADIE. COMO ES SABIDO POR QUIENES TIENEN EL MÍNIMO CONOCIMIENTO SOBRE EL EZLN Y SUS MODOS, UN ASUNTO ASÍ SERÍA COMUNICADO PÚBLICAMENTE CON ANTELACIÓN.

SEGUNDO: EL EZLN NO HA RECIBIDO DEL SEÑOR SOLALINDE NADA MÁS QUE MENTIRAS, INSULTOS, CALUMNIAS Y COMENTARIOS RACISTAS Y MACHISTAS, AL SUPONER ÉL QUE, COMO SE SOSTENÍA EN LA ÉPOCA DEL SALINISMO Y EL ZEDILLISMO, SOMOS UNOS POBRES INDÍGENAS IGNORANTES QUE SOMOS MANIPULADOS POR, USANDO SUS MISMAS PALABRAS, “CAXLANES QUE ADMINISTRAN EL ZAPATISMO”, Y QUE ESO EVITA QUE BAJEMOS LA VISTA Y NOS POSTREMOS ANTE QUIEN EL SEÑOR SOLALINDE CONSIDERA EL NUEVO SALVADOR.

TERCERO: ENTENDEMOS EL AFAN DE PROTAGONISMO DEL SEÑOR SOLALINDE Y SU ACTITUD DE EXIGIR SOMETIMIENTO, PERO SE EQUIVOCA CON EL ZAPATISMO DEL EZLN. NO SÓLO EN ESO SE EQUIVOCA. NO SABEMOS MUCHO DE ESO, PERO PARECE QUE UNO DE LOS MANDAMIENTOS DE LA IGLESIA A QUIEN DICE SERVIR EL SEÑOR SOLALINDE, REZA: “NO LEVANTARÁS FALSOS TESTIMONIOS CONTRA TU PRÓJIMO NI MENTIRÁS”.

CUARTO: COMO DEBERÍA SABER CUALQUIERA QUE CONOZCA LAS LEYES MEXICANAS, EL SEÑOR ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR NO ES EL PRESIDENTE DE MÉXICO, NI SIQUIERA ES EL PRESIDENTE ELECTO. PARA SER “PRESIDENTE ELECTO”, ES NECESARIA LA DECLARACIÓN AL RESPECTO POR PARTE DEL TRIBUNAL ELECTORAL DEL PODER JUDICIAL DE LA FEDERACIÓN; Y DE AHÍ SIGUE QUE LA CÁMARA DE DIPUTADOS EMITA UN BANDO EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACIÓN DONDE LE COMUNICA A LA POBLACIÓN QUE YA HAY UN PRESIDENTE ELECTO. Y, SEGÚN LAS MISMAS LEYES, NO ES PRESIDENTE EN FUNCIONES HASTA QUE TOME PROTESTA EL DÍA 1 DE DICIEMBRE DEL 2018. POR CIERTO, DE ACUERDO A LA ÚLTIMA REFORMA ELECTORAL, NO GOBERNARÁ 6 AÑOS, SINO DOS MESES MENOS. CLARO, A MENOS QUE SE REFORME LA CONSTITUCIÓN Y SE PERMITA LA REELECCIÓN.

QUINTO: SI LOS DEL EQUIPO DEL SEÑOR ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR SE COMPORTAN COMO SI YA FUERAN GOBIERNO, PORQUE ASÍ SE LOS HAN HECHO CREER LOS GRANDES EMPRESARIOS (vía Youtube, lo que es una garantía de seriedad), LA ADMINISTRACIÓN DEL SEÑOR TRUMP (vía su visita faraónica), Y LOS GRANDES MEDIOS DE COMUNICACIÓN, SE ENTIENDE; PERO TAL VEZ NO ES CONVENIENTE ESO DE ADELANTAR YA SU DISPOSICIÓN DE VIOLAR LAS LEYES BAJO EL AMPARO DE UN SUPUESTO “CARRO COMPLETO” (QUE ES LO QUE HIZO EL PRI DURANTE SU LARGO REINADO).

SEXTO: EL EZLN TIENE YA LA AMARGA EXPERIENCIA DE ACEPTAR EL CONTACTO CON UN SEÑOR QUE DESPUÉS SERÍA DECLARADO PRESIDENTE ELECTO. NOS REFERIMOS AL SEÑOR ERNESTO ZEDILLO PONCE DE LEÓN, QUIEN APROVECHÓ ESOS CONTACTOS INICIALES PARA PLANEAR EL ANIQUILAMIENTO DE LA DIRIGENCIA ZAPATISTA DE ENTONCES. QUIEN OPERÓ ESA TRAICIÓN, EL SEÑOR ESTEBAN MOCTEZUMA BARRAGÁN, ES AHORA UNO DE LOS PROPUESTOS PARA FORMAR PARTE DEL GOBIERNO QUE SUPUESTAMENTE HABRÁ DE TOMAR POSESIÓN EL 1 DE DICIEMBRE DEL 2018, NO ANTES. IGNORAMOS SI AHORA EL SEÑOR SOLALINDE PRETENDE RELEVAR AL SEÑOR MOCTEZUMA BARRAGÁN EN LAS FUNCIONES QUE TUVO CON ZEDILLO.

SÉPTIMO: NO ES DE NUESTRA INCUMBENCIA, PERO MAL HACEN, QUIENES SE AUTODENOMINAN “EL CAMBIO VERDADERO”, AL ARRANCAR CON MENTIRAS, CALUMNIAS Y AMENAZAS. YA LO HICIERON CON LO DEL PAPA, AHORA CON EL EZLN. ESTÁN REPITIENDO LOS “USOS Y COSTUMBRES” DE QUIENES DICEN HABER QUITADO DEL GOBIERNO.

OCTAVO: COMO HA SIDO PÚBLICO, DESDE HACE AL MENOS 16 AÑOS, DESPUÉS DE LA CONTRARREFORMA INDÍGENA, EL EZLN NO HA DIALOGADO CON LOS GOBIERNOS FEDERALES. NI CON FOX DESPUÉS DE 2001, NI CON CALDERÓN, NI CON PEÑA NIETO. A NUESTRA DISPOSICIÓN DE DIÁLOGO SE HA RESPONDIDO SIEMPRE CON LA MENTIRA, LA CALUMNIA Y LA TRAICIÓN. SI HACEN FAVOR, PRÉSTENLE AL SEÑOR SOLALINDE RECORTES DE PRENSA Y LIBROS QUE DETALLAN ESTO, PORQUE ESTÁ HACIENDO LO MISMO.

NOVENO Y ÚLTIMO: SI SOMOS “SECTARIOS”, “MARGINALES” Y “RADICALES”; SI ESTAMOS “AISLADOS” Y “SOLOS”; SI NO ESTAMOS “DE MODA”; SI NO REPRESENTAMOS NADA NI A NADIE; ENTONCES ¿POR QUÉ NO NOS DEJAN EN PAZ Y SIGUEN CELEBRANDO SU “TRIUNFO”? ¿POR QUÉ NO MEJOR SE PREPARAN BIEN, Y SIN MENTIRAS, PARA LOS 5 AÑOS Y 10 MESES QUE ESTARÁN EN EL GOBIERNO FEDERAL? Y ORGANÍCENSE, PORQUE HASTA PARA PELEAR POR EL HUESO Y RECIBIR FELICITACIONES DEL DINERO ES MEJOR ESTAR ORGANIZAD@S.

¿NOSOTRAS, NOSOTROS, NOSOTROAS, ZAPATISTAS? PUES SEGUIREMOS EN LO QUE ESTAMOS DESDE HACE YA CASI 25 AÑOS:

¡RESISTENCIA Y REBELDÍA!

PORQUE LA LIBERTAD NO SE RECIBE NI COMO LIMOSNA, NI COMO FAVOR HUMANO O DIVINO; SE CONQUISTA LUCHANDO.

ES TODO.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Por el Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del

Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Subcomandante Insurgente Moisés.

(100% mexicano, 100% originario de la lengua tzeltal (o “indígena tzeltal” para el señor Solalinde), y 100% zapatista).

México, Julio del 2018.

enlace-zapatista

LOS MUROS ARRIBA, LAS GRIETAS ABAJO (Y A LA IZQUIERDA), (Comunicado).

Febrero del 2017.

 

La tormenta en nuestro caminar.

  Para nosotras, nosotros, pueblos originarios zapatistas, la tormenta, la guerra, lleva siglos.  Llegó a nuestras tierras con la patraña de la civilización y la religión dominantes.  En ese entonces, la espada y la cruz desangraron a nuestra gente.

  Con el paso del tiempo, la espada se modernizó y la cruz fue destronada por la religión del capital, pero se siguió demandando nuestra sangre como ofrenda al nuevo dios: el dinero.

  Resistimos, siempre resistimos.  Nuestras rebeldías fueron suplantadas en la disputa entre unos contra otros por el Poder.  Unos y otros, arriba siempre, nos demandaron luchar y morir para servirlos, nos exigieron obediencia y sometimiento bajo la mentira de liberarnos.  Como aquellos a quienes decían y dicen combatir, vinieron y vienen a mandar.  Hubo así supuestas independencias y falsas revoluciones, las pasadas y las por venir.  Los de arriba se turnaron y se turnan, desde entonces, para mal gobernar o para aspirar a hacerlo.  Y en calendarios pasados y presentes, su propuesta sigue siendo la misma: que nosotras, nosotros, pongamos la sangre; mientras ellos dirigen o simulan dirigir.

  Y antes y ahora, olvidan ellos que no olvidamos.

  Y siempre la mujer abajo, ayer y hoy.  Incluso en lo colectivo que fuimos y somos.

  Pero los calendarios no sólo trajeron dolor y muerte para nuestros pueblos.  Al expandir su dominio, el Poder creó nuevas hermandades en la desgracia.  Vimos entonces al obrero y al campesino hacerse uno con nuestro dolor, y yacer bajo las cuatro ruedas del carromato mortal del Capital.

  Conforme avanzó el Poder en su paso por el tiempo, más y más crecía el abajo, ensanchando la base sobre la que el Poder es Poder.  Vimos entonces sumarse a maestros, estudiantes, artesanos, pequeños comerciantes, profesionistas, los etcéteras con nombres diferentes pero idénticos pesares.

  No bastó.  El Poder es un espacio exclusivo, discriminatorio, selecto.  Entonces las diferencias fueron también perseguidas abiertamente.  El color, la raza, el credo, la preferencia sexual, fueron expulsadas del paraíso prometido, siendo que el infierno fue su casa permanente.

  Les siguieron la juventud, la niñez, la ancianidad.  El Poder convirtió así a los calendarios en materia de persecución.  Todo el abajo es culpable: por ser mujer, por ser niñ@, por ser joven, por ser adulto, por ser ancian@, por ser human@.

  Pero, al expandir la explotación, el despojo, la represión y la discriminación, el Poder también amplió las resistencias… y las rebeldías.

  Vimos entonces, y ahora, levantarse la mirada de muchas, muchos, muchoas.  Diferentes pero semejantes en la rabia y la insumisión.

  El Poder sabe que sólo es lo que es sobre quienes trabajan.  Los necesita.

  A cada rebelión respondió y responde comprando o engañando a los menos, encarcelando y asesinando a los más.  No teme sus demandas, es su ejemplo el que le causa horror.

  No bastó.  De dominar naciones, el Poder del Capital buscó poner a la humanidad entera bajo su pesado yugo.

  Tampoco fue suficiente.  El Capital pretende ahora manejar a la naturaleza, domarla, domesticarla, explotarla.  Es decir, destruirla.

  Siempre con la guerra, en su avance destructor el Capital, el Poder, demolió primero feudos y reinos.  Y sobre sus ruinas levantó naciones.

  Luego devastó naciones, y sobre sus escombros erigió el nuevo orden mundial: un gran mercado.

  El mundo entero se convirtió en un inmenso almacén de mercancías.  Todo se vende y se compra: las aguas, los vientos, la tierra, las plantas y los animales, los gobiernos, el conocimiento, la diversión, el deseo, el amor, el odio, la gente.

  Pero en el gran mercado del Capital no sólo se intercambian mercancías.  La “libertad económica” es sólo un espejismo que simula acuerdo mutuo entre quien vende y quien compra.  En realidad, el mercado se basa en el despojo y la explotación.  El intercambio es entonces de impunidades.  La justicia se transformó en una caricatura grotesca y en su balanza siempre pesa más el dinero que la verdad.  Y la estabilidad de esa tragedia llamada Capitalismo depende de la represión y el desprecio.

  Pero no bastó tampoco.  Dominar en el mundo material no es posible si no se domina en las ideas.  La imposición con religiones se profundizó y alcanzó a las artes y las ciencias.  Como modas de vestir, surgieron y surgen filosofías y creencias.  Las ciencias y las artes dejaron de ser lo distintivo de lo humano y se acomodaron en un estante del supermercado mundial.  El conocimiento pasó a ser propiedad privada, lo mismo que la recreación y el placer.

 El Capital, así, se consolidó como una gran máquina trituradora, usando ya no sólo a la humanidad entera como materia prima para producir mercancías, también a los conocimientos, a las artes, … y a la naturaleza.

  La destrucción del planeta, los millones de desplazados, el auge del crimen, el desempleo, la miseria, la debilidad de los gobiernos, las guerras por venir, no son producto de los excesos del Capital, o de una conducción errónea de un sistema que prometió orden, progreso, paz y prosperidad.

  No, todas las desgracias son la esencia del sistema.  De ellas se alimenta, a costa de ellas crece.

  La destrucción y la muerte son el combustible de la gran máquina del Capital.

  Y fueron, son y serán inútiles los esfuerzos por “racionalizar” su funcionamiento, por “humanizarlo”.  Lo irracional y lo inhumano son sus piezas claves.  No hay arreglo posible.  No lo hubo antes.  Y ahora ya tampoco se puede atenuar su paso criminal.

  La única forma de detener la máquina es destruirla.

  En la guerra mundial actual, la disputa es entre el sistema y la humanidad.

  Por eso la lucha anticapitalista es una lucha por la humanidad.

  Quienes todavía pretenden “arreglar” o “salvar” al sistema, en realidad nos proponen el suicidio masivo, global, como sacrificio póstumo al Poder.

  Pero en el sistema no hay solución.

  Y no bastan ni el horror, ni la condena, ni la resignación, ni la esperanza en que ya pasó lo peor y las cosas no harán sino mejorar.

  No.  Lo cierto es que se va poner peor.

  Por esas razones, más las que cada quien agregue de sus particulares calendarios y geografías, es que hay que resistir, hay que rebelarse, hay que decir “no”, hay que luchar, hay que organizarse.

  Por eso hay que levantar el viento de abajo con resistencia y rebeldía, con organización.

  Sólo así podremos sobrevivir.  Sólo así será posible vivir.

  Y sólo entonces, como fue nuestra palabra hace 25 años, podremos ver que…

“Cuando amaine la tormenta,

 cuando la lluvia y fuego dejen en paz otra vez la tierra,

 el mundo ya no será el mundo, sino algo mejor.”

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La guerra y los muros de afuera y de adentro.

  Si antes el sufrimiento causado por la guerra era patrimonio exclusivo del abajo mundial, ahora ensancha sus calamidades.

  Sobre cada rincón del planeta, el odio y el desprecio pretenden destruir familias, comunidades enteras, naciones, continentes.  No es necesario ya haber cometido un delito o ser presunto criminal, basta ser sospechoso de ser humano.

  Provocada por la codicia del gran dinero, la pesadilla actual pretende ser cobrada a quienes la padecen.  Las fronteras ya no sólo son líneas punteadas en los mapas y garitas aduanales, ahora son murallas de ejércitos y policías, de cemento y ladrillos, de leyes y persecuciones.  En todo el mundo de arriba, la caza del ser humano se incrementa y se festina en competencias clandestinas: gana quien más expulse, encarcele, confine, asesine.

  Como llevamos diciendo desde hace más de 20 años, la globalización neoliberal no trajo el surgimiento de la aldea planetaria, sino la fragmentación y disolución de los llamados “Estados-nación”.  Llamamos entonces, y ahora, a ese proceso con el nombre que mejor lo describe: “guerra mundial” (la cuarta, según nosotr@s).

  Lo único que se mundializó fue el mercado y, con él, la guerra.

  Para quienes hacen funcionar las máquinas y hacen nacer a la tierra, las fronteras siguieron y siguen siendo lo que siempre han sido: cárceles.

  Nuestra afirmación provocó entonces, hace dos décadas, sonrisas burlonas de la intelectualidad internacional encadenada a viejos y caducos dogmas.  Y esos mismos hoy tartamudean ante una realidad frenética, y, o ensayan viejas recetas, o se mudan a la idea de moda que, tras una compleja elaboración teórica, esconde lo único verdadero: no tienen ni la más remota idea de lo que pasa, ni de lo que sigue, ni de lo que antecedió a la pesadilla actual.

  Se lamentan.  El pensamiento de arriba les prometió un mundo sin fronteras, y su resultado es un planeta atiborrado de trincheras chovinistas.

  El mundo no se transformó en una gigantesca megalópolis sin fronteras, sino en un gran mar sacudido por una tempestad que no tiene precedentes de igual magnitud.  En él, millones de desplazados (a quienes, con rubor mediático, se les unifica bajo el nombre de “migrantes”) naufragan en pequeñas barcas, esperando ser rescatados por el gigantesco navío del gran Capital.

  Pero no sólo no lo hará; él, el gran Capital, es el principal responsable de la tormenta que amenaza ya la existencia de la humanidad entera.

  Con el torpe disfraz del nacionalismo fascista, los tiempos del oscurantismo más retrógrada vuelven reclamando privilegios y atenciones.  Cansado de gobernar desde las sombras, el gran Capital desmonta las mentiras de la “ciudadanía” y la “igualdad” frente a la ley y el mercado.

  La bandera de “libertad, igualdad y fraternidad” con la que el capitalismo vistió su paso a sistema dominante en el mundo, es ya sólo un trapo sucio y desechado en el basurero de la historia de arriba.

  Al fin el sistema se desemboza y muestra sus verdaderos rostro y vocación.  “Guerra siempre, guerra en todas partes”, reza el emblema del soberbio buque que navega en un mar de sangre y mierda.  Es el dinero y no la inteligencia artificial la que combate a la humanidad en la batalla decisiva: la de la supervivencia.

  Nadie está a salvo.  Ni el ingenuo capitalista nacional, que soñaba con la bonanza que le ofrecían los mercados mundiales abiertos, ni la conservadora clase media sobreviviendo entre el sueño de ser poderosa y la realidad de ser rebaño del pastor en turno.

  Y ni hablar de la clase trabajadora del campo y la ciudad, en condiciones más difíciles si posible fuera.

  Y, para completar la imagen apocalíptica, millones de desplazados y migrantes agolpándose en las fronteras que, de pronto, se volvieron tan reales como los muros que, a cada paso, interponen gobiernos y criminales.  En la geografía mundial de los medios de comunicación y las redes sociales, los desplazados, fantasmas errantes sin nombre ni rostro, apenas son un número estadístico que muta su ubicación.

  ¿El calendario?  Apenas un día después de la promesa del fin de la historia, de la solemne declaración de la supremacía de un sistema que otorgaría bienestar a quien trabajara, de la victoria sobre el “enemigo comunista” que pretendía coartar la libertad, imponer dictaduras y generar pobreza, de la eternidad prometida que anulaba todas las genealogías.  El mismo calendario que anunciaba apenas ayer que la historia mundial recién empezaba.  Y resulta que no, que todo no era sino el preludio de la más espantosa pesadilla.

  El capitalismo como sistema mundial colapsa, y, desesperados, los grandes capitanes no atinan a dónde ir.  Por eso se repliegan a sus guaridas de origen.

  Ofrecen lo imposible: la salvación local contra la catástrofe mundial.  Y la pamplina se vende bien entre una clase media que se difumina con los de abajo en sus ingresos, pero pretende suplir sus carencias económicas con refrendos de raza, credo, color y sexo.  La salvación de arriba es anglosajona, blanca, creyente y masculina.

  Y ahora, quienes vivían de las migajas que caían de las mesas de los grandes capitales, ven desesperados cómo también contra ellos se levantan los muros.  Y, el colmo, pretenden encabezar la oposición a esa política guerrera.  Así vemos a la derecha intelectual hacer gestos de contrariedad e intentar tímidas y ridículas protestas.  Porque no, la globalización no fue el triunfo de la libertad.  Fue y es la etapa actual de la tiranía y la esclavitud.

  Las Naciones ya no lo son, aunque aún no se hayan percatado de ello sus respectivos gobiernos.  Sus banderas y emblemas nacionales lucen raídos y descoloridos.  Destruidos por la globalización de arriba, enfermos por el parásito del Capital y con la corrupción como única señal de identidad, con torpe premura los gobiernos nacionales pretenden resguardarse a sí mismos e intentar la reconstrucción imposible de lo que alguna vez fueron.

  En el compartimento estanco de sus murallas y aduanas, el sistema droga a la medianía social con el opio de un nacionalismo reaccionario y nostálgico, con la xenofobia, el racismo, el sexismo y la homofobia como plan de salvación.

  Las fronteras se multiplican dentro de cada territorio, no sólo las que pintan los mapas.  También y, sobre todo, las que levantan la corrupción y el crimen hecho gobierno.

  La bonanza posmoderna no era sino un globo inflado por el capital financiero.  Y vino la realidad a pincharla: millones de desplazados por la gran guerra llenan las tierras y las aguas, se amontonan en las aduanas y van haciendo grietas en los muros hechos y por hacer.  Alentados antes por el gran Capital, los fundamentalismos encuentran tierra fértil para sus propuestas de unificación: “del terror nacerá un solo pensamiento, el nuestro”.  Después de ser alimentada con dólares, la bestia del terrorismo amenaza la casa de su creador.

  Y, lo mismo en la Unión Americana, que en la Europa Occidental o en la Rusia neo zarista, la bestia se retuerce e intenta protegerse a sí misma.  Encumbra ahí (y no sólo ahí) a la estupidez y la ignorancia más ramplonas y, en sus figuras gobernantes, sintetiza su propuesta: “volvamos al pasado”.

  Pero no, América no volverá a ser grande de nuevo.  Nunca más.  Ni el sistema entero en su conjunto.  No importa qué hagan los de arriba.  El sistema llegó ya al punto de no retorno.

-*-

Contra el Capital y sus muros: todas las grietas.

  La ofensiva internacional del Capital en contra de las diferencias raciales y nacionales, promoviendo la construcción de muros culturales, jurídicos y de cemento y acero, busca reducir más aún el planeta.  Pretenden crear así un mundo donde sólo quepan los que arriba son iguales entre sí.

  Sonará ridículo, pero así es: para enfrentar la tormenta el sistema no busca construir techos para guarecerse, sino muros detrás de los cuales esconderse.

  Esta nueva etapa de la guerra del Capital en contra de la Humanidad debe enfrentarse sí, con resistencia y rebeldía organizadas, pero también con la solidaridad y el apoyo a quienes ven atacadas sus vidas, libertades y bienes.

  Por eso:

  Considerando que el sistema es incapaz de frenar la destrucción.

  Considerando que, abajo y a la izquierda, no debe haber cabida para el conformismo y la resignación.

  Considerando que es momento de organizarse para luchar y es su tiempo de decir “NO” a la pesadilla que desde arriba nos imponen.

LA COMISIÓN SEXTA DEL EZLN Y LAS BASES DE APOYO ZAPATISTAS CONVOCAMOS:

I.- A la campaña mundial:

Frente a los muros del Capital:

la resistencia, la rebeldía, la solidaridad y el apoyo de abajo y a la izquierda.

  Con el objetivo de llamar a la organización y la resistencia mundial frente a la agresividad de los grandes dineros y sus respectivos capataces en el planeta, y que aterroriza ya a millones de personas en todo el mundo:

  Llamamos a organizarse con autonomía, a resistir y rebelarse contra las persecuciones, detenciones y deportaciones.  Si alguien se tiene que ir, que sean ellos, los de arriba.  Cada ser humano tiene derecho a una existencia libre y digna en el lugar que mejor le parezca, y tiene el derecho a luchar para seguir ahí.  La resistencia a las detenciones, desalojos y expulsiones son un deber, así como deber es apoyar a quienes se rebelan contra esas arbitrariedades SIN IMPORTAR LAS FRONTERAS.

  Hay que hacerle saber a toda esa gente que no está sola, que su dolor y su rabia es vista aún a la distancia, que su resistencia no es sólo saludada, también es apoyada así sea con nuestras pequeñas posibilidades.

  Hay que organizarse.  Hay que resistir.  Hay que decir “NO” a las persecuciones, a las expulsiones, a las cárceles, a los muros, a las fronteras.  Y hay que decir “NO” a los malos gobiernos nacionales que han sido y son cómplices de esa política de terror, destrucción y muerte.  De arriba no vendrán las soluciones, porque ahí se parieron los problemas.

  Por eso llamamos a la Sexta en su conjunto a que se organice, según su tiempo, modo y geografía, para apoyar en y con actividades a quienes resisten y se rebelan contra las expulsiones.  Sea apoyándolos para que regresen a sus hogares, sea creando “santuarios” o apoyando los ya existentes, sea con asesorías y apoyos legales, sea con paga, sea con las artes y las ciencias, sea con festivales y movilizaciones, sea con boicots comerciales y mediáticos, sea en el espacio cibernético, sea donde sea y como sea.  En todos los espacios donde nos movamos es nuestro deber apoyar y solidarizarnos.

  Llegó el momento de crear comités de solidaridad con la humanidad criminalizada y perseguida.  Hoy, más que nunca antes, su casa es también nuestra casa.

  Como zapatistas que somos, nuestra fuerza es pequeña y, aunque es amplio y hondo nuestro calendario, nuestra geografía es limitada.

  Por eso y para apoyar a quienes resisten a las detenciones y deportaciones, desde hace varias semanas la Comisión Sexta del EZLN ha iniciado contactos con individu@s, grupos, colectivos y organizaciones adherentes a la Sexta en el mundo, para ver el modo de hacerles llegar una pequeña ayuda de modo que les sirva como base para lanzar o continuar toda suerte de actividades y acciones a favor de l@s perseguid@s.

  Para iniciar, les enviaremos las obras artísticas creadas por l@s indígenas zapatistas para el CompArte del año pasado, así como café orgánico producido por las comunidades indígenas zapatistas en las montañas del sureste mexicano, para que, con su venta, realicen actividades artísticas y culturales para concretar el apoyo y la solidaridad con los migrantes y desplazados que, en todo el mundo, ven amenazadas su vida, libertad y bienes por las campañas xenofóbicas promovidas por los gobiernos y la ultra derecha en el mundo.

  Eso por lo pronto.  Ya iremos ideando nuevas formas de apoyo y solidaridad.  Las mujeres, hombres, niños y ancianos zapatistas no les dejaremos sol@s.

II.- Invitamos también a toda la Sexta y a quien se interese, al seminario de reflexión crítica “LOS MUROS DEL CAPITAL, LAS GRIETAS DE LA IZQUIERDA” a celebrarse los días del 12 al 15 de abril del 2017, en las instalaciones del CIDECI-UniTierra, San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México.  Participan:

Don Pablo González Casanova.María de Jesús Patricio Martínez (CNI).Paulina Fernández C.

Alicia Castellanos.

Magdalena Gómez.

Gilberto López y Rivas.

Luis Hernández Navarro.

Carlos Aguirre Rojas.Arturo Anguiano.

Sergio Rodríguez Lascano.

Christian Chávez (CNI).

Carlos González (CNI).

Comisión Sexta del EZLN.

Próximamente daremos más detalles.

III.- Convocamos a tod@s l@s artistas a la segunda edición del “CompArte por la Humanidad” con el tema: “Contra el Capital y sus muros: todas las artes” a celebrarse en todo el mundo y en el espacio cibernético.  La parte “real” será en fechas del 23 al 29 de julio del 2017 en el caracol de Oventik y el CIDECI-UniTierra.  La edición virtual será del 1 al 12 de agosto del 2017 en la red.  Próximamente daremos más detalles.

IV.- También les pedimos estar atent@s a las actividades a las que convoque el Congreso Nacional Indígena, como parte de su proceso propio de conformación del Concejo Indígena de Gobierno.

V.- Convocamos a l@s científic@s del mundo a la segunda edición del “ConCiencias por la Humanidad” con el tema: “Las ciencias frente al muro”.  A celebrarse del 26 al 30 de diciembre del 2017 en el CIDECI-UniTierra, San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México, y en el espacio cibernético.  Próximamente daremos más detalles.

No es todo.  Hay que resistir, hay que rebelarse, hay que luchar, hay que organizarse.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Moisés.    Subcomandante Insurgente Galeano.

México, febrero 14 (también día de nuestr@s muert@s) del 2017.

¡Apoyemos al Congreso Nacional Indígena!

Luego de la propuesta emanada del pasado V Congreso Nacional Indígena:

Las compañeras y compañeros de los barrios, tribus, naciones y pueblos originarios que se acuerpan en el Congreso Nacional Indígena nos informan que tienen problemas económicos para poder moverse a dicha reunión [la que se realizará el 29 de diciembre del 2016: la liga con toda la información la agregamos abajo], por lo que piden el apoyo solidario de la Sexta nacional e internacional, y de toda persona honesta que quiera apoyar en ese aspecto.  Para esto, l@s compas del CNI piden que se comuniquen directamente con ell@s a la siguiente dirección electrónica: catedratatajuan@gmail.com Ahí les indicarán dónde y cómo hacer llegar su apoyo.

Como respuesta a esa necesidad tenemos bonos de solidaridad con el CNI, su valor es de $50, que serán entregados en su totalidad a l@s comp@s del Congreso Nacional Indígena.

Los puedes obtener escribiendo a:

catedratatajuan@gmail.com

mujeresyla6a@yahoo.com.mx

redmyczapatista@gmail.com

Si te late dar una vuelta por la Ciudad Mostro, bueno, puedes pasar por Punto Gozadera (<—-pícale al enlace) adquirir tu bono y de paso, disfrutar de una buena comida, música y expresiones artísticas diversas:

Plaza San Juan #15

Col. Centro

Ciudad de México.

También puedes pedir tus bonos a través de nuestras redes sociales:

Facebook:

Mujeres y la sexta

Redmyc Zapatista

Twitter:

@mujeresyla6a

@redmyczapatista

Por teléfono:

55 5435 3824 — Claudia Torres

¡Por la reconstitución de los pueblos!

Acá el comunicado completo, pícale ahí ——->: Calendario de continuación del 5º Congreso del CNI y del Encuentro “L@s Zapatistas y las ConCiencias por la Humanidad”.

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Ciudad Mostro, noviembre 25, 2016

UNA HISTORIA PARA TRATAR DE ENTENDER (Comunicado)

17 de noviembre del 2016.

A la Sexta nacional e internacional:

A quienes simpatizan y apoyan la lucha de los pueblos originarios:

A quienes son anticapitalistas:

Compañeras, compañeros, compañeroas:

Hermanas y hermanos:

Este extenso texto lo hicimos conjuntamente con el Subcomandante Insurgente Moisés, vocero y actual jefe del EZLN, y consultando unos detalles con algunas de las Comandantas y Comandantes de la delegación zapatista que asistió a la primera etapa del V congreso del Congreso Nacional Indígena.

Aunque en ésta, como en otras ocasiones, me toca a mí la redacción, es el Subcomandante Insurgente Moisés quien lee, agrega o quita, aprueba o rechaza no sólo este texto, sino todos los que aparecen a la luz pública como auténticos del EZLN.  No pocas veces, a lo largo de estos escritos, usaré el primer pronombre del singular.  La razón de esto se entenderá más adelante.  Aunque la destinataria principal de estas líneas es la Sexta, hemos decidido ampliar su destino a quienes, sin ser ni estar con nosotras, nosotros, tienen idénticas inquietudes y parecido empeño.  Va pues:

-*-

TAMPOCO NUESTRAS PESADILLAS.

  Hace algunos años, la creatividad y el ingenio de algún colectivo de la Sexta produjo una frase que, al paso del tiempo, fue adjudicada al zapatismo.  Bien saben que estamos en contra del copyright, pero no solemos adjudicarnos ni palabras ni acciones que no son nuestras.  Sin embargo, aunque no de nuestra autoría, la sentencia sí refleja en parte nuestro sentir como zapatistas que somos.

Enarbolada por la Sexta contra quienes, con chantajes burdos y amenazas, atacaban (como ahora) al escepticismo frente al “poder” de las urnas electorales institucionales, la frase va más allá y define los límites y carencias de una forma de lucha, la electoral:

Nuestros sueños no caben en sus urnas”, se decía y se dice.

Nosotros, nosotras, como zapatistas que somos la suscribimos entonces… y ahora.  Tiene la virtud de decir mucho con pocas palabras (un arte ahora olvidado).  Pero, desde este lado del pasamontaña, desde nuestro ser lo que somos, agregamos: “tampoco nuestras pesadillas”.

Cierto, pudimos haber puesto “y tampoco nuestr@s muert@s”, pero resulta que, en estos tiempos aciagos, el dolor se ha extendido aún más allá.  Ya no sólo es la muerte natural la responsable de alejarnos de quienes nos hacen falta hoy; como, en nuestro caso, del subteniente insurgente de infantería Hernán-Omar (parte nuestra desde antes del alzamiento, y arrebatado por el cáncer de nuestro lado y del de su compañera e hijo -a quienes abrazamos especialmente en este primer cumpleaños sin él-).

Ahora son, y en forma creciente, los asesinatos, las desapariciones, las cárceles, los secuestros.

Si usted es pobre es vulnerable, si usted es mujer es todavía más vulnerable.  Como si el sistema no se conformara con agredirla por lo que es, y se diera a la macabra tarea de eliminarla.  Es decir, ya no sólo es objeto de acoso y violencia sexual.  ¿Qué ha pasado en este sistema que vuelve “natural” y hasta “lógico” (“sí, ellas se lo buscaron”, dice la sociedad entera) ya no sólo la violación, también el secuestro, la desaparición y el asesinato de mujeres?  Sí, mujeres.  La democratización del odio de género iguala edades, razas, colores, estaturas, pesos, credos, ideologías, militancias o no; todas las diferencias, menos las de clase, diluidas en una falta mayor: ser mujer.

Y vaya usted agregando potencias según su diferencia: color, estatura, peso, indígena, afrodescendiente, niña, niño, ancian@, joven, gay, lesbiana, transgénero, su modo suyo de usted, cualquiera que sea.  Sí, un sistema empeñado ya no sólo en segregar y despreciar las diferencias, ahora decidido a eliminarlas por completo.  Y no sólo exterminarlas, ahora haciéndolo con toda la crueldad de que es capaz una modernidad.  Sigue la muerte matando, pero ahora con mayor sadismo.

Entonces, lo que queremos decir es que no sólo nos faltan las muertas y los muertos, también l@s desaparecid@s (y con la arroba incluimos no sólo al masculino y al femenino, también a todo lo que rebasa la falsa dicotomía de género), l@s secuestr@das, l@s encarcelad@s.

¿Cuántos de los ausentes de Ayotzinapa caben en cuántas urnas?  ¿En qué proyecto partidario se encuentran?

¿Cuál logotipo institucional es el que se cruza pensando en quienes nos faltan?

¿Y si ni siquiera hay la certeza de que murieron?  ¿Y si no sólo es la ausencia la que duele, sino que también se agregan la incertidumbre y la angustia (¿comió?, ¿tiene frío?, ¿se enfermó?, ¿ha dormido lo suficiente?, ¿alguien lo consuela?, ¿sabe que aún le busco, que siempre le buscaré?)?

¿En qué aspiración a un cargo, un puesto, un gobierno, caben las mujeres agredidas, desaparecidas, asesinadas por todo el espectro ideológico?

¿A cuántas boletas electorales equivalen los infantes asesinados, por el Partido Acción Nacional, en la guardería ABC?

¿Por quién votan los exterminados, por el Partido Revolucionario Institucional y sus réplicas mal disimuladas, en toda la extensión de las geografías y calendarios del México de abajo?

¿En cuál conteo de votos aparecen los perseguidos, por el Partido de la Revolución Democrática, acusados del delito de ser jóvenes?

¿En cuál partido político se representan las diferencias sexuales perseguidas en público y en privado, para las que hay como condena el infierno en vida y en muerte?

¿Cuáles son los partidos políticos institucionales cuyos logos y consignas manchan los muros que deben saltar miles de migrantes, hombres, mujeres y niños para caer en manos de gobernantes-criminales-empresarios de la trata de personas?

Y se podrán encontrar ejemplos en crónicas, blogs, reportajes, notas periodísticas, artículos de opinión, hashtags, etc., pero siempre quedará la certeza de que son más los hechos criminales que no alcanzan siquiera una mención pública.

¿Dónde está la casilla electoral para que ahí se exprese la explotación, la represión, el despojo y el desprecio a los pueblos originarios?

¿En cuál urna se depositan los dolores y las rabias de …

 el Yaqui, el Kumiai,

el Mayo,

el Cucapá,

el Tohono O´odham,

el Raramuri,

el Kikapú,

el Pame,

el Totonaca,

el Popoluca,

el Nahua,

el Maya Peninsular,

el Binizáa,

el Mixteco,

el Hñähñü,

el Totonaca,

el Mazateco,

el Purépecha,

el Mixe,

el Chinanteco,

el Mazahua,

el Me´phaa,

el Téenek,

el Rarámuri,

el Chontal,

el Amuzgo,

el Ópata,

el Solteco,

el Chatino,

el Papabuco,

el Triqui,

el Cora,

el Cuicateco,

 el Mame, el Huave,

el Tepehuano,

el Matlatzinca,

el Chichimeca,

el Guarijío,

el Chuj,

el Jacalteco,

el Lacandón,

el Comca´ac,

el Wixárika,

el Kanjobal,

el Chontal,

el Chocho,

el Tacuate,

el Ocuilteco,

el Kekchí,

el Ixcateco,

el Motocintleco,

el Quiché,

el Kakchiquel,

el Paipai,

el Pápago,

el Cochimí,

el Ixil,

el Kiliwa,

el Aguacateco,

el Mame,

el Chol,

el Tzotzil,

el Zoque,

el Tojolabal,

el Tzeltal?

¿Dónde cabe todo eso?

¿Y cuándo obtuvieron su registro legal la dictadura del terror y su lógica perversa invadiendo todo y reajustando los criterios?

Tuve suerte, dice cualquier mujer u hombre asaltado en la calle, en su casa, en el trabajo, en el transporte, no me dispararon-acuchillaron.

Tuve suerte, dice la mujer golpeada y violada, no me secuestraron.

Tuve suerte, dice el infante sometido a la prostitución, no me quemaron vivo.

Tuve suerte, dice el gay, la lesbiana, el transexual, loaotroa con los huesos rotos y la piel lacerada, no me asesinaron.

Tuve suerte, dice el obrero, la empleada, el trabajador sometido a más horas de trabajo y menor salario, no me despidieron.

Tuve suerte, dice el líder social torturado, no me desaparecieron.

Tuve suerte, dice el joven estudiante asesinado y tirado en una calle, mi familia ya no tendrá que buscarme.

Tuve suerte, dice el pueblo originario despojado, no me exterminaron.

  Y más:

¿Qué encuesta toma nota de la destrucción de la Tierra?  ¿Por quién votan las aguas contaminadas, las especies animales acorraladas hasta la extinción, la tierra estéril, el aire sucio?  ¿Dónde se deposita la boleta de un mundo agonizante?

Entonces tienen razón: “nuestros sueños no caben en sus urnas”.

Pero tampoco nuestras pesadillas.

Cada quien puede ser responsable de sus sueños.  Falta pedirle cuentas a quien es el responsable de nuestras pesadillas.  Falta lo que falta…

 

UN “SÍ”, VARIOS “NO”.

  Sí, la propuesta inicial y original es nuestra, del ezetaelene.  Nosotras, nosotros, se la hicimos saber a las delegadas y delegados al Quinto Congreso del Congreso Nacional Indígena.  Esto sucedió los días 9, 10, 11 y 13 de octubre del año 2016, en la sede del CIDECI-Unitierra, en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México.  En esas fechas hubo delegadas y delegados de colectivos, organizaciones, barrios, tribus, naciones y pueblos originarios de las lenguas amuzgo, binni-zaá, chinanteco, chol, coca, náyeri, cuicateco, kumiai, lacandón, matlazinca, maya, mayo, mazahua, mazateco, mixe, mixteco, nahua, ñahñu, ñathô, popoluca, purépecha, rarámuri, tlapaneco, tojolabal, totonaco, triqui, tzeltal, tzotzil, wixárika, yaqui, zoque, y chontal.  El día 13 de octubre del 2016, la plenaria de ese Quinto congreso del CNI decidió hacer suya la propuesta y someterla a una consulta entre quienes lo integran.  El día 14 de octubre del 2016, en horas de la mañana, el CNI y el EZLN hicieron pública esa decisión en el documento llamado “Que retiemble en sus centros la tierra”.

-*-

   No, ni el EZLN como organización, ni ninguna, ninguno de sus integrantes, va a participar por un “cargo de elección popular” en el proceso electoral del 2018.

No, el EZLN no se va a convertir en un partido político.

No, el EZLN no va a presentar a una mujer indígena zapatista como candidata a la presidencia de la República en el año del 2018.

No, el EZLN no “ha dado un giro” de los grados que sean, ni seguirá su lucha por la vía electoral institucional.

  Entonces ¿el EZLN no va a postular a una indígena zapatista para presidenta de la República?  ¿No van a participar directamente en las elecciones de 2018?

No.

  ¿Por qué no?  ¿Por las armas?

No.  Se equivocan rotundamente quienes piensen que es por eso: las zapatistas, los zapatistas tomamos las armas para servirnos de ellas, no para ser esclavizados por ellas.

  Entonces, ¿porque el sistema político electoral institucional es corrupto, inequitativo, fraudulento e ilegítimo?

No.  Aunque fuera diáfano, equitativo, justo y legítimo, las zapatistas, los zapatistas no participaríamos para alcanzar y ejercer el Poder desde un puesto, un cargo o un nombramiento institucional.

  Pero, en determinadas circunstancias, por cuestiones estratégicas y/o tácticas, ¿no participarían directamente para ejercer un cargo?

No.  Aunque “las masas” nos lo demanden; aunque la “coyuntura histórica” necesite de nuestra “participación”; aunque lo exijan “la Patria”, “la Nación”, “el Pueblo”, “el Proletariado” (ok, eso ya está muy demodé), o cualquiera que sea el concepto concreto o abstracto (tras el cual se esconde, o no, la ambición personal, familiar, de grupo o de clase) que se enarbole como pretexto; aunque la coyuntura, la confluencia de los astros, las profecías, el índice bursátil, el manual de materialismo histórico, el Popol Vuh, las encuestas, el esoterismo, “el análisis concreto de la realidad concreta”, el etcétera conveniente.

  ¿Por qué?

Porque el EZLN no lucha para tomar el Poder.

-*-

  ¿Ustedes creen que antes no nos han ofrecido eso y más?  ¿Que no nos han ofrecido cargos, prebendas, puestos, embajadas, consulados, viajes al extranjero con “todo incluido”, además de los presupuestos que vienen adjuntos?  ¿Creen que no nos han ofrecido convertirnos en un partido político institucional, o ingresar a alguno de los ya existentes, o a los que se formarán, y “gozar de las prerrogativas de ley” (así dicen)?

¿Aceptamos?  No.

Y no nos ofendemos, entendemos que la ambición, o la falta de imaginación, o la cortedad de miras, o la ausencia de conocimientos (y, claro, el no saber leer), lleven a más de uno a urgirse a sí mismo el entrar a un partido político institucional, luego salirse y pasar a otro, luego salirse y formar otro, luego lo que siga.  Entendemos que, a más de uno, una, todavía le funcione la coartada de “cambiar el sistema desde adentro”.  A nosotras, nosotros, no.

Pero, en el caso de la dirección y tropa zapatista, no sólo es frente al Poder institucional nuestra negativa, también frente a las formas y procesos autonómicos que las comunidades crean y profundizan día con día.

Por ejemplo: ningún insurgente o insurgenta, sea de la comandancia o sea de tropa; ni ninguna comandanta o comandante del CCRI pueden siquiera ser autoridades en comunidad, ni en municipio autónomo, ni en las diferentes instancias organizativas autónomas.  No pueden ser consejas ni consejos autónomos, ni juntas de buen gobierno, ni comisiones, ni ninguna de las responsabilidades que se designan por asamblea, creadas o por crear en la construcción de nuestra autonomía, es decir, de nuestra libertad.

Nuestro trabajo, nuestra tarea como ezetaelene es servir a nuestras comunidades, acompañarlas, apoyarlas, no mandarlas.  Apoyarlas, sí.  A veces lo logramos.  Y sí, cierto, a veces estorbamos, pero entonces son los pueblos zapatistas quienes nos dan un zape (o varios, según) para que corrijamos.

-*-

  Todo esto no necesitaría ser aclarado y reafirmado si se hubiera hecho una lectura atenta del texto titulado “Que retiemble en sus centros la tierra”, hecho público la mañana del 14 de octubre del 2016.

No, no participamos en la redacción del pronunciamiento.  El texto lo hizo la comisión provisional nombrada por la asamblea del CNI y nos lo dieron a conocer.  No le pusimos ni le quitamos ni una coma, ni un punto.  Tal y como lo escribieron las delegadas y delegados del CNI, así lo hicimos nuestro.

Pero, como está visto, el analfabetismo funcional no reconoce fronteras ideológicas ni signos partidarios, pues de todo el espectro político han surgido algunas expresiones, valoraciones y opiniones que se debaten entre el racismo y la estupidez.  Sí, hemos visto a parte de la intelectualidad de la izquierda institucional, y alguna marginal, coincidir con el paladín panista “del feminismo”, “la honradez”, “la honestidad”, “la inclusión” y “la tolerancia”: Diego Fernández de Cevallos, quien ahora se dedica, junto a la versión esotérica de “La Ley y el Orden”, Antonio Lozano Gracia, a esconder a ¿ex? gobernadores en fuga.  ¿Alguien olvida a La Calderona aplaudiendo a rabiar cuando el referido Fernández de Cevallos, siendo candidato presidencial en 1994, llamaba a las mujeres con el “cariñoso” nombre de “el viejerío”, y a los campesinos les decía “los calzonudos”?  ¿Es La Calderona el símbolo del empoderamiento de las mujeres de arriba o una simple prestanombres de un psicópata insatisfecho?  ¿Todavía engaña a alguien el que se presente con su nombre de “soltera”?

Como les contaremos más adelante, las delegadas y delegados del CNI al V congreso, advertían que el profundo racismo que hay en la sociedad mexicana era un obstáculo para llevar adelante la iniciativa.

Nosotros les dijimos que no era sólo racismo.  Hay también, en la clase política mexicana, un profundo desprecio.  Para ella, los pueblos originarios ni siquiera son ya un estorbo, un mueble viejo que hay que arrojar al pasado adornándolo con citas del Popol Vuh, bordados multicolores y muñequitos de ocasión.  La política de arriba ve a través de los indígenas, como si fueran las cuentas de vidrio olvidadas por algún conquistador, o los restos anacrónicos de un pasado atrapado en códices, libros y conferencias “magistrales”.  Para la política institucional los pueblos originarios no existen, y cuando “reaparecen” (así dicen), entonces es una sucia maniobra de una mente perversa y todo poderosa.  Después de 524 años sólo conciben al indígena como incapaz, tonto, ignorante.  Si los originarios hacen algo, es porque alguien los manipula; si piensan lo que sea, es porque alguien los mal orienta.  Para los políticos de arriba de todo el espectro ideológico, siempre habrá “un extraño enemigo” detrás de los pueblos indígenas.

El mundo de la política institucional no es sólo increíblemente cerrado y compacto, no.  También es donde reina la “popularidad” sobre la racionalidad, la bestialidad sobre la inteligencia, y la desvergüenza sobre un mínimo de decencia.

De que los medios de paga trampeen la información para convertirla en mercancía, vaya y pase.  De todas formas, de algo tienen que comer los reporteros y es comprensible que, para ellos, venda más la “nota periodística” de que el EZLN va a participar en las elecciones con una mujer zapatista; en lugar de decir la verdad, a saber, que el CNI es quien va a decidir si participa o no con una delegada propia, y, dado el caso, contará con el apoyo del zapatismo.

Eso se entiende, la falta de información es también una mercancía.  Los reporteros y redactores se ganaron el pan de cada día, ok (sí, de nada colegas, no, no hay por qué darlas, no, en serio, paso).

Pero que personas que se dicen cultas y pensantes, que se supone que saben leer y escribir, y tienen un mínimo de información, dan clases en centros de estudios superiores, son eméritos, cobran sin falta sus becas y sueldos, y viajan vendiendo “conocimiento”, no lean lo que el documento “Que retiemble en sus centros la tierra” dice claramente, y digan y escriban toda clase de boberías pues es, ¿cómo decirlo suavemente?… bueno, es de sinvergüenzas y charlatanes.

Como que los 140 caracteres y la casa de cristal plomado de los medios de comunicación, se convirtieron ya en un muro que niega la realidad, la expulsa y la declara ilegal.  Todo lo que no quepa en un tuit no existe, se dicen y conforman.  Y los medios de paga lo saben: “nadie va a leer con atención un documento de 6 cuartillas, así que hacemos un resumen de lo que sea y los “líderes de opinión” en las redes sociales lo darán por cierto”.  Se presentan así una serie de barbaridades que, ya, precipitan una histeria de borrado que tal vez provocará que se colapse el inmenso reino del pájaro azul.

Cuánto será el desprecio que le merecen los pueblos originarios a estas personas, que ni siquiera les conceden existencia.  Aunque el texto dice claramente “una mujer indígena delegada del CNI”, la magia de la estupidez borra “del CNI” y lo suplanta por “del EZLN”.

¿Después?  Bueno, pues una cascada de posicionamientos, comentarios, opiniones, críticas, descalificaciones, likes y dislikes, pulgares arriba y abajo, y no pocos dedos medios levantados.

Cuando alguien, que sí se tomó la molestia de leer el texto original, tímidamente señala que la posible candidata sería del CNI y no del EZLN y que, ergo, el EZLN no es quien participa en las elecciones, le cae el mundo encima: “nah, todo es una burda manipulación del cara de trapo”.

Luego los que reclamaron, casi inmediatamente, que por qué no se “liberaba” (sí, así escribieron) primero Chiapas.  Claro, como en Chiapas están los territorios de Yaquis, Kumiai, Rarámuris, Nahuas, Zapotecos, Mixtecos, Chinantecos, Totonacos, Popolucas, Mayas Peninsulares, Wixaritaris, por mencionar a algunos.  A las primeras burlas, trataron de corregir y al menos, se pusieron a consultar en google quiénes rayos eran esos otros indígenas “manipulados por el cara de calcetín”, y se dieron cuenta de que no sobreviven en Chiapas (lo que, dicho sea de paso, implicaría que las habilidades manipuladoras del finado rebasan ya las fronteras de “las montañas del sureste mexicano”).

Después de consultar a compas abogados, le pregunté al Subcomandante Insurgente Moisés y no.  No habrá demandas ante la CONAPRED (Comisión Nacional para Prevenir la Discriminación) por violar el artículo primero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación, ni ante los tribunales por divulgar información “inexacta o falsa” que causa “un agravio, ya sea político, económico, en el honor, vida privada y/o imagen”.

No, no sabemos si el Congreso Nacional Indígena (quien tiene en sus filas a no poc@s especialistas en jurisprudencia) procederá a las demandas respectivas.

Tampoco sabemos si l@s alumn@s, lector@s, seguidor@s y quienes les pagan sueldos y becas procederán judicialmente en su contra por fraude (fraude: engaño, dar apariencia de verdad a lo que es mentira), según el artículo 386 del Código Penal Federal: “Comete el delito de fraude el que engañando a uno o aprovechándose del error en que éste se halla se hace ilícitamente de alguna cosa o alcanza un lucro indebido”.

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  Sin embargo, ha habido, hay, y habrá dudas y cuestionamientos legítimos y racionales (la inmensa mayoría provenientes de compas de la Sexta, pero no sólo).  A esas dudas y cuestionamientos es que, en lo posible, trataremos de dar respuesta en este texto.  Es seguro que nuestras palabras no serán suficientes.  Todas las críticas, desde todo el espectro político e ideológico, hechas con un mínimo de racionalidad, respeto y con información verídica, las tomaremos en cuenta hasta donde nos toca.

Y aquí es necesario dejarles claro algo a tod@s: la propuesta ya no está en manos del zapatismo.  Desde el 13 de octubre del 2016, la propuesta dejó de ser sólo nuestra y se convirtió en conjunta en el Quinto Congreso del CNI.

Y más: desde el día en que inició la consulta del CNI, la aceptación, el rechazo y/o la modificación de la propuesta, corresponde única y exclusivamente a los colectivos, organizaciones, barrios, tribus, naciones y pueblos originarios organizados en el Congreso Nacional Indígena.  Ya no al EZLN.  El resultado de esa consulta y las decisiones conducentes, si las hubiere, se conocerán en la segunda etapa del Quinto Congreso, los días 29, 30 y 31 de diciembre del 2016 y el primero de enero del 2017, en Chiapas, México.  O antes, si así lo decide el CNI.

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  Claro, usted se está preguntando por qué hicimos esa propuesta, si seguimos pensando como hemos dicho desde el inicio de nuestra lucha y ahora lo ratificamos.  Bueno, ahora les platicamos.

Cuando el Subcomandante Insurgente Moisés me dijo que me tocaba explicarle a la Sexta, le pregunté cómo debía hacerlo.  “Muy sencillo”, me respondió, “cuéntales lo que pasó”.  Así que eso haré…

 

UNA PEQUEÑA Y CORTA GENEALOGÍA.

  No hemos podido precisar la fecha.  Ambos coincidimos en que es entre los años 2013-2014.  Aunque el finado Supmarcos no estaba difunto todavía, su muerte ya había sido decidida, el Subcomandante Insurgente Moisés ya tenía la jefatura del EZLN y los primeros avistamientos de la Hidra empezaban a hacerse más claros.

No sé allá, pero acá las ideas no surgen en un momento particular, ni tienen un autor o autora precisa.  Nacen y luego se van moldeando, a veces alcanzan a convertirse en una propuesta, luego en una iniciativa.  Otras, las más, se quedan en ideas solamente.  Para pasar el límite entre idea y propuesta se necesitan meses, años, a veces décadas.  Y, si eso ocurre, basta que la idea se concrete en la palabra de alguien para que empiece su accidentado caminar.

Tampoco surgió de una reunión exprofeso.  Si me apuran, diré que comenzó una madrugada de café y tabaco.  Analizábamos lo que los distintos puestos de vigía detectaban, y los cambios profundos que, aunque iniciados tiempo antes, ya se manifestaban en los pueblos y parajes zapatistas.

Yo digo que la idea empieza a andar por el Subcomandante Insurgente Moisés.  Estoy casi seguro de que a mí no se me hubiera ocurrido algo tan descabellado y absurdo.

Como quiera que haya sido, fue hasta que el SubMoy la habló que nos pusimos a pensarla en serio, con el famoso método zapatista de ir vuelteando y vueltando, hasta llegar a donde queremos, es decir, hasta “el día después”.

Empezamos por el principio, es decir, por las dificultades y los obstáculos.  Si unas y otros son suficientemente grandes como para que sean dignas de un desafío, entonces se pasa a la siguiente fase: lo que tiene en contra.  Después, y sólo después, se analizan los pros, lo que tiene de bueno.  Es decir, no se decide hasta no saber si vale la pena.  O sea que primero va el qué, luego todo lo que va en contra y a favor del cómo, luego dónde y cuándo (el calendario y la geografía), y, ya al final del principio, quién.

Todo esto no es de una persona, sino que se va abriendo a colectivos cada vez mayores.  Ahí se va “completando” a partir de las preguntas, primero de los comités “más viejos” (nos referimos a quienes tienen más antigüedad y conocen de primera mano nuestra historia), luego con los que se han ido incorporando al trabajo de dirección organizativa, luego quienes están ya como “suplentes” (es decir, los que van relevando a las jefas y jefes), por último, a quienes están en formación, l@s “candidat@s” (o sea los que se están preparando para hacer el trabajo).  Aquí ya estoy hablando de cientos de cabezas, de pensamientos, del ir y venir de la palabra, del oído; hablo ya de un corazón colectivo que se va ensanchando, haciéndose más y más grande.

El siguiente paso tiene que ver con la respuesta a la pregunta “¿Quién lo va a hacer?”.  Si corresponde a las autoridades autónomas, entonces la consulta pasa a ellas; si a las comunidades, entonces se hace una consulta general: a todas y todos.  Si no le toca a ninguna de esas instancias, entonces se tiene que preguntar a quien lo va a hacer, a veces en forma indirecta, a veces directamente.  Si ese “quién” responde afirmativamente, entonces se consulta con tod@s para definir si sí se apoya y cómo.

En eso anduvimos 2 o 3 años al menos.  Es decir, la idea iba y venía, pero sin pasar más allá.  Después, me dijeron que hiciera un sondeo con gente cercana.  Lo hice.

Tiempo después, amaneciendo este año del 2016, el subcomandante insurgente Moisés me llamó y me dijo: “Hay un trabajo, hay que hablarlo”.

El tono me provocó inquietud: la última vez que lo escuché, terminé muerto y renacido en una sola jornada, hará ya poco más de dos años.  No obstante, acudí a la reunión.

Debió ser el primero de enero de este año del 2016, en el 22 aniversario del alzamiento.  No había nadie más en la champa de la Comandancia General del EZLN que, desde hace ya más de 3 años, ocupa el SubMoy.  El café estaba frío, pero había tabaco suficiente.  Él me explicó a grandes rasgos, como suele hacer: como si estuviera pensando en voz alta.  Expuso los contras, los pros, y esperó.  Entendí que era mi turno.  La idea, como ya expliqué, tenía tiempo madurándose, así que me limité a acotar los contras y añadir interrogantes a los pros.  El “quién” nos rebasaba, y todo lo que no tiene que ver directamente con nosotros, nosotras, es un enigma.  Cuando el SubMoy respondió a mi pregunta de “¿quién?”, con un lacónico “el cumpleañero” (es decir, el CNI, que cumpliría 20 años), lo inseguro se redujo: llevábamos 2 décadas de conocernos y el Congreso Nacional Indígena era la iniciativa más sólida desde que salimos a la luz pública: el CNI se había mantenido, con sus altibajos, leal a su esencia, y, aunque lejano su dolor de los medios de comunicación, representaba al sector más golpeado por la Hidra.  Sin embargo, todo eso no hacía sino acrecentar las dudas.

En realidad”, le dije, “no es posible saber qué va a pasar.  Eso va a desatar varios nudos y, cierto, lo que de ahí resulte es, en el mejor de los casos, una incógnita.  No sabemos si va a aceptar el Congreso Nacional Indígena, ni mucho menos si la Sexta va a entender.  Y, bueno, los otros de allá arriba no piensan, reaccionan con el hígado, y van a romper cosas que tal vez sea imposible rearmar.  Es muy arriesgado.  Ahora mismo, mirando y analizando lo que hay afuera, te digo que es más probable que salga mal a que salga bien”.

El SubMoy dejó de lado la taza de café y encendió un cigarrillo.  “Por eso, ahí es donde entras tú.  Sabes bien que nuestro modo es prepararnos primero para que salga mal, recuerda cómo fue el alzamiento y todo lo que le ha seguido.  Entonces si sale mal, necesitamos…

Me precipité y lo interrumpí: “¿un plan alterno?”.

Se rió de buena gana y dijo: “No, necesitamos a quién echarle la culpa de que salió mal”.

A grandes rasgos, el Subcomandante Insurgente Moisés fue recordando pedazos de la película “La Ley de Herodes” y, cuando pensaba yo que se detendría en el discurso final del diputado Vargas (la historia de un mediocre que se hace criminal y luego gobernante, ¿les suena?), se refirió a la parte de “Hay una noticia buena y una mala”.

(Nota ociosa: “La Ley de Herodes” es un filme de Luis Estrada, con Martín Torres como ayudante de dirección, historia y guion de Jaime Sampietro, Fernando León, Vicente Leñero y el mismo Luis Estrada, fotografía de Norman Christianson, música de Santiago Ojeda, maquillaje de Alfredo Mora y Felipe Salazar.  Junto con “El Infierno” -también de Luis Estrada, con el gran Joaquín Cosío en el reparto, con el papel del “Cochiloco”-, son las únicas películas que han logrado desplazar a las de Jean Claude Van Damme del “top” cinéfilo en las comunidades y los campamentos zapatistas).

Luego añadió: “necesitamos planear primero qué vamos a hacer con la noticia mala”.

No se necesitaba mucho para adivinar que la noticia mala era el fracaso de la iniciativa.  Y no me refiero a que no tuviera éxito en sí, sino a que fuera rechazada por el CNI, quien, de aceptarla, se convertiría en el protagonista indiscutible de algo que habría de asombrar a México y al mundo.

El Subcomandante Insurgente Moisés fue avanzando en los detalles.

Mira, lo primero que le va a preocupar al CNI es que los acusen de que traicionan su palabra, de que se van a meter a la mierda, que se van a desviar del camino, que están claudicando.  O sea que ya se dejaron convencer por el sistema y que quieren la paga, o sea el Poder, mandar, ser como los otros.  Que se rindieron, que se vendieron.  Esas críticas, pues de por sí las van a tener, pero estoy seguro de que tienen la cabeza y el pensamiento para responder cabal.  Pero el problema es que quién los va a escuchar.  Los van a atacar muy fuerte y no les darán la oportunidad siquiera de defenderse.

Pero ahí les podemos echar la mano.  Si nosotros, o sea tú, se pone para recibir las críticas y los ataques, entonces el CNI podrá ver no sólo quiénes saltan, también podrá ver puntos a favor y en contra que no se podrían ver hasta que se hace público.  Todo eso les va a ayudar a decidir si sí o si no”.

Siguió hablando.  Casi que hizo un retrato hablado de lo que ha pasado en las 4 últimas semanas.  Dijo quién iba a decir qué, quién se iba a poner en contra y por qué, cuál iba a ser el pensamiento del Mandón, quiénes se iban a confundir, quiénes se iban a esperanzar, quiénes iban a extender sus alas de buitres, y quiénes iban a apoyar con todo porque iban a entender cabal lo que se ponía en juego.

Después de unas horas de preguntas y respuestas, le dije: “Pero para eso no es necesario que esté presente.  Bastarán algunos comunicados, tal vez alguna entrevista.  Los medios son así, pensarán que nada ha cambiado, que se puede hacer lo mismo.  Los de arriba, bueno, son tan predecibles que hasta dan flojera.  Saldrán con lo del protagonismo, la manipulación, el divisionismo.  Eso sí, se concentrarán en una persona, en eso tienes razón.  Pero, te repito, para eso no es necesario que asista.  Es más, son tan cuadrados que sin siquiera decir nada, irán en contra de mí”.

No”, dijo el SubMoy, “tienes que presentar la propuesta tú.  No sólo porque si te ven ahí pensarán que es tu maña y la contra va a caer redondita, también y sobre todo porque los compas del CNI tienen que entender que no es algo que sólo tenga que ver con los pueblos indígenas.  Es más grande, muy grande”.

Entonces, después de encender otro cigarrillo, agregó:

Tan grande, o más, que el primero de enero de 1994”.

No era nada despreciable la aseveración, sobre todo viniendo de quien venía.  El Subcomandante Insurgente Moisés no sólo es veterano de guerra, llegó al EZLN desde mucho antes del inicio de la guerra.  El primero de enero de 1994 le tocó asumir el mando de un regimiento y tomar la plaza de la cabecera municipal de Las Margaritas, al mismo tiempo que cargaba el cuerpo ya sin vida del Subcomandante Insurgente Pedro.  Años después, se encargó de las comunidades zapatistas.  El 26 de octubre del 2010 fue ascendido al grado de Subcomandante Insurgente, el más alto en la jerarquía militar del EZLN.  En el año de 2012, “el día del fin del mundo”, fue él quien organizó y coordinó la movilización silenciosa de más de 40 mil hombres, mujeres, niños y ancianos zapatistas que, en esa fecha, sorprendieron al mundo.  El 14 de febrero del 2013, asumió la vocería y jefatura del zapatismo.  Desde entonces, toda nuestra palabra pública, y cualquier iniciativa nacional o internacional, debe pasar por su aprobación.

Y tuvo y tiene razón: el empeño es tan, pero tan terrible y maravilloso, que podría ser más grande que aquel primero de enero del año 1994 que nos marcó indeleblemente.

Aunque el CNI rechace la propuesta, con sólo ponerse a pensar, a discutir, a dialogar, ya no será igual, porque se pasará del “esto nos hacen” a “vamos a hacer algo”, y eso ya lleva a otro pensamiento”, siguió diciendo el Subcomandante Insurgente Moisés.

Y no estarán solos ni solas”, dijo casi al final, “además de nosotras y nosotros, tendrán de su lado las artes y las ciencias”.

Antes de retirarme, le pregunté por qué el Congreso Nacional Indígena.  El Subcomandante Insurgente Moisés se levantó para acompañarme a la salida y me respondió:

Porque son los únicos que pueden hacer lo que nosotros no podemos”.

Luego pasó lo que pasó.  El magisterio democrático refrendó su rebeldía, los pueblos originarios siguieron padeciendo golpes, despojos y desprecios, la Hidra siguió devorando mundos, y el CompArte estalló en colores, sonidos, formas y movimientos que no fueron sino el preludio de lo que vendría después: un temblor terrible y maravilloso.

Todavía la víspera le pregunté al Subcomandante Insurgente Moisés si había algún cambio.  “De por sí como dijimos, prepárate para salir”, me respondió sin añadir más.

Llegamos el día 9 de octubre al CIDECI, cuando la tarde ya colgaba sus ropas manchadas en árboles y casas.  Más tarde, cuando la noche ya era ama y señora del calendario y de la geografía, las delegaciones del CNI llegaron espaciadas.  No era corto el camino que debían recorrer para llegar.

Habíamos seguido con atención todos y cada uno de los procesos en el seno del CNI, su palabra pública y privada.  El CNI es el único espacio donde los originarios pueden hacerse escuchar.  Sabíamos ya que, a la cuenta de asesinados, desaparecidos, encarcelados, golpeados, se sumarían ahora los cadáveres de territorios enteros.

Cuando un territorio de un pueblo, nación, tribu o barrio originario es despojado o destruido”, decía el Tata Grande, Juan Chávez Alonso, un indígena purépecha que fue maestro y guía del CNI y del EZLN, “entonces mueren con él los originarios que tiene en él raíz y casa.  Y cuando muere un pueblo originario, un mundo se apaga”.

Sabíamos ya entonces que en las mesas de trabajo y las relatorías de ese congreso habría menos mundos.  No eran pocos los que llegarían a despedirse, aunque no lo supieran todavía.

Hay que empezar ya”, me dijo el Subcomandante Insurgente Moisés, “hay que compartir la carga”…

 

NACE UNA PROPUESTA

  El día 9 de octubre del 2016, ya noche, pedimos unas primeras reuniones con quienes iban llegando.  Nos reunimos en un apartado de las instalaciones del CIDECI-Unitierra.  La delegación zapatista se sentó frente a las delegadas y delegados del CNI que estaban llegando.   Permitan que les hable un poco de la delegación zapatista: eran 34, 17 mujeres y 17 varones; de ell@s, sólo 7 eran de “l@s viej@s”; el resto, 27, eran comandantas y comandantes que eran niñas y jóvenes cuando nos alzamos el primero de enero de 1994.

Saludamos con un apretón de manos.  Tod@s se sentaron, menos el Subcomandante Insurgente Moisés y yo.  Él me hizo una señal.

Empecé a hablar, tratando de recordar todo lo que habíamos hablado antes, explicando lo que, palabras más, palabras menos, habría de repetir al día siguiente, 10 de octubre, en la plenaria cerrada, y luego en la plenaria abierta del 13 de octubre:

Pensamos que tenemos que tomar una decisión como CNI y EZLN.  Tenemos que decidir si este Quinto Congreso es como otras reuniones, donde decimos nuestros dolores, platicamos de nuestras resistencias, nos quejamos, maldecimos al sistema, declaramos que no nos vamos a rendir, y nos vamos cada quien a su tierra a seguir llevando la cuenta de agresiones, despojos, injusticias, muertes.

  Nuestro dolor cada vez llega a menos personas.  Nuestras muertes no encuentran eco como antes.  Y no es que la gente de afuera se haya hecho cínica o apática.  Es que la guerra que padecemos desde hace tiempo como pueblos originarios, ya les llegó, ya está en sus calles, en sus casas, en sus escuelas, en sus lugares de trabajo.  Nuestros dolores son ya uno más entre muchos otros.  Y, aunque el dolor se extiende y se hace más hondo, estamos más solos que nunca antes.  Cada vez vamos a ser menos.

  Pronto el CNI no podrá reunirse porque no se pueda salir de sus territorios, sea por la paga, sea por el mal gobierno, sea por las empresas, sea por la delincuencia, sea porque la muerte natural o la muerte mala lo impidan.  En un tiempo más estaremos hablando sólo entre nosotros mismos, sabiendo ya lo que vamos a decir.

  Ustedes, delegadas y delegados al CNI, están aquí porque los mandataron, porque sus pueblos, naciones, tribus y barrios buscan apoyo, palabra y oído que les alivie y conforte.  Vienen a hablar y a escuchar.  Ustedes se deben a sus pueblos, a nadie más.  Todo está muy mal y, ustedes y nosotros los sabemos, se va a poner peor.  Tienen que hacer algo.

Les conté entonces una anécdota sucedida al finado Supmarcos cuando la otra campaña, hace 10 años.

Contó él que, en una nación originaria en el noroeste de México, se reunió con un jefe indígena.  Como en otras veces, el finado fue criticado porque el dicho jefe había recibido antes a gobiernos institucionales.  El finado dijo que a él no lo habían mandado a juzgar y a condenar o absolver, sino que debía escuchar porque un día se iba a necesitar.  El jefe indígena lo recibió por aparte y en privado.

Le dijo el jefe al finado: “Sé bien que no querían que te reunieras conmigo, que te presionaron para que no estuvieras aquí.  A mí también me presionaron para que no te recibiera.  No sé por qué estás aquí.  Me imagino que quienes te mandaron así te dijeron, que nos vieras y escucharas.  No lo sé.  Pero te voy a decir por qué te recibí.  Yo he recibido a los gobiernos.  Han venido de todos los colores y de todos los tamaños.  Llegan, se toman su foto, dicen unas palabras, se van, no vuelven.  Yo los he recibido porque mis anteriores me dijeron que mi deber era ver que mi gente, mi pueblo, no muriera, que sobreviviera.  Por eso los recibí a ésos, por eso te recibo a ti.  No creo que me traigas ni consejos ni enseñanzas, aunque es bueno que no busques foto y escuches en lugar de hablar.  A ésos los recibí porque pienso que así mi pueblo sobrevive un tiempo más y no muere.  Por eso te recibo a ti, porque creo que algo se verá de lo que somos y esa mirada, aunque sólo por poco tiempo, ayudará a mi pueblo a sobrevivir.”  El finado anotó todo en su cuaderno, por eso tenía cabal las palabras del jefe indígena.

Después de esas palabras, el jefe quedó callado.  El finado pidió entonces permiso para hablarle.  El jefe le concedió la palabra.  El finado dijo, palabras más, palabras menos (no las anotó en el cuaderno porque no podía hablar y apuntar al mismo tiempo): “Gracias por recibirme.  Sólo tengo una pregunta: ¿no le preocupa haberse equivocado, es decir, que el recibir a los gobiernos o a mí, no le haya ayudado a su pueblo a no morir y sea juzgado como un mal jefe?

El jefe indígena esperó a ver si era toda la pregunta, luego respondió: “A mí sólo me puede juzgar mi propio pueblo.  Si mi pueblo me condena por eso que hice y hago, quiere decir que no me equivoqué.  Porque para que me juzgue y condene, mi pueblo tiene que haber sobrevivido.  Así que habré cumplido mi deber y daré buenas cuentas a los muertos, aunque los vivos me condenen”.

Aquí termina la anécdota del difunto.  Seguí hablando:

Por eso ustedes tienen que tener claro a quién le deben.  Al EZLN no le deben nada.  Tampoco a la Sexta.  A nadie que no sean sus propios pueblos, a quienes representan, le deben nada.  Tienen que hacer algo, porque pronto para muchos no habrá nada y será demasiado tarde.

Les dijimos que tenían que hacer algo, que su deber era para con sus barrios, tribus, naciones y pueblos originarios, para con sus colectivos y organizaciones.

Les dijimos que hicieran algo, lo que fuera; que, si lo veían necesario, se entraran en Morena (está en las grabaciones y lo pueden certificar las delegadas y delegados asistentes; fue la única vez que, por nuestra parte, se mencionó a quienes después, y antes que nadie, deslegitimaron y condenaron la propuesta, haciendo gala de estupidez, racismo, intolerancia, desprecio y franca esquizofrenia.  Sí, la primera opción que el zapatismo le presentó al CNI fue apoyar al Partido Movimiento de Regeneración Nacional).  O que entraran a cualquier otro partido político.  O que hicieran su propio partido político.

Que en todo eso no los íbamos a seguir, pero íbamos a comprender por qué lo hacían y no tendrían, de parte nuestra, ni juicios ni condenas.

Les dijimos que si les estorbaba la Sexta, que la dejaran.

Que si les estorbaba el EZLN que cortaran la relación con nosotros.

No necesito decirles que, a cada una de esas opciones, las delegadas y delegados hacían gestos como de estarse espantando moscas impertinentes.  Todas y todos se mantenían callados.  Seguí:

Hagan algo, eso u otra cosa.

Aquí voltee a ver al Subcomandante Insurgente Moisés.  Él hizo un gesto de que continuara:

Nosotros les venimos a proponer otra cosa: estamos golpeados, con muertes, desapariciones, secuestros, encarcelamientos, despojos, injusticias, territorios enteros destruidos y otros en vías de extinción.  Estamos acorralados, sin esperanzas, sin fuerzas, sin apoyos, débiles, agonizantes.  Para los políticos y los medios, aunque sean de izquierda o progresistas, no existimos.

  Así que nosotros, nosotras, zapatistas, pensamos que es el momento de pasar a la ofensiva.  Llegó la hora del contra ataque.  Y hay que empezar golpeando uno de los corazones del sistema: la política de arriba.

  Por eso les proponemos que el CNI forme una Junta de Gobierno Indígena (así se llamaba en nuestra propuesta original; ya en asamblea, y a propuesta de una delegación indígena magonista de Oaxaca, pasó a llamarse “Concejo Indígena de Gobierno”), un colectivo, formado por delegados del CNI, que aspire a gobernar el país.  Y que se presente a las elecciones presidenciales del 2018 con una mujer indígena del CNI como candidata independiente.

No, ante esa propuesta las delegadas y delegados no hicieron como si se espantaran un insecto molesto, sino que francamente se enojaron.  A algunos les molestó mucho (bueno, más bien se encabronaron).  Otros más dijeron que como chiste era muy malo, que no les daba risa sino dolor de estómago.  Pero la mayoría guardó silencio.

Debo decirles que, en el modo de los originarios, el silencio no significa acuerdo, convencimiento o falta de argumentos.  Significa que escuchan y, ojo, piensan y analizan antes de hablar (sí, a más de un@ le haría mucho bien seguir ese método).

¿Por qué nos escucharon?  Porque nos consideramos hermanos y hermanas.  El respeto que nos tenemos mutuamente hizo que nos escucharan hasta el final.

Y entendieron que no era una ocurrencia, sino una idea que podría llegar a ser una propuesta.  Y como tal empezaron a pensarla.

Después de un alargado silencio, alguien inició diciendo algo como: “estoy pensando que así podríamos reconstruir el CNI, que la iniciativa le daría otra vez visibilidad a los indígenas.  Porque, hay que decirlo claro compas, no existimos para la clase política.  Ya ni como objeto de limosna nos mencionan.  Y creo que con esta propuesta no sólo podríamos encontrarnos con otros indígenas, también nos encontraríamos con mucha gente de abajo que está jodida.  Hay mucho descontento en todo el país, y no hay alternativa para los indígenas, y tampoco para los que no son indígenas.  Claro, la propuesta tiene varias cosas en contra que tenemos que analizar con seriedad”.

Alguien más tomó la palabra y mencionó dos contras: el racismo que hay en la sociedad mexicana; y que los iban a criticar y atacar por buscar el Poder.  Ambos puntos en contra se repitieron en las valoraciones posteriores.  No, ni en esa reunión, ni en las subsiguientes, nadie mencionó como punto en contra que se acusara de querer “dividir a la izquierda”.

Así fue como la idea empezó a dejar de ser sólo nuestra.  Así es como el CNI empezó a pensarla y a hacerla suya.  La palabra fue ensanchándose a más y más.  Pronto, todas las delegaciones estaban pensando, opinando, valorando.  La absurda idea empezaba a convertirse en una propuesta colectiva.

En la asamblea plenaria cerrada del día 10 de octubre y en las mesas de trabajo del día 11, la palabra iba y venía.  Sin dejar de cumplir con el mandato que llevaban las delegaciones, el tema central dejó de ser la denuncia.  La posibilidad de pasar a la ofensiva se convirtió en lo más importante.  En las mesas de trabajo (fueron 4), a las que podían asistir como observadores, algun@s compas de la Sexta, cuando se tocaba el tema, se movían nerviosos en sus asientos, se miraban un@s a otr@s (no podían hablar, sólo escuchar), volteaban a ver a la delegación zapatista (nos habíamos repartido para cubrir las 4 mesas y tener así cabal el apunte de todas las denuncias y experiencias de las delegaciones del CNI).  Más de un@ se salió con molestia manifiesta.

Un movimiento febril recorría reuniones grandes y pequeñas.  Quienes podían, llamaron por teléfono a sus pueblos contándoles lo que se discutía, pidiendo opiniones, pareceres.  Los pros y los contras eran analizados y discutidos.  Se hacían listas de unos y otros.  Se pesaban.  Se buscaba la respuesta a una pregunta: “¿Valdría la pena?”.

La idea había ya dejado de ser del EZLN.  Era ya del Congreso Nacional Indígena.  En el corazón colectivo de los pueblos originarios crecía el eco de las palabras iniciales del Subcomandante Insurgente Moisés, a nombre de todas y todos los zapatistas:

Ahora es la hora del Congreso Nacional Indígena.  Que a su paso retiemble en su centro la tierra.  Que en su sueño se derroten el cinismo y la apatía.  Que en su palabra se levante la de quien no tiene voz.  Que en su mirada se ilumine la oscuridad.  Que en su oído encuentre casa el dolor de quien se piensa solo.  Que en su corazón encuentre consuelo y esperanza la desesperación.  Que con su desafío se asombre de nuevo el mundo

-*-

  Pero faltaba lo que faltaba.

Además de valorar los pros y los contras, para el CNI tenía que quedar claro cuál era el papel del zapatismo en esa iniciativa.

Con la antelación debida, el Subcomandante Insurgente Moisés y el Comité Clandestino Revolucionario Indígena, habían organizado una pequeña fiesta para homenajear al cumpleañero, el Congreso Nacional Indígena, que ese día 12 de octubre del 2016 llegaba a los 20 años de ser casa, oído, palabra y eco de los pueblos originarios de México.

¿El lugar?  El caracol de Oventik, en las montañas del sureste mexicano.

Se recibió a las delegaciones del CNI conforme a los protocolos zapatistas para invitados especiales.  Claro, hubo un esfuerzo extra por honrar a esas visitas.  No todos los días se podía recibir a nuestros familiares más cercanos, a quienes tienen en común con los pueblos zapatistas la sangre, el dolor, la rabia, la resistencia y la rebeldía.  Es decir, la historia.

Al principio no entendí por qué el Subcomandante Insurgente Moisés había dispuesto el acomodo de las delegaciones de esa forma: en el templete principal acomodó a las delegaciones del CNI, y enfrente puso una pequeña tarima donde se colocó la dirección zapatista, encabezada por él mismo.

Yo pude ver todo porque me movía de un lado a otro, tratando de convencer a las compañeras y compañeros del CNI que podían subirse a las bancas para ver mejor.  “Es que traigo lodo en los zapatos y voy a manchar la banca”, argumentó una delegada.  “Compañera”, le dije, “aquí lo que sobra es lodo, así que no tengas pena”.

El CNI nombró a una mujer indígena delegada para tomar la palabra en la ceremonia.  Habló el Comandante David para dar la bienvenida.  Luego habló la compañera del Congreso Nacional Indígena.  Ella habló como se habla entre familiares: con el corazón en la mano.  No voy a repetir sus palabras, ni las que luego el Subcomandante Insurgente Moisés dijo a nombre de todas y todos nosotras.  Ya se iba a retirar la compañera del CNI cuando el Subcomandante Insurgente Moisés le pidió que se quedara.

Ahí quedó la compañera durante todo el acto, rodeada de la jefatura indígena zapatista, de frente a las delegaciones del Congreso Nacional Indígena.

Entonces entendí.

Yo miraba desde un costado, pero con la perspectiva visual de las delegaciones del CNI, quienes pudieron ver cómo una mujer, indígena como ellas y ellos, del Congreso Nacional Indígena como ellos y ellas, era acompañada por la máxima autoridad del EZLN, cubriéndola, protegiéndola, acompañándola, apoyándola, marcando lo que nos hacía diferentes, pero compañeras y compañeros.

Fue así como, con ese símbolo, el Subcomandante Insurgente Moisés respondió a la pregunta que rondaba a las delegaciones del CNI desde el primer día: “¿Qué lugar iba a tener el EZLN en la iniciativa si se aprobaba?

Hubo después bailables, obras de teatro, canciones y poesías.

Al final del acto, una compañía miliciana zapatista presentó un comunicado completo sin decir una palabra.

¿Después?  La comida: res y guajolote, a elegir, café y pozol.  Luego se retiraron.

Al otro día, el 13 de octubre, fue la asamblea general resolutiva…

 

¿POR QUÉ?

  El 13 de octubre inició con buenos augurios: una de las mesas de trabajo no había terminado y la apertura de la asamblea plenaria se fue retrasando.  Después se inició con la presentación de las relatorías.  Sí, una de las mesas no había terminado de transcribir.  Siguió el retraso, como debe ser en cualquier decisión importante.  Oh, lo sé.  De balde lo decimos, si nosotros somos la actualización constante del software “la rebelión de los colgados”.

Por indicaciones del Subcomandante Insurgente Moisés, en las tres asambleas plenarias (la cerrada, la de inauguración y la de cierre) la delegación zapatista se sentó hasta atrás, al fondo del auditorio del CIDECI-Unitierra.  Así quedaba claro de qué iba el asunto: era la hora del Congreso Nacional Indígena.

Cuando al fin se llegó al tema de “Propuestas para el fortalecimiento del CNI”, el Subcomandante Insurgente Moisés pidió la palabra para la delegación zapatista.  Le fue concedida y el SubMoy pasó al frente.  Inició sus palabras más o menos así:

Me contaron una película, creo que se llama “La Ley de Herodes” (risas generales, menos mi mueca particular porque ya sabía lo que seguía).  Entonces en esa película que me contaron hay una parte donde el Vargas dice: traigo una noticia buena y una mala (más risas generales, más muecas particulares).  Entonces tenemos que ver cómo vamos a hacer con la noticia mala.  O sea, a quién le vamos a echar la culpa de que salió mal.  Entonces le voy a pedir al SupGaleano que pase a explicar la propuesta” (más risas generales, ya ninguna mueca particular).

Pasé al frente.  Después de aclarar de que hacía con mucho gusto mi trabajo de “punching bag”, o de “plan alternativo”, y que para mí era un poderoso afrodisíaco el recibir críticas e insultos (bueno, lo dije en forma más prosaica, pero ése era el tenor), dije lo que tenía encomendado decir.  Lo haré de forma sintética, puesto que ya son varias cuartillas y, si usted ya ha llegado hasta ésta, merece un poco de consideración.  Además, ahora sabrá usted el por qué el ezetaelene hizo esa propuesta y por qué al CNI.

Primero insistimos en que nuestra propuesta original era la de una mujer indígena, delegada del CNI, de sangre indígena, que hablara su lengua y conociera su cultura.  Y abrimos con esto porque lo referente a “una mujer” se había ido diluyendo en los conversatorios y mesas de trabajo.  Primero pasaron a decir “la candidata o candidato”, luego “el candidato o candidata”, luego sólo “el candidato”.

Luego les recordamos que no se podía tomar una decisión ahí, en ese Quinto Congreso, porque era un compromiso desde su nacimiento, que el Congreso Nacional Indígena consultaba con quienes lo forman las propuestas que se presentaban en las reuniones.  Los siete principios obligaban al CNI a consultarse a sí mismo, según el modo de cada quien.

Después les dijimos lo que creemos respecto a la iniciativa:

Que el Concejo Indígena de Gobierno debería estar formado por delegados y delegadas de todos los colectivos, organizaciones, barrios, tribus, naciones y pueblos originarios organizados en el Congreso Nacional Indígena.

Que no van a ganar porque el sistema electoral en México está hecho para beneficiar a los partidos políticos, no para la ciudadanía.

Que, si ganan, no se los van a reconocer, porque el fraude no es una anomalía del sistema electoral mexicano, es su columna vertebral, su esencia.

Que, si ganan y se los reconocen, no van a poder hacer nada trascendental, porque allá arriba no hay nada que hacer.  Las cuestiones fundamentales de la maltrecha nación mexicana no se deciden ni en el poder ejecutivo, ni en las cámaras legislativas, ni en el poder judicial.  El Mandón no tiene cargo visible y despacha en las catacumbas del Poder financiero internacional.

Y que, no a pesar de todo lo anterior, sino precisamente por todo lo anterior, podían y debían hacerlo.

Porque su acción iba a significar no sólo un testimonio de inconformidad, sino un desafío que seguramente encontraría eco en los muchos abajos que hay en México y en el mundo; que podría generarse un proceso de reorganización combativa no sólo de los pueblos originarios, también de obreros, campesinos, empleados, colonos, maestros, estudiantes, en fin, de toda esa gente cuyo silencio e inmovilidad no es sinónimo de apatía, sino de ausencia de convocatoria.

En respuesta a lo que se había dicho de que era imposible, que había mucho en contra, que no se iba a ganar, les respondimos que, si nos hubiéramos encontrado el 31 de diciembre del 1993 y les hubiéramos dicho que, en unas horas, nos íbamos a alzar en armas, declarar la guerra al mal gobierno y atacar los cuarteles de la policía y el ejército, también nos hubieran dicho que era imposible, que había mucho en contra, que no se iba a ganar.

Les dijimos que no importaba si ganaban o no la presidencia de la República, que lo que iba a importar era el desafío, la irreverencia, la insumisión, el quiebre total de la imagen del indígena objeto de la limosna y la lástima (imagen tan arraigada en la derecha y, quién lo dijera, también en la izquierda institucional del “cambio verdadero” y sus intelectuales orgánicos adictos al opio de las redes sociales), que su atrevimiento cimbraría al sistema político entero y que tendría ecos de esperanza no en uno, sino en muchos de los Méxicos de abajo… y del mundo.

Les dijimos que la iniciativa estaba a tiempo para que, con toda libertad y responsabilidad, decidieran hasta dónde la llevaban, qué tan lejos llegaban.

Les dijimos que podrían decidir en todo momento qué, porque era su paso, y que el destino que se marcaban rompería todos los esquemas, sobre todo los de quienes se creen y piensan vanguardia del cambio y la revolución.

Les dijimos que, si estaban dispuestos a desafiar a una sociedad racista, deberían ir más allá y desafiar también a un sistema patriarcal y machista (no es lo mismo, se lo pueden aclarar quienes militan en la lucha feminista).

Les dijimos que las comandantas zapatistas decían que ellas podían ver de apoyar a las compañeras que quedaran en el Concejo Indígena de Gobierno, y a la compañera que quedara como vocera y candidata, cuidando a sus hijos en comunidad.  Que los cuidaríamos bien, como si fueran propios.  Irían a la escuela autónoma para que no se retrasen en sus estudios, veríamos de que doctoras y doctores solidarios estuvieran pendientes de su salud.  Y que, si tenían animalitos, pues también los íbamos a cuidar.  Que las compañeras del CNI fueran sin pena a ese trabajo si así lo mandaba el acuerdo del CNI.

Les dijimos que no se preocuparan si no saben hablar bien español.  Que el Peña Nieto tampoco sabe y ahí está.

Les dijimos que podíamos reorientar nuestra economía de resistencia y hacer un llamado a personas, colectivos y organizaciones de México y el mundo, para conseguir la paga para moverse a donde fuera necesario.  Así podrían tener la libertad de renunciar a la paga económica institucional que el sistema da a las candidaturas independientes.

Les dijimos que no sólo pensábamos que podían gobernar nuestro país que se llama México, también podían gobernar el mundo entero.

Les dijimos que aprovecharan para hablar y escuchar a otros pueblos originarios, y a otros y otras que no son indígenas, pero que igual están sufriendo sin esperanza ni alternativa.

Les dijimos que había cosas que nosotras, nosotros como zapatistas podíamos hacer y el CNI no.  Y que el CNI podía hacer cosas que nosotros, nosotras como zapatistas no podíamos hacer.

Les dijimos que ellas, ellos, el colectivo que se nombra Congreso Nacional Indígena, podía hacer lo que nadie más (incluyendo al zapatismo) podía hacer: unir.  Porque un movimiento legítimo, como el de los pueblos originarios, puede y debe ser un punto de unión entre los diferentes pero iguales en empeño.

Pero no “unir” bajo una sigla, una jerarquía, una lista de siglas reales o suplantadas.  No.  Unir como punto de confluencia, ser el asidero donde las diferencias y rivalidades encuentran punto común, donde coinciden.  La tierra, pues.  Y para ello quién mejor que quienes son el color que son de la tierra.

Les dijimos que, en torno a ese Concejo y a esa mujer indígena, podía generarse un gran movimiento que cimbrara el sistema político entero.

Un movimiento donde confluyeran todos los abajos.

Un movimiento que haría retemblar en sus centros la tierra.

Sí, ya en plural, porque son muchos los mundos que en la tierra yacen y aguardan una buena sacudida para nacerse.

Les dijimos que tal vez, entonces, no importará si se juntan o no las firmas, si sale o no la paga para moverse, si se obtiene o no el registro de la candidata, si se presentan o no las otras candidaturas a debatir, si se participa o no en las elecciones, si se gana o no, si se reconoce o no el triunfo, si se puede o no algo hacer allá arriba.

Y no iba a importar porque serían otros los problemas, otras las preguntas, otras las respuestas.

Les dijimos que no les íbamos a heredar nuestras fobias y filias, que respetaríamos sus decisiones, sus pasos, sus caminos.

Les dijimos que, como zapatistas, seríamos una fuerza más entre las que seguramente habrían de sentirse convocadas por su desafío.

Y les dijimos lo más importante que habíamos ido a decirles: que estábamos dispuestos a apoyar con toda nuestra fuerza.

Que íbamos a apoyar con todo lo que tenemos, que, aunque poco, es lo que somos.

-*-

  Siguieron las participaciones, todas ya en el sentido de hacer propia del CNI la propuesta.  Alguno que otro pidiendo que ya se decidiera ahí mismo.  La inmensa mayoría señalando que había que consultar.

La comisión relatora nos pasó una copia del proyecto de resolutivo.

Instintivamente tomé un lapicero para agregar comas, y puntos.

El Subcomandante Insurgente Moisés me detuvo y murmuró:

No, ya esa palabra es de ellas y ellos.  Es grande esa palabra, más grande que nosotros, nosotras, zapatistas.  Como decía el finado: somos los más pequeños, nos toca hacernos a un lado y esperar…”

 

LA CONSULTA INTERNA ZAPATISTA.

  Podríamos darles los resultados y ya.  Pero creemos que tal vez les ayude a entender, y entendernos, si les platicamos cómo fue el proceso.

Desde el día 15 de octubre del 2016, la delegación zapatista al Quinto Congreso del Congreso Nacional Indígena, junto con la CG-CCRI del EZLN, se dieron a la tarea de organizar la consulta interna para conocer la opinión y decisión de las bases de apoyo zapatistas sobre la propuesta central.

La consulta interna la hicimos en todas y cada una de las comunidades, colectivos, regiones y zonas zapatistas.  También incluimos en la consulta a las compañeras, compañeros, hermanos y hermanas de la ciudad, que participan en diversos equipos de apoyo de la Comisión Sexta del EZLN.  No se incluyó en la consulta a las tropas insurgentes zapatistas porque no es nuestro trabajo tomar ese tipo de decisiones.

La consulta la hicimos según nuestro modo, siguiendo una guía que realizó el Subcomandante Insurgente Moisés, la mañana del día 14 de octubre del 2016, antes de que se hiciera público el texto “Que retiemble en sus centros la tierra”:

1.- Información. –  O sea que, en cada comunidad, colectivo, región y zona, primero se informó lo que se dijo en esos días del mes de octubre del 2016.  Se informó de los dolores de nuestros hermanos pueblos del Congreso Nacional Indígena, de todas las maldades que les hacen por los capitalistas, que explotan, reprimen, desprecian y roban a los pueblos originarios, de cómo están matando pueblos enteros.  Pero no sólo, también informamos de cómo se organizan y resisten contra esa política de muerte y destrucción.  Para este informe usamos la relatoría que hizo la comisión provisional del CNI, el documento que se hizo que se llama “Que retiemble en sus centros la tierra”, y el resumen y los apuntes que tomó la delegación zapatista a esa primera etapa del Quinto Congreso del CNI.

Este punto es muy importante, porque es aquí donde convertimos a nuestras hermanas y hermanos, compañeros y compañeras, en oído y corazón para los dolores y resistencia de otros que son como nosotros en otras partes.  Es muy importante y urgente este punto porque si no nos escuchamos entre nosotros, pues menos nos van a escuchar otras personas.

2.- La propuesta. – Se dijo y se explicó cuál es la propuesta: que el Congreso Nacional Indígena nombre un Concejo Indígena de Gobierno (que es como una Junta de Buen Gobierno, pero nacional o sea en todo México), formado por representantes mujeres y hombres de cada uno de los colectivos, organizaciones, barrios, tribus, naciones y pueblos que están organizados en el Congreso Nacional Indígena.  O sea que este Concejo está formado por indígenas, y ellas y ellos son los que van a gobernar el país.

Ese Concejo Indígena de Gobierno es colectivo, o sea que no una persona manda, sino que entre todas y todos hacen sus acuerdos para gobernar.  Ese Concejo Indígena de Gobierno no hace lo que se le ocurre, sino que toma en cuenta lo que dicen los pueblos de todo México, indígenas y no indígenas.

O sea que ese Concejo tiene los 7 principios del Mandar Obedeciendo: servir y no servirse; representar y no suplantar; construir y no destruir; obedecer y no mandar; proponer y no imponer; convencer y no vencer; bajar y no subir.

Ese Concejo Indígena de Gobierno tiene como voz a una mujer indígena del CNI (no del EZLN), o sea que tiene sangre indígena, que habla su lengua originaria y conoce su cultura.  O sea que tiene como vocera a una mujer indígena del CNI.

Esa mujer indígena del CNI es la que se presenta como candidata a la presidencia de México en 2018.  Como no se puede que se ponen todos los nombres de quienes son del Concejo Indígena de Gobierno, porque puede haber confusión, entonces el nombre que se pone es el de la vocera del Concejo.  No es que esa mujer indígena está en un partido político, sino que es candidata independiente.  Así se dice cuando alguien está en una elección, pero no pertenece a un partido político.

Entonces, ese Concejo Indígena de Gobierno, junto con la mujer indígena del CNI, se ponen a recorrer todo lo que se pueda de México y el mundo para explicar cómo está la situación en que estamos por culpa del sistema capitalista, que explota, reprime, roba y desprecia a la gente de abajo, a los pobres del campo y de la ciudad, y que además ya está destruyendo la naturaleza o sea que está matando al mundo en que vivimos.

Ese Concejo Indígena de Gobierno va a tratar de hablar y escuchar a todos los indígenas de México mero en sus pueblos, regiones, zonas, estados, para convencerlos de que se organicen, de que no se dejen, de que resistan y de que se gobiernen ellos mismos, así como de por sí hacemos como zapatistas que somos, que nadie nos dice cómo o qué tenemos que hacer, sino que mismos pueblos deciden y mandan.

Ese Concejo Indígena de Gobierno también va a tratar de hablar y escuchar a quienes no son indígenas, pero que también son explotados, reprimidos, robados y despreciados en México y el mundo.  Igual les va a llevar un mensaje de organización y lucha, de resistencia y rebeldía, según su modo de cada quien, según su calendario y su geografía.

Para que esa mujer indígena, delegada del CNI, sea reconocida como candidata por las leyes mexicanas tiene que juntar casi un millón de firmas de personas con credencial de elector.  Si las junta y están cabal las firmas, entonces sí la reconocen como que es candidata independiente para presidenta de México, y se pone su nombre para que, en el año 2018, la gente vota o no, según su pensamiento de cada quien.  Entonces se trata de que el Concejo Indígena de Gobierno y la vocera indígena, recorren México y donde haya personas mexicanas para conseguir las firmas para registrar.  Luego otra vuelta de recorrido para que la apoyen y votan por la indígena del CNI.

Como zapatistas pensamos que, cuando hacen ese recorrido el Concejo Indígena de Gobierno y su vocera, van a conocer muchos dolores y rabias que hay en México y el mundo.  Dolores y rabias de personas indígenas, pero también de personas que no son indígenas, pero que también sufren, pero resisten.

Entonces eso es lo que se quiere.  No se busca que una mujer indígena del CNI sea presidenta, sino que lo que se quiere es llevar un mensaje de lucha y organización a los pobres del campo y de la ciudad de México y del mundo.  No es que tomamos en cuenta de que, si se juntan las firmas o se gana la elección, es que sale bien.  Sino que sale bien si se puede hablar y escuchar a quienes nadie habla ni escucha. Ahí vamos a ver si sale bien o no, si es que mucha gente va a agarrar fuerza y esperanza para organizarse, resistir y rebelarse.

¿Hasta dónde se llega?  Es hasta donde lo decida el Congreso Nacional Indígena.

  1. – Luego se dijeron y se explicaron los puntos en contra de esa propuesta. Por ejemplo:

.- nos van a criticar como zapatistas que somos, porque dijimos que no luchamos por el Poder y ya queremos tener el Poder.

.- nos van a criticar que traicionamos nuestra palabra que no queremos cargo.

.- nos van a criticar que hablamos mal de los partidos políticos pero que vamos a hacer igual que eso que criticamos.

.- nos van a acusar que estamos apoyando al partido PRI porque vamos a dividir los votos para la izquierda y así gana la derecha.

.- nos van a criticar de que las mujeres indígenas no tienen educación y no saben hablar la castilla.

.- nos van a despreciar que los indígenas no tenemos buen pensamiento para gobernar.

.- nos van a burlar mucho y a mal hablar de nosotras y nosotros como indígenas que somos.

  (Ojo racistas y machistas: antes de que iniciaran sus ataques, los indígenas zapatistas ya sabíamos lo que iban a decir ustedes.  Y eso que nosotras, nosotros, somos los tontos e ignorantes, y ustedes son los muy inteligentes y sabios).

En las asambleas participaron las compañeras y compañeros diciendo de otras cosas que pueden ser puntos en contra.

Por ejemplo, dijeron de la seguridad, que los gobiernos pueden hacer un ataque contra el Congreso Nacional Indígena y la candidata para que no gana; que los malos gobiernos pueden atacarnos a las comunidades zapatistas para que no apoyamos al CNI; que se hace trampa para que no avanza su lucha del CNI porque de por sí los malos gobiernos son mañosos y traicioneros; que se van a llegar los zopilotes políticos para ver qué sacan de ganancia individual de su lucha de los pueblos indígenas; que hay quien va a querer llevar la lucha de los pueblos indígenas por otro camino; y otras cosas.

4.- Luego se dijeron los puntos a favor de esa propuesta.  Por ejemplo:

.- sirve para que la sociedad mexicana vuelva a ver y escuchar a los pueblos indios de México, que ahora ya ni los mencionan.

.- sirve para que se puede escuchar y hablar con indígenas de todo México que no están organizados y los están destruyendo por los malditos capitalistas.

.- sirve para que los indígenas vuelvan a tener orgullo y honor de ser indígenas, de su color, su lengua, su cultura, su arte, su historia.

.- sirve para que las mujeres indígenas se levanten con su propia voz y se organicen, así como se han levantado y organizado las mujeres zapatistas.

.- sirve para explicar a la gente de abajo de toda la destrucción y mal que están haciendo los malditos capitalistas.

.- sirve al Congreso Nacional Indígena para que se conoce cómo es su modo del CNI y más pueblos, naciones, tribus y barrios indígenas se entran en el CNI y se conocen entre sí como indígenas y ven sus dolores y sus fuerzas.

.- sirve como zapatistas que somos porque así podemos apoyar a nuestros hermanos y hermanas indígenas de otras partes, para que siguen su lucha y pueden vivir con libertad y dignidad.

.- sirve para los pueblos zapatistas porque así más gente conoce cómo es nuestra historia de lucha y cómo nos hemos organizado, y se animan.

.- sirve para los pueblos zapatistas porque así aprendemos a organizarnos ya no sólo para ayudarnos entre nosotros, sino que también organizarnos para apoyar a otros que luchan, como hicimos con los maestros democráticos.

5.- Luego se pasó a pensar si esa propuesta le sirve al Congreso Nacional Indígena o no le sirve.

6.- Después se pasó a pensar si esta idea nos sirve como zapatistas que somos o no nos sirve.

7.- Luego se pasó a discutir si sí apoyamos o no apoyamos esa propuesta y, si sale que sí, cómo no podemos apoyar como zapatistas que somos; y luego cómo sí podemos apoyar como zapatistas que somos.

Por ejemplo, no podemos apoyar con las firmas porque de por sí los zapatistas no usan credencial de elector; tampoco podemos ser candidatas o candidatos porque como zapatistas no luchamos por el Poder; no podemos votar porque no usamos ese modo de votar de poner un papel en una caja, sino que tomamos nuestros acuerdos en asambleas donde todos participan y dicen su palabra.

Pero sí podemos apoyar de otras formas, por ejemplo: podemos apoyar explicando esa buena idea y convenciendo a los que sí usan la credencial, que la usan para apoyar a la mujer indígena del CNI; podemos hablar con la gente de la ciudad que nos apoya como zapatistas para que también apoyen al Concejo Indígena de Gobierno; podemos organizarnos como colectivos y gobiernos autónomos para conseguir algo de paga para apoyar al CNI y que pueda viajar a todos lados que necesita; podemos hablar y convencer a gente de la ciudad para que también se organiza para conseguir paga para el CNI; podemos explicar en México y el mundo cómo es que hacemos para gobernarnos nosotros mismos y así vea la gente de buen pensamiento que como indígenas sí sabemos gobernar.

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  Y, bueno, también se les informó a todos los pueblos otro de los acuerdos del Quinto Congreso: que es que si, en la consulta zapatista interna (y en la de cualquier colectivo, organización, barrio, tribu, nación y pueblo originario del CNI) sale como resultado que no se apoya la propuesta, que es mala idea y no se está de acuerdo, entonces el Congreso Nacional Indígena respeta esa decisión, aunque la mayoría diga que sí apoya.  Es decir, se sigue tomando en cuenta como parte del CNI.  O sea que no es fuerza que, quien no está de acuerdo, tiene que hacer lo que decida la mayoría.  O sea que se respeta la autonomía, los modos de cada quien.

Igual como se hace en las comunidades indígenas zapatistas, no es que vamos a ver mal o a sacar de zapatista a quien piense diferente, sino que vamos a respetar y tomar en cuenta.  Como es en nuestras asambleas comunitarias, que no porque alguien está pensando en contra de lo que dice la mayoría, lo sacamos, sino que sigue.

Como se puede ver, la consulta interna se enfocó a si se apoyaba o no lo que resultara de la consulta del CNI.  Estos son los resultados:

Se consultaron varias decenas de miles de hombres y mujeres zapatistas.  De ellas y ellos, la inmensa mayoría se manifestó por apoyar la decisión a la que llegue el CNI en la medida de nuestras posibilidades.  Se manifestaron en contra 52 compas (26 compañeras y 26 compañeros).  Se manifestaron como “no sé”, o “indecisos”, 65 compas (36 compañeras y 29 compañeros).  Las razones que dieron quienes se manifestaron en contra son diversas: desde el compa que dijo “yo voy a votar en contra para ver si es cierto que me respetan y no me sacan de zapatista”; hasta quienes argumentaron que no iban a estar en su pueblo y no querían comprometerse porque no iban a poder cumplir el trabajo que saliera.  Quienes se manifestaron indecisos dijeron, entre otras cosas, que de balde se decide si todavía no se sabe qué va a decir el CNI, que qué tal que dicen que sí apoyan y el CNI dice que no hace.

 

¿QUÉ ESPERAR?

Compas:

Ya, ésta es la última parte.  Gracias a quienes llegaron hasta estas líneas… ¿eh?… sí, claro, quedan pendientes… sí… dudas, claro… preguntas, por supuesto…, ¿qué?… ¿cuál va a ser el resultado de la consulta del CNI?… ¿Quieren un spoiler?…  ok, ok, ok, dejen pregunto…  Ya… que les diga la verdad, así que va:

Les somos sinceros: no tenemos ni la más remota idea.

Y es en serio.

Ya hemos visto antes cómo una propuesta se va modelando con el trabajo de la palabra en el modo de los originarios.  Como si una idea no fuera más que una masa deforme de barro y fueran manos colectivas las que le van dando forma, tamaño, color, destino.

Así que, al igual que ustedes, estamos esperando.

Aunque, cierto, nosotros, nosotras zapatistas, no esperamos lo mismo que ustedes.

Ustedes, creemos, están esperando cuál es el resultado y todo lo de ahí se va a derivar.

Nosotras, nosotros zapatistas estamos esperando lo que va a ocurrir luego, el día después.  Y preparándonos ya para ese calendario.

 

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Moisés.   Subcomandante Insurgente Galeano.

México, noviembre del 2016.

 

Del cuaderno de Apuntes del Gato-Perro.

No crean que no me he preparado para el caso en que, en la consulta del CNI, sale que se rechaza la propuesta.  No, no me preocupa.  He tomado mis providencias.  Por ejemplo: ya tengo un certificado médico de que estoy en lista de espera para una operación de cambio de sexo, así como un trámite de adopción con una familia indígena zapatista.  Así podrán decir que todo era una jugada para ser yo el candidato… ok, ok, ok, la candidata a la presidencia de la República.

Ah, mi perversidad es sublime ¿no?

Claro, con esa salida se me arruinará la correspondencia femenina.   Oh, esperen, ya no hay correspondencia, ni femenina ni no femenina.  Ah, si tuviera redes sociales me haría varias cuentas alternas (no se hagan, de por sí así hacen) y me auto daba rt, follow y like, y también me auto troleaba, para que se viera que todo es f-i-d-e-d-i-g-n-o.  ¿Cuántas cuentas alternas se pueden sacar como límite?  No se hagan, seguro que ya lo investigaron.

En fin, ya se me ocurrirá algo.

Ahora que, si sale que se aprueba, pues habrá que chambearle para conseguir paga.  Entonces me pondré en contacto con loas compañeroas de la Brigada Callejera, que me aparten una esquina en La Meche.  Ni modo, la calle es de quien la talonea.  Estoy seguro que mi pancita causará furor… ¿eh?… ok, ok, ok, mi panza… ¿qué?… bueno pues, mi panzota… ¿no les digo?, si de que son maloras, son.

 

El SupGaleano reventando varias fajas.

(no, gracias, de veras, no, no necesito que alguien me venga a fajar… voooi, oigan, de plano enseñan el cobre, oigan, puro albur sesentero, oigan, por eso no loas quieren los bien portados, oigan… ¿eh?… ¿un reality show para conseguir paga?… ¿con Trump, Macri, Temer, Putin y Rajoy intercambiando nudes?… mta magre… ya no vean esa televisión… mejor series de TV en producción alternativa…sí, en los puestos de eje central ya está la nueva temporada de Games of Thrones… sí, resulta que el Tyrion y el Snow son parientes con la Dayanaris… como se diga, pues… sí, un dragón para cada quien, un mensaje de equidad… sí, en el nuevo escudo se unen el león, el lobo y el dragón… bueno, sí, una versión de la Hidra… sí, como si unieras al gran capital financiero, con el industrial y el comercial… sí, el sistema se recompone y todos los de arriba contentos, y los de abajo pues a la chinga… sí, pero están viendo un final alternativo… sí, cuando toda la banda está agarrando la jarra para celebrar no sé qué, llega una mujer indígena, se caga en el trono de hierro y con un soplete lo derrite … bueno, están viendo si le quitan el soplete y le dan una caja de cerillos, para que tarde, el suspenso pues… sí, chance y otra temporada, depende de cuántos cerillos le lleve… sí, ahí acaba… pues por el Brexit ése, los costos se fueron a las nubes.  Y ahora con el Trump, pues peor… ¿Qué? ¿que no haga spoilers?  Oh, pues, para qué me invitan si ya saben cómo soy).

Doy fe.

Miau-guau.

 

Comunicado tomado de Enlace zapatista:  UNA HISTORIA PARA TRATAR DE ENTENDER

 

Comunícate:

redmyczapatista@gamail.com

@redmyczapatista

M´a tuluk skop anzt, winik. (No es decisión de una persona) (Comunicado Versión en Tzeltal)

Ú´j noviembre chebj mil wuaklajuneb javilal.

Yu´un lajbanwuanejetic wuinik´etik  antzetik:

Tenix ayotik taj kopinel te bin yaka´tzivayik, yakal chambeltik spisil te binkawualik y sok te vin kajtzivayik.

Spisil te ja lavanwuanejik, ja bolilik, ja chopolil tej max´uix jak´unik snakaltayel.

Jixniwuan tej joetactikon taj pisilik de anztetik, wuiniquetik ta Congreso Nacional. Indígena yakalwuan taj yilbelik skopinbelik tej vin yakal jaá ztibabelik y xchambelik tej ja kópic.

Taj meleil loók te vitil laj yalik y laj yalbotikon tej ay bayal chopol´otanil ta lumilal.

K´ax vayal lamulanik, y laj pak´jakabik jaátex yuún kax lok ja´kunik loilkop te la pasik tekawualik yu´un ayatex tajkexan te jaátex y yax labanwuanjatex sok tej “canditaga”, te yas´can ya yal skaceselwuelil yuún ezln.

Laá jpasveyik kinalul bitíl tatilatex yuún slabanel te anztetik te jotikon indigenaotikon.

Yatoj ka kutikon indios tej yakikiltaybaticon taj pikel y que mayuk bin yajnaticon te joóticon y te yax botíncon bitil chamvalam banti ya yal te canan chij.

Yuúnwuan max´xawuilabaik taj jun espejo kalal vinkawualik

Jixchniwuan lokatex vitiltatil chopolatex mayuk jaákexlalik.

Jaátex vayal yakopojex kawualic te malek labanwuanej tej janax ay ta macha ya yaí xatáu. Maxawuilabaic te ochemix ta maketalik tzakoix ta chulelik yakalix ja spabelik jeuk, jajix ja talelik, jichix snopeljakuinik y jichix yileljakuúnik te kuxlejal tej yaxchopolkopojatex taj tojolticon.

Maxawuilik te ay biuntil taj ilel tej ay yanyilel, janax ayatex taj yileljabaik jatuqueliknax yaka´kanabaik kaxatoyabaik yakanopic tej jaátexnax yax´xu ja kuinik coltawuanej y mayuk´yan machá yax xúyuún maspasbel tej vitil yaxkancoltayel tecuklejalil lij ta balumulal.

Maxawuilabaik tej jaxanix jaátex chinchaóxtulatex tej janax yakalaákambelabaic, max xawuilk tej yakal taj lajelbael te bin aytoj tebxan tej kuxlejalil lií ta balumulal, skaj te ja makojabaik, skaj tej maxakankawuilik tej vitil ayatex taj kuxajel tej jaátexe.

Jayuún yaj kalbatikon nopaik taj lek skoponel te juneé, ch´amveyaik taj lek te skoplalil y loquesveyaik wuen slequil tej ztibabil juneé

Kaáx oboljbáj te macha kopojikix tej las ztibayiquix y las slokexiquix taj ztibabil juún y taj yantik ztibabil juún banti juú yuúnik sloquesel.

Ka´x Toyol snopogelik tej macha lajkopojiquix lumyantojlajbijil tej snopogelik, mayuk stuúl má laj naik koponel y málaj naik ztibayel, taj kaxel mayuk stuúl bin la yalik taj ká tej yuún majnabeyik scuetail tej bin ay taj alel.

Yas naik cuentail como kax bayal ya yayik lot y yotan mukuptesik tej lotinwuanej y yotan xyaquik ta ilel tej yaá smelelik tej vin yayalik y yatoj yautayiktajalel yuún ya yakik taj ilel tejaá smelelil  y lotil, jich ya spasik aj te ta ztibabil juún y jich ya yayik kalal yaj koponik tej juné, taj kaj masnaik koponel te yayal te bin ztibabile.

Jich laj yayik labanwuanej kalal lok snopel yuún tej Congreso Nacional Indígena, tej batik taj sokoyel taj miles swuinlel slumalik, bitíl tribus, naciones, barrios, tej jaik yaxa yalik teme yax lok junax pensarik tej bin taj kanele.

Ya yakik labanwuanej taj stojol te Congreso Nacional Indígena tej jich ya spasik tej taj jachibal yas kambeybaik skopic taj spisilik tes joetac´baik, maá chá´oxtuluk yas slokes stop y jaá ya yak tapasel tej bin ya yalik. Stukelik tej machá chopol yax kopojic jix ya apasic tuquelic jaá ya chumbeyik te vin ya yal te yawualike, aunque taj kaxel maá lukuk vin ya yal tej yawualike jich ya pasik.

Ya yalik tej kax bayal tulan skoplalil tej bin ya yalik, yuúnlaj wuen nopbil yuúnik, kalal yax kopoj tej yawualik ya yaál chopolkopetik taj kaxel maá lekuk tej bin ya yal, te antoj yas mak yeik mayuk bin ya yalik como yajwuan, jich yas pasik janix té lokemic talel´euk´a, janix sjoybaik, tzumbalbaik taj lajbanwuanejetik, bolkoptawuanejetic.

Tej bin batik taj jokoyel tej joetactik Congreso Nacional Indígena, já tej aybal junax yotanik o jabal tej mauk, yuún yaj spasik sleik machatik o´chik yuún bitil Concejo Indígena de Gobierno, yuún yaj spasik wuen lek ajwualil li ta lumaltik México, y jaán joetaktik inée yaj sjoyin sok tul antz lokem taj Congreso Nacional Indígena y jalá tej antz inée jalaj tej candidata kuuntik ta elección yuún 2018.

Jáa te bin lok taj alel yuúnik taj sakubel kinal yuún chanlajuneb taj uúj yuún octubre taj chebmil sok wuablajuneb jabilal.

Jich ya yaál tej ztibabil juún tej las slokesic, wuen ztakal albil y wuen ztibabil y ay taj caxlankop yuún machayuk ya xuú yuún koponel y ya´yel tej bin yayal.

Má bajyal te ztibabil juún, tej ezln yaxajokobey sjoetak taj base de apoyo zapatista y tej batukjeuk tej Congreso Nacional Indígena taj jokoyel sok joetak teme ay acuerdo´ik.

Mabaj jich ya yaál tej tzibabil juún. Tej vinkoy ta pasel tej macha laj kopon de ju´n ztibabil yuún bayal sjarawuanil y masnaik koptayel y masnaikchamel tej bin ya yal te juné maá spisil yotan yas kopon tej juné, ja ya chaám tej kop te bin ya yal t´ej periodikotic y noticieroetik tej tojbilik yuún chopol awualil te botól yas skasesik.

Ya yal sbajik te kax bayal toyol estudioik y vayala´j chin smaquinaik banti ya laj yilik bin taj koyel taj pasel o taj kaxel, mabaj yil, ni yauk snop tej jaá mas lek yaxa yil tej bati mero tzibabil banti mero lokem talel de kopetik, tiklaj ya yaáy áj te vin ya yalik te lolonwuanejitik aj tej taj periodikotik y teantoj té yas ztakik áj te bitil ya yakik scopik.

Má la yilik te koóp tej batimero ztibabil, jich malajnaik bin mero ay tej taj ztibabil ju´n, janax yaj ztob´ajik taj chopolkoptawuanej, malaj snaik yalel ta lek bitíl sbi´il Congreso Nacional Indígena, ya la yalik, Consejo Nacional Indigenista y jalaj tej kalal yas kan stojobtes yalaj sch´a, yal Consejo Nacional Indígena.

Vayal skexlalul tej machatik jaik yatelik ztibayel te junetik, jaá laj teé kuxulik áj y yas kanik stojolik yuún ztibayel t´ej bin mas náj koptayel y xchamel tej kopetik  y jalaá mero yatelik skoplal.

¿Vitil laj áj de yas skanik te ya yichik xcha´mel te bin ya yalik, y stuquelik mas snaik chá´mel tej bin ta alel, y ni yakuk skoponik ta lek te ztibabil ju´n?

¿Yuúnlabal taj kaxel ay skokolil já´kuunik taj kopinel tej júne?

¿Vitil la´aj te yaka kanik ichel ta muúk, y tej ja´atex max ich´awuanatex taj mu´uk?

¿Vitil la´aj te yaka kanik yax i´ch´otex ta muk, y tej j´atex max ich´awuatex taj m´uk bitil te j´otikon ya quichvatikon ta cuenta tej bin ya noptikon y m´atobalokem tej k´optikon y yakalatex taj chopolk´op taj tojoltik´on y t´aj labanwuanej y taj bolk´optawuanej?

O´boljaba´ik tej k´ax bayel yak´a wuich jabi´k taj muk yu´n abogadojatex, j´a nopojik ja wuatelik, maestrojatex yuun escuelaetik, ztataywuanajatex sok bayal ja wuichojik j´a titulojik.

O´boljaba´ik vayal alem tej k´ax p´ijatex tej j´atex, y m´axanik yilel j´un y m´axaik ztibayel j´un.

M´abaj yu´un mayuk bitil yaka taik taj i´lel, ay bayal taj ch´apj j´a celularik, j´a tabletik, computadoraik y bi´ntikt´ojxan ja k´unik, j´anax ay ja k´unik yu´nax yakatoy jabik, mabaj y´un spasel bin l´ek.

Y´unax ayatex taj ztaltanbaj mach´a ju´em yuum spikbel yachil atejibal.

Ja´nax yuun yak´a pikik taj lok´esel bin ma´a lek j´a chopolalik, van k´awuayik l´abanwuanej, ch´opolk´optawuanej.

Yatoj l´aj kalabanotikon tej janax sch´aoxtulotikon, jichlaj yu´un may´uk melot´an, jich yak´awualbey jabai´k.

J´otikon zapatistas och´emotikon taj jamal y mala´ayuk bin ya natikon, mal´aj natikon smelelil politica, j´aiknaxlaj mach´atik ay´ik taj puebloitik ay laj wuen sn´opel yu´nik y yalaj sn´aik pasel yu´unlaj ay wues spi´jil.

J´ich, sme´lelil, jich´nixaj ch´in tebotikon st´aj melelil.

J´anax y´uun ay taj zto´bel taj miles tej organisadoayotik t´aj melelil.

Ayt´ojnax taj o´xebj ch´ebjch´awuinik yabilal tej ayonitik´on y m´a ju´em k´untikon taj chíjtesel, j´anax jt´ebj Municipioetik autonomoetik rebeldesetik zapatistaetik, bant´ij t´aj melelil l´aj lokéstikon y láj t´ikontikon taj la chingada tej ch´opol ajwualil. Vant´ij smelelil hay maestraetik y maestroetik vant´ij max ch´unikix tes sk´op tej x´at´ajwuetik y ch´opol aj´wualelitik.

Ay t´ejbuk bit´il yaj boxt´ajbatikon, ay v´itil y´aj yichi´k svojel mach´atik tulan chamel, j´ocoyal tej ay doctoretik ay slekil yotakin yax koltawuanik.

Ay t´ebj escuelaetik autonomaetik  vant´i ya yak´ik taj novel j´un t´aj smelelil.

Ay jt´ebuk mach´tik yas n´aik spikel emisoraetik, ay j´oetactikon anztetik mach´atik yas n´aik spiquel utrasonido y yas sn´aik spoxtayel e´etik.

Puebloetik t´ej ja´ik ya yak´ik mandaril y ajwualil yas chu´nik tej k´op.

A´, jichni´xaj, l´iajtoj t´aj  cientostajmiles ay t´ej sl´abj o´tanil t´aj stojol tej x´at´awuetik y tej ch´opol ajwualiletik tej yas smilotik vat´i kuxulotik.

J´a´antoj, j´a tej ju´em k´uuntikon y mas x´an tej ya´xa spastikon bael  m´abaj xa t´ekanbatikon  taj spasel.

L´ek, ¿yabal x´u kajwualbotik bin j´a pasoik j´a kunik vin j´a pasoik taj t´ajb s´ok oxebj jabilal te kuxulatex?

M´ajaktej sl´el ch´in baquetik, o mukul baquetik, o sea yuun sle´el j´a cargoik.

L´iatoj t´aj melelil yakal k´akbeltikon t´a ilel vit´il taj jimel tej vin m´a lek taj kuxlejalil yuun x´at´awuetik, v´in ya yi´ch jimel y v´in m´auk y v´in yas k´an jach´el yach´il, vant´ij ya k´ixbatikon taj cuenta spisiltikon v´itil xáj spasticon y ayotikon taj miles,  m´ataj chebj o taj oxeb j´utsul tas oficina y já ya yal v´itil ta spasel.

Ja´atex vayal jabilal k´axematex taj yalulajnel y yalulajnel y mayuk vin j´a spajik y m´axa tak´jic, m´axa l´ejik j´un espejo y´un k´a wuilabik s´ok´aj te vin j´achojik taj pasel o vin m´a taj spavelik.

Tej v´in ya yi´ch alel, yuun yax´u taj ilel, m´auknax taj k´optayel y m´ayuk vin ay.

M´ajauk te vín ya yal t´ul, j´a tej v´in ya yal, tej las n´op t´aj miles.

¿Vit´il l´ek ya k´akbaj o snopel v´itil ztibajel wuinik o anz´t?

V´itil tzibaneljunetik, v´itil periodistaetik.

V´itil sl´el van yas j´uzt´anon yuun tut k´atel, o m´ukul atel.

Ya k´al j´a tej mauk vin yaxu ya kal m´ajnatak v´itil ay te ayik taj kuxnajel, m´a t´ej kuxulons´ok v´anti ayik anztetik y wuiniketic.

Sn´ael taj smero melelil, taj k´axlank´op científicamente, m´a l´oktayel vit´il tut makina tej jan´ax ya loktay  t´ej vin ta alel y mas n´aj sk´optayel o jan´ax ya yal tej v´in yax lók taj periodiko´etic tej ch´onojba´ik.

M´aj la´ban tej ja´ik wuini´k, anzteti´k, taj pati´l ma´x k´an k´al tej j´on laj laban, o k´e maj jichúk laj k´al bitil yak´al yabelik tej vin la kal´e, o ja t´aj chopol k´optaybelik tej bin laj k´ale.

K´alal j´ich y´a pas´ik, k´awualik, chik´an taj ilel, taj ayel tej k´ax maxana´ik kinal y yak´asu´tjak´opik.

M´a toyb´aj tej káxnáj spisil,m´abaj kuxulon sok´ik, ni jnop´oj, n´ij k´iloj vitil ayi´k, m´a k´iloj junetik bat´ij cholik vitilayi´k, m´a k´axem kuín tej vin k´axemik yu´unik.

T´ej jo´on ¿ vin yu´un yaj toy b´aj si m´ayuk vin ay k´uun taj joyobal?

M´aj t´aj taj ilel tej lok´ombja o xojobal.

M´ayuk vin ya k´ak taj ilel tej ay vin spasbil k´uun tej chik´an taj ilel.

M´ajichu´k tej j´anax t´aj purok´op, teme ay v´in pasem jak´un tas melelil y chik´an t´a ilel y tas melelil tej jak´optayeji´k taj miles y laj zto´obj bayalsnopel, ta ilel y l´aa pasik s´ok melelil.

¿J´ayu´un vin y´uun ya l´ajbanatex y yachopolk´optayex?

Xinola´etik w´inik, anzt´ik, tej ja´atex k´ax m´uk ya´kayabaik s´ok taj tut wuatelik, yajk´an k´albaticon:

J´ootikon anzt´otikon, wuinikotik´on indígena yu´un Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, yak´awuabotik´on ku´ux otanil y slab´otanil, yu´un tej yak´alabajnotikon y tej maxakánotikon tej j´otikon indigena´otikon tej j´otikon.

Aun´kej k´ax jichj y´a pas´ik, tej j´otikon y´a k´abeytik´on lucha y te vi´n xajt´ajtikon j´a k´uunik j´euk y taj spisil México t´aj vant´ij kuxuloti´k

K´axemix k´untikon 500 y´abilan t´aj yilel y t´aj nopel yilel, tej vi´til sk´okolil laj spasvotikon tej xat´ajwuetic tej u´ztinwuanejetik tej k´ulejetik tej chopol aj´wualiletik y ay´ix 500 yabilal tej ayix wuen snopel, yilel kúnticon vit´il l´ek  ya k´antikon j´un l´ek k´ux lejalil.

¿A´ntej j´atex?

¿J´ayebj 500 y’ abilal k´axem j´a k´unik, j´ayu´un yax talatexa  labanotikon?

K´oy k´akalel laj ch´aptikonix k´optikon, p´ajal s´ok wuiniketik y anztik yu´un Congreso Nacional Indígena, yu´un x´aj jokoybekon taj lumaltikon, teme y´ax ochotikon taj acuerdo o´j m´auk y´un y´aj lok´estikon j´un Concejo Indígena de Gierno tej j´a yaxa y´awualtay taj spamal México y m´aja´uk nax y´un indígena, j´a´an Consejo tej x´a yich pasel yax o´ch taj elecciones y´un 2018 y j´a j´un t´ul j´oytik anzt téj jl´ebil k´untik delegada yu´un CNI t´ej yax sj´oyin sb´aik.

M´atoj l´okem tej k´op teme y´ax x´uj o max x´uj.

M´atoj lok´em tej acuerdoil y bayalix l´abanwuanej l´aj wuavotik´onix y ch´opolk´optaywuanej taj t´ojoltikon tej j´otikon l´ij mero l´ij lumaltikon tej l´ij chijemotikon y mas t´oj  k´alabanveyotikon tej j´oetactikon anzt´ejtik tej indegenaoticon.

Sk´an ya yal tej maj´auk´nax y´ax ch´opolkoptaywuan taj t´ojolticon tej k´ulejetik y tej ch´opolajwualil, y´aka ch´ik´avaik´euk o tej ch´iquilatex j´euk´aj, yatój xtal t´aj m´oel t´aj patikon vi´til tej partido´etik, j´anix´jich tej v´itil m´ukul intelectualesetik, investigadoretik, articulista´etik, escritoret´ik, periodistaeti´k, maestroeti´k, universitarioeti´k.

¿M´achaj xan k´ol´jil?

O´ztejabaji´k  j´atex bolk´opatex tej tenix talemat´ex.

J´alatej m´achaj káx laj toybajik s´ok j´otikon tej l´aj yalbotikon tej ja´alaj chibolaotik´on, y´otanlaj ch´a spasotikon taj mandaril.

J´ichuklaj j´un k´akal ya yak´ik taj i´lel tej yatel´ik b´itil tej m´acha spasoj taj melelil so´k te mach´aj yak´al spavel taj melelil.

J´ichuklaj j´un k´akal y´aj yalik taj smelelil v´inyu´un tej b´ajtik´e.

A´yalajawua´ik señoraet´ik, señoret´ik jlabanwuanejet´ik, ch´opolk´optawuanejet´ik:

A´ kbotiklajtailel j´ayebjl´aj municipios autónomos hay j´aj k´unik o tej pasemix j´aku´nik y tej l´ek organizadoayatex.

Vántiklaj ay j´ak´unik y j´ayeblaj pueblo´etik tej y´as sn´aik pas´au taj mandar y ajwualil ya xchúnik tejk´op.

V´antij l´aj ay te lugaril tej j´akunik tej ay ta pasel tej y´ax pasot respetar de anzt´etik, tej alaletik y tej m´elm´amaletik

V´antijlaj ay tej c´oltawuaje te k´aj pas´ik y´unlaj tej mach´a m´ayuk vin a´yu´un.

V´antijlaj´ay tej j´a libertadi´k o´jatak´unik tej j´atex, v´anti y´alaj x´uj xl´okatex ta calle o v´ati l´okatex ta v´eel sín que a´yuk j´aa x´iwueleik, y´uun káj wuich´it ztaquel y tej y´ax sn´akatex y y´aj y´uztiveyat j´a baquetal y asta y´as smilatex.

V´antijlaj ay j´a k´unik  tej ajwualil te m´at´exchikosvaj ta mila´u y snojtesel´aj ta carcel tej mach´a may´uk smulik.

¿L´alab´alaj pajsix ta cuenta?

S´utvonlaj y´otic ¿V´iunlaj t´ejab´otkinejab´aj tas contrajinel tej indigenaet´k y y´alaj k´akuy  t´ej m´ayuk sj´olik j´ayu´un mas n´aik van yaxve´enik ni mas n´aj vanti yax v´atikj?.

¿V´iunlaj j´ichk´apas y m´abaj ayotikon taj u´ztinwuanej?

M´alab´a yakal k´albeticon m´ach´ajat´aj y k´a lebotikon multikon tej y´akalstojbelotikon tej chópol ajwualil y´un v´itil ya p´asbatikonchingar tej´atex, tej y´akal coltaybeltikon y sp´ikvelotikon tej capitalismo.

Tej j´otikon máyuk m´achaj stojotikon y´un tej v´itil ayotikon y m´a koltaytikon uztinwuanejetik x´at´ajwuetik.

T´ej j´otikon anztetik, wuiniquetik m´ayuk m´acha yas spasotikon t´aj mandar.

J´alawuanch´ayuun yax chopolk´opojat t´aj t´ojolticon, k´ayemat´wuan t´ej j´at ay´atajchunel mandaril, tej k´awuich albeyel vink´apas y vinkáwual y vin k´anop.

M´axa kán sl´eel coleltik y´unwuan kamulan tej ay´at taj esclavo.

J´otikon v´it´il zapatista y´aj pastikon taj l´ek o yaj pastikon taj m´a l´ek perojotikon ya k´iltikon.

M´apastikon m´acha vinyalvotikon te talem taj yan parte.

N´opajlatalek y o´ztesalaj t´a jol, capitalismo svijil´aj te m´acha yak´al yúztimbelex y m´aindigenau´k tej m´acha yuztinatex.

K´axm´ayuk st´ul tejk´a k´uztinoticon y k´a labajnoticon, y´axa k´oyuk k´akal yax´a quilbatic porque yu´un ay m´acha yaxa stenotic o y´azujotik.

¿M´acha z´ujotik oj stenotik?

Ch´opol uztinwuajwtic. Sistema.

N´opajlajikt´ajlek te vin lajkalbaticon  ik´itayaji´xlaj t´ej sl´abotanil sb´olil o´tanil, m´aa t´ajimaluk spasel lucha yu´un sl´el coleltik l´í taj valumilal.

Anztetik, wuiniquetik t´ej estudiosojatex.

¿V´itil´aj m´axk´oy tailel j´ak´unik tes n´opel y´un tej x´atawuetik yas geltalan v´it´il taj pasel tajl´ek  tej x´atau, e´lek, mil´au, xchukotic o sn´ak´elotic y smilotik.

Y´akawualabaik t´ejlumk´axana´ik snopel y m´axawuilabaik tej v´itijlatex taquin t´é téj mamalix tej m´axyak´ix s´it  aunque ayatex ta maliyel.

Yu´ulaj lum k´axchopolix l´aj  te lumk´inal v´anti k´uxulat, tej j´a j´ich taj yixlambel y taj y´iktaybel jilel tej capitalismo, y tej j´atex m´axajeltayjabaik taj y´ilel taj n´opel laj y´ixlambatex taj jolike o laj zti´lambeyex taj jolike y j´atex m´axa le´ik v´itil yan modo taj pasel y´an ejrcicio.

Lók´anik l´aj taj y´util j´an´aik, j´achanik l´aj taj j´uztajibal, v´e´enanik, j´ach´aj y Toya taj jolik´e y l´eaik j´a lenteik y´un y´aka wuilik k´inal taj m´ax´xajchal y y´un k´awuilik taj l´ek spisil vin ay.

I´chaj laj talel taj j´ol yotic spisil tej b´inl´ajwuiltiklan, ko´ozt´íklanaj t´aj ilel, tej l´aj k´awuil te ay v´in xálokuk taj ilel ja k´uun, yu´un laj j´ich  m´aj´unuk v´an zutetat tas spasel, yu´un laj maxapasulan repetir lo mismo.

J´alaj teme mayuknixvilawuila´e y´unilaj t´aj k´axcháyemix a´j tej j´á sit´ik´e.

J´alaj tej y´otik´e j´akotanik te y´auk  k´apasik taj mandar tej v´in ya x´uj o v´in m´ax´uj spasbel tej Sup Galeano.

Tej SupGaleano, j´anix j´ich spisil v´itílik insurgentejetik, j´á y´as spas tej v´in y´aj k´albey tej jo´on´é.

J´o´on j´a y´aj spas tej v´inyaj yalbon te puebloetik.

J´ayuun yotik, j´o´on y´aj k´albey tej SupGaleano, tej v´in yaspas y j´á tej v´in y´aj k´albey j´á yas spas.

Teme y´aj k´albey m´ajxazut téj k´opetik, y´uunix mas zut´aj, y´uun máyuk st´ul, m´á lek´uk.

K´alal y´aj k´albey zu´taj, aunque mas k´an tienik´e su´t wuen ch´ikan y jamal, y´un j´ich y´aj y´aybey sbelal tej y´antik mójloltik.

T´eme y´aj k´albey a´kaj entrevista, yu´unix yas sp´asa, aunque mas k´an. O´j y´aj k´albey x´aj wuabey entrevista t´a spisilik m´ach´aj xl´aj t´al, j´á j´ich y´aj spas, o´j j´anax medios libres j´a j´ich y´as spas, o´j s´ok medios  tej mach´aj ch´onosbaji´k, j´ich yas pas.

Tej m´chaj mas k´an y´aibel belal j´aitoj facil b´itil´aj t´al abeyel, a´kaj spasik j´ich´átoj:

Primero a´kaj y´ichik y sk´asesik u´ztinel, l´abantayel, ch´opolk´optayel yu´un mas de 500 años.

A´kaj ch´apan sba´ik t´aj lajuneb j´abil y y´as jach sba´ik, vit´il l´aj spaticon y´un sacubel wuinal t´aj 1 de enero y´un 1994 y sti´kuk yúnik sin que y´aj ch´onbaik, sin que sjeltay sve´ik y sin que ma´yuk x´iwuel´ik t´aj patil.

S´ok´atoj a ver teme y´axwui´kj´asitik, porque y´anajt´e stzibayel´e y y´an´a tes spasel´ek, j´ayu´un ya k´altikon ya´náj te yalelnax y y´an´a tej tas paselé tas mero melelil.

T´eantoj y´axbajyabat j´a n´op, y´aj yabat j´awil v´in l´ek taj pasel, sin que k´a ch´ay t´a ilel y sin que k´a cháy ta v´ée.

A ver teme m´abaj y´axa ch´ajubotikon tas smaliyel tej vin xapasik.

A ver teme k´uxulotikonto´ae, porque m´abaj xa k´ujch´uquix tes sbolovelik tej chamvalam k´ulejetic x´atajwuetic capitalismo.

X´akánawuilic o t´exachámaniic s´ok va´el a´j te sistema, tas k´aj y´uun may´uk snopel yilel j´ak´unic, t´eav´ij mayuquix spoxil, ni y´akuk k´a wuich´ik n´ael yu´un te j´a chopolalik te k´axatex taj balumilal.

¿J´alabal smul spisil tej SubGaleano tej yákal yíkbeloticon bael t´aj yan vej o´j taj chopol vej?

Ya wuak´ik zte´elil tej asta yawualic Galeano/Marcos.

Si k´ax l´a mulanic k´alal k´awuilik ay´in tej SupMarcos, y´atoj xv´atex tas s´lok´esel ja fotoik y y´atojl´aj k´amveyik sfirma y tut saludo, y´aj k´al porque la k´il taj s´it t´eayo´naj taj x´uk.

T´eay j´eka t´aj x´uk tej chák´unik j´oyticon maestro Galeano y m´abaj l´a j´okobeyik bin sv´il.

T´a patil l´aj wualbeyik spisil vin chopolk´op tas toj´ol te SubMarcos y´uun m´a lax chunatex, j´a laj ch´uun tej vin lajk´albeyticon.

L´agemix ch´amenix.

I´quitayajiquix já j´ich te vit´il ja wuinikil te laj ch´ojatix jilel.

L´ajemix, k´axuquix j´akunik.

Y´oti´k ay j´un SubGaleano tej j´otikon j´ich ya kaltikon, y´aj kalbeyticon tej k´opojuk y´un t´é ya quilticon v´itil ch´opol k´opojatex o v´til l´ek k´opojatex j´ich y´aj quiltikon v´in yelel j´a siti´k y j´ich ya n´abaticon´ajbaj v´intij´awuilelic. M´anchuk k´awuali v´in ch´opolk´op tas stoj´ol o asta x´awualiktalel te y´uun xa wuak´ik t´aj milel. J´ichuk, ch´ikan v´insk´anakotanik, ch´ajpaneticon kabeyeticon spractica y´uun spasel j´a´an´atel´ine, j´ich l´ajk´abeytikon sn´aj y j´ich claro ay y sn´aoj t´ejayatel. Tienique y´ax ku´juch yu´un y yas zti´ik yu´un.  M´aj´ich te v´itil j´atex t´ebuk te vinyaxalbotex ch´in o´kel taj ora o muk´ul o´kel, y´atojkawual y´unlaj l´i ta valumilal m´ayuklaj m´ach´aj ya y´ich´atex ta cuenta.

Y´otik ay j´un SupGaleano y jotikon ya pasticon ta mandar.

Teme y´aj quiltikon t´ej le´k tej y´ax ch´a l´aj, pues y´ax ch´a l´aj.

Tema m´axa mulanik tej jtalektikon, j´ichuk´avij.

M´avaj ay´ukotikon t´aj y´abelex sbuj´ztjakotanik.

L´iayotikon y´uun m´ojloltikon t´aj mero e´tal, t´aj mas p´ekel y t´aj k´exan, t´ej  yas pas lucha, yas spas pensar, te ay y´otan ch´apanelsb´aj y ya zt´iiky´uun y ay slab´yotan y´uun te k´okolil y yaxb´aj j´achb´aj tas snik´tesel te balumilal.

Y´aj k´anbaticon j´a´anmololtikon´ine y yas sk´anotikon´jeuk porque p´ajal´lotikon s´okik.

A´yotikonix so´kan mololtikon´ine m´ajau´k n´ax líj t´aj México sino t´as spamal balumilal.

I´kitayaji´kix t´ej lojlojwuanej y´un cristianeitik v´anti y´ax snopteswuatex t´aj yakel ta ilel o koponel j´un.

J´a´atex m´ayuk v´in k´ana´.ik

M´ax´anaik tas k´aj m´axapej´kanaba´ik y tas k´aj  t´ej m´á t´ojxawua´kabajik.

T´aj ch´ebal l´a ch´ayik y´uun tantoj j´unetik t´ej kápalxa´al ay j´a wu´nik t´aj banti ay te j´a mesaik y tas k´aj bayal j´a medayaik  tej j´awuichoji´k  t´aj muúk y j´a loloyel.

Y´akúk k´oy t´aj ilel j´akunik y yaka spasabaik organisar, já te k´awuilik teme yaka t´aik j´un Subcomandante Insurgente Pedro o y´an SupMarcos t´ej j´otikon m´ataj´otikon.

An´lajch´ay teme aya suerte´ik´e, y y´alajch´akatai´k.

J´alaj ch´amaslek ch´abanik y ch´a´maik, i´laik t´aj le´k tej j´un ztibabil y n´opaik v´itil puebloetik, tribusetik, nacionetik, barrioetik organizados ayik taj Congreso Nacional Indígena.

J´aik y j´otikon j´unax ayotikon k´ermanovatikon y´otik j´aik y´az snoptesotik, y´abotik k´iltic t´ej v´ej.

J´otikon anzt´etik, wuinik´etik zapatistas y´axa noptikon s´ok t´ej k´ermanotikon.

Y´ak´ukjcl´aj jt´ajtik, nopti´k, y´unlajwuan j´ichva´jtatik wuen l´ekupteseltik, wuen ki´cheltik ta m´uk, yu´un j´ich ay wuen coleltik.

T´aj yetal´aj y´okik m´achaj b´asal y´okik n´ameytalel may´uk stej´pik t´ej wuink´ilel k´inal nameytalel j´a l´aj t´exajil´uk táj  y´etal yo´ok  t´ej sv´akel y sbojl´il te hidra capitalista.

M´al´abaj sót´ilnelnax, y´unl´aj yáj yich l´ajinel.

J´atojlaj´avij t´e y´aj y´ich j´achel y´ach´il, mas zta´kal, b´anti m´alaj´ayuk m´acha ay taj a´jkol o´jtáj toyol y m´acha ay t´aj e´tal, sin labanel, sin x´atel, sín milel, sin nujztel o´j sin spojel vin ay k´untic.

J´alajan y´achil balumilal j´aku´niklaj´euk, l´abanwuanejetik y bolk´optaywuanejetik t´aj tojolticon, m´achatik matoj skan yilik, yayik ja´ita ora in´é.

Y´uunl´aj m´atoj´oxcht´ajolik t´ej v´inyaskán t´ej o´chuk tá jolik´e.

M´ajxak´an ja´naik t´ej may´uk vikana´ik.

J´al´a tej vinxalok´uk t´aj sok´oyelé m´alaj t´uluk k´opuk, j´alaj común, colectivo.

-*-

T´e l´aj x´awuich´ik alveyel t´ej vink´oy t´aj pasel m´achatik ay´ik t´aj Sexta.

M´ala k´altikon antes y´uun las k´anboticon t´ej Congreso Nacional Indígena t´ej kuchuk k´unticon j´atoj k´alal yaxk´oyic l´ek t´as lumalik y xa´chik t´aj s´okoyel.

Y´uun las kanboticon sk´anantayel y szt´ikel t´ej vin x´alok´uk ch´opolk´optawuanej y lájvanwuane tas stojol tej´oetaktikon CNI.

Tziquix k´uuntik´on, l´aj wuijlatejxix t´aj pisilik t´ej yakalnix malibeltikon.

Láj sn´aikix t´ej Congreso Nacional Indígena, l´aj chamiquix, l´aj yilikix t´aj ztibabil j´unetik.

L´aj y´ijlikix van lok´tal de l´avanel y t´ej ch´oplk´optayel.

L´aj sn´aikix vin´aj tes snopel, y´uunik t´ej m´acha yatelinej t´e politicoetik.

Láj sn´aikix vin snopel y´uun te m´ach´a p´asau ta mandar.

L´aj sn´aikix vin snopel y´uun t´ej m´acha y´a yalsvaj t´ej j´aik salvadoretik.

L´ek ay téj sb´ajketal sn´ukulel t´ej CNI.

T´ej baketalticon t´ej k´uuntikon ej´chenagem, k´ayemotikon´aj y t´aj ora yax lók y´ek´achil.

Claro j´ilix t´ej sn´opel y´uun t´ej CNI.

J´axanix x´a m´alitikon t´es sn´opel y´unik y ya k´oltaytikon.

Yáj natikon t´ej v´ej x´a sle´ik para y´uun k´unticon t´aj spisilticon v´it´il j´otikon, pueblos, tribus, naciones y barrios originarios, y´axa l´okuk t´alel v´ant´ij ay k´uxul o´tanil y v´ant´ij vayal slab´otanil tas sl´eel l´ekil k´uxlejalil.

X´alo´kuktalel v´antij ay st´ulanil o´tanil y sk´akal o´tanil.

X´alo´kuk t´aj y´otanik m´achatik colectivo.

M´abaj t´ej xal´okuk m´acha stu´kel ay.

Táj colectivo xa´lok´uktalel, v´itilnix t´alemotikon t´ej´ootikon.

L´itoj t´aj wuiztiquil j´amaletik y´uun sureste mexicano.

Subcomandante Insurgente Moisés.

México, noviembre del 2016.

Comunicado tomado de Enlace zapatista:  M´a tuluk skop anzt, winik.

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