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RESISTENCIAS ENLAZANDO DIGNIDAD-MOVIMIENTO Y CORAZÓN ZAPATISTA

Solidaridad con Comunidades Zapatistas

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Humanidad

LOS MUROS ARRIBA, LAS GRIETAS ABAJO (Y A LA IZQUIERDA), (Comunicado).

Febrero del 2017.

 

La tormenta en nuestro caminar.

  Para nosotras, nosotros, pueblos originarios zapatistas, la tormenta, la guerra, lleva siglos.  Llegó a nuestras tierras con la patraña de la civilización y la religión dominantes.  En ese entonces, la espada y la cruz desangraron a nuestra gente.

  Con el paso del tiempo, la espada se modernizó y la cruz fue destronada por la religión del capital, pero se siguió demandando nuestra sangre como ofrenda al nuevo dios: el dinero.

  Resistimos, siempre resistimos.  Nuestras rebeldías fueron suplantadas en la disputa entre unos contra otros por el Poder.  Unos y otros, arriba siempre, nos demandaron luchar y morir para servirlos, nos exigieron obediencia y sometimiento bajo la mentira de liberarnos.  Como aquellos a quienes decían y dicen combatir, vinieron y vienen a mandar.  Hubo así supuestas independencias y falsas revoluciones, las pasadas y las por venir.  Los de arriba se turnaron y se turnan, desde entonces, para mal gobernar o para aspirar a hacerlo.  Y en calendarios pasados y presentes, su propuesta sigue siendo la misma: que nosotras, nosotros, pongamos la sangre; mientras ellos dirigen o simulan dirigir.

  Y antes y ahora, olvidan ellos que no olvidamos.

  Y siempre la mujer abajo, ayer y hoy.  Incluso en lo colectivo que fuimos y somos.

  Pero los calendarios no sólo trajeron dolor y muerte para nuestros pueblos.  Al expandir su dominio, el Poder creó nuevas hermandades en la desgracia.  Vimos entonces al obrero y al campesino hacerse uno con nuestro dolor, y yacer bajo las cuatro ruedas del carromato mortal del Capital.

  Conforme avanzó el Poder en su paso por el tiempo, más y más crecía el abajo, ensanchando la base sobre la que el Poder es Poder.  Vimos entonces sumarse a maestros, estudiantes, artesanos, pequeños comerciantes, profesionistas, los etcéteras con nombres diferentes pero idénticos pesares.

  No bastó.  El Poder es un espacio exclusivo, discriminatorio, selecto.  Entonces las diferencias fueron también perseguidas abiertamente.  El color, la raza, el credo, la preferencia sexual, fueron expulsadas del paraíso prometido, siendo que el infierno fue su casa permanente.

  Les siguieron la juventud, la niñez, la ancianidad.  El Poder convirtió así a los calendarios en materia de persecución.  Todo el abajo es culpable: por ser mujer, por ser niñ@, por ser joven, por ser adulto, por ser ancian@, por ser human@.

  Pero, al expandir la explotación, el despojo, la represión y la discriminación, el Poder también amplió las resistencias… y las rebeldías.

  Vimos entonces, y ahora, levantarse la mirada de muchas, muchos, muchoas.  Diferentes pero semejantes en la rabia y la insumisión.

  El Poder sabe que sólo es lo que es sobre quienes trabajan.  Los necesita.

  A cada rebelión respondió y responde comprando o engañando a los menos, encarcelando y asesinando a los más.  No teme sus demandas, es su ejemplo el que le causa horror.

  No bastó.  De dominar naciones, el Poder del Capital buscó poner a la humanidad entera bajo su pesado yugo.

  Tampoco fue suficiente.  El Capital pretende ahora manejar a la naturaleza, domarla, domesticarla, explotarla.  Es decir, destruirla.

  Siempre con la guerra, en su avance destructor el Capital, el Poder, demolió primero feudos y reinos.  Y sobre sus ruinas levantó naciones.

  Luego devastó naciones, y sobre sus escombros erigió el nuevo orden mundial: un gran mercado.

  El mundo entero se convirtió en un inmenso almacén de mercancías.  Todo se vende y se compra: las aguas, los vientos, la tierra, las plantas y los animales, los gobiernos, el conocimiento, la diversión, el deseo, el amor, el odio, la gente.

  Pero en el gran mercado del Capital no sólo se intercambian mercancías.  La “libertad económica” es sólo un espejismo que simula acuerdo mutuo entre quien vende y quien compra.  En realidad, el mercado se basa en el despojo y la explotación.  El intercambio es entonces de impunidades.  La justicia se transformó en una caricatura grotesca y en su balanza siempre pesa más el dinero que la verdad.  Y la estabilidad de esa tragedia llamada Capitalismo depende de la represión y el desprecio.

  Pero no bastó tampoco.  Dominar en el mundo material no es posible si no se domina en las ideas.  La imposición con religiones se profundizó y alcanzó a las artes y las ciencias.  Como modas de vestir, surgieron y surgen filosofías y creencias.  Las ciencias y las artes dejaron de ser lo distintivo de lo humano y se acomodaron en un estante del supermercado mundial.  El conocimiento pasó a ser propiedad privada, lo mismo que la recreación y el placer.

 El Capital, así, se consolidó como una gran máquina trituradora, usando ya no sólo a la humanidad entera como materia prima para producir mercancías, también a los conocimientos, a las artes, … y a la naturaleza.

  La destrucción del planeta, los millones de desplazados, el auge del crimen, el desempleo, la miseria, la debilidad de los gobiernos, las guerras por venir, no son producto de los excesos del Capital, o de una conducción errónea de un sistema que prometió orden, progreso, paz y prosperidad.

  No, todas las desgracias son la esencia del sistema.  De ellas se alimenta, a costa de ellas crece.

  La destrucción y la muerte son el combustible de la gran máquina del Capital.

  Y fueron, son y serán inútiles los esfuerzos por “racionalizar” su funcionamiento, por “humanizarlo”.  Lo irracional y lo inhumano son sus piezas claves.  No hay arreglo posible.  No lo hubo antes.  Y ahora ya tampoco se puede atenuar su paso criminal.

  La única forma de detener la máquina es destruirla.

  En la guerra mundial actual, la disputa es entre el sistema y la humanidad.

  Por eso la lucha anticapitalista es una lucha por la humanidad.

  Quienes todavía pretenden “arreglar” o “salvar” al sistema, en realidad nos proponen el suicidio masivo, global, como sacrificio póstumo al Poder.

  Pero en el sistema no hay solución.

  Y no bastan ni el horror, ni la condena, ni la resignación, ni la esperanza en que ya pasó lo peor y las cosas no harán sino mejorar.

  No.  Lo cierto es que se va poner peor.

  Por esas razones, más las que cada quien agregue de sus particulares calendarios y geografías, es que hay que resistir, hay que rebelarse, hay que decir “no”, hay que luchar, hay que organizarse.

  Por eso hay que levantar el viento de abajo con resistencia y rebeldía, con organización.

  Sólo así podremos sobrevivir.  Sólo así será posible vivir.

  Y sólo entonces, como fue nuestra palabra hace 25 años, podremos ver que…

“Cuando amaine la tormenta,

 cuando la lluvia y fuego dejen en paz otra vez la tierra,

 el mundo ya no será el mundo, sino algo mejor.”

-*-

La guerra y los muros de afuera y de adentro.

  Si antes el sufrimiento causado por la guerra era patrimonio exclusivo del abajo mundial, ahora ensancha sus calamidades.

  Sobre cada rincón del planeta, el odio y el desprecio pretenden destruir familias, comunidades enteras, naciones, continentes.  No es necesario ya haber cometido un delito o ser presunto criminal, basta ser sospechoso de ser humano.

  Provocada por la codicia del gran dinero, la pesadilla actual pretende ser cobrada a quienes la padecen.  Las fronteras ya no sólo son líneas punteadas en los mapas y garitas aduanales, ahora son murallas de ejércitos y policías, de cemento y ladrillos, de leyes y persecuciones.  En todo el mundo de arriba, la caza del ser humano se incrementa y se festina en competencias clandestinas: gana quien más expulse, encarcele, confine, asesine.

  Como llevamos diciendo desde hace más de 20 años, la globalización neoliberal no trajo el surgimiento de la aldea planetaria, sino la fragmentación y disolución de los llamados “Estados-nación”.  Llamamos entonces, y ahora, a ese proceso con el nombre que mejor lo describe: “guerra mundial” (la cuarta, según nosotr@s).

  Lo único que se mundializó fue el mercado y, con él, la guerra.

  Para quienes hacen funcionar las máquinas y hacen nacer a la tierra, las fronteras siguieron y siguen siendo lo que siempre han sido: cárceles.

  Nuestra afirmación provocó entonces, hace dos décadas, sonrisas burlonas de la intelectualidad internacional encadenada a viejos y caducos dogmas.  Y esos mismos hoy tartamudean ante una realidad frenética, y, o ensayan viejas recetas, o se mudan a la idea de moda que, tras una compleja elaboración teórica, esconde lo único verdadero: no tienen ni la más remota idea de lo que pasa, ni de lo que sigue, ni de lo que antecedió a la pesadilla actual.

  Se lamentan.  El pensamiento de arriba les prometió un mundo sin fronteras, y su resultado es un planeta atiborrado de trincheras chovinistas.

  El mundo no se transformó en una gigantesca megalópolis sin fronteras, sino en un gran mar sacudido por una tempestad que no tiene precedentes de igual magnitud.  En él, millones de desplazados (a quienes, con rubor mediático, se les unifica bajo el nombre de “migrantes”) naufragan en pequeñas barcas, esperando ser rescatados por el gigantesco navío del gran Capital.

  Pero no sólo no lo hará; él, el gran Capital, es el principal responsable de la tormenta que amenaza ya la existencia de la humanidad entera.

  Con el torpe disfraz del nacionalismo fascista, los tiempos del oscurantismo más retrógrada vuelven reclamando privilegios y atenciones.  Cansado de gobernar desde las sombras, el gran Capital desmonta las mentiras de la “ciudadanía” y la “igualdad” frente a la ley y el mercado.

  La bandera de “libertad, igualdad y fraternidad” con la que el capitalismo vistió su paso a sistema dominante en el mundo, es ya sólo un trapo sucio y desechado en el basurero de la historia de arriba.

  Al fin el sistema se desemboza y muestra sus verdaderos rostro y vocación.  “Guerra siempre, guerra en todas partes”, reza el emblema del soberbio buque que navega en un mar de sangre y mierda.  Es el dinero y no la inteligencia artificial la que combate a la humanidad en la batalla decisiva: la de la supervivencia.

  Nadie está a salvo.  Ni el ingenuo capitalista nacional, que soñaba con la bonanza que le ofrecían los mercados mundiales abiertos, ni la conservadora clase media sobreviviendo entre el sueño de ser poderosa y la realidad de ser rebaño del pastor en turno.

  Y ni hablar de la clase trabajadora del campo y la ciudad, en condiciones más difíciles si posible fuera.

  Y, para completar la imagen apocalíptica, millones de desplazados y migrantes agolpándose en las fronteras que, de pronto, se volvieron tan reales como los muros que, a cada paso, interponen gobiernos y criminales.  En la geografía mundial de los medios de comunicación y las redes sociales, los desplazados, fantasmas errantes sin nombre ni rostro, apenas son un número estadístico que muta su ubicación.

  ¿El calendario?  Apenas un día después de la promesa del fin de la historia, de la solemne declaración de la supremacía de un sistema que otorgaría bienestar a quien trabajara, de la victoria sobre el “enemigo comunista” que pretendía coartar la libertad, imponer dictaduras y generar pobreza, de la eternidad prometida que anulaba todas las genealogías.  El mismo calendario que anunciaba apenas ayer que la historia mundial recién empezaba.  Y resulta que no, que todo no era sino el preludio de la más espantosa pesadilla.

  El capitalismo como sistema mundial colapsa, y, desesperados, los grandes capitanes no atinan a dónde ir.  Por eso se repliegan a sus guaridas de origen.

  Ofrecen lo imposible: la salvación local contra la catástrofe mundial.  Y la pamplina se vende bien entre una clase media que se difumina con los de abajo en sus ingresos, pero pretende suplir sus carencias económicas con refrendos de raza, credo, color y sexo.  La salvación de arriba es anglosajona, blanca, creyente y masculina.

  Y ahora, quienes vivían de las migajas que caían de las mesas de los grandes capitales, ven desesperados cómo también contra ellos se levantan los muros.  Y, el colmo, pretenden encabezar la oposición a esa política guerrera.  Así vemos a la derecha intelectual hacer gestos de contrariedad e intentar tímidas y ridículas protestas.  Porque no, la globalización no fue el triunfo de la libertad.  Fue y es la etapa actual de la tiranía y la esclavitud.

  Las Naciones ya no lo son, aunque aún no se hayan percatado de ello sus respectivos gobiernos.  Sus banderas y emblemas nacionales lucen raídos y descoloridos.  Destruidos por la globalización de arriba, enfermos por el parásito del Capital y con la corrupción como única señal de identidad, con torpe premura los gobiernos nacionales pretenden resguardarse a sí mismos e intentar la reconstrucción imposible de lo que alguna vez fueron.

  En el compartimento estanco de sus murallas y aduanas, el sistema droga a la medianía social con el opio de un nacionalismo reaccionario y nostálgico, con la xenofobia, el racismo, el sexismo y la homofobia como plan de salvación.

  Las fronteras se multiplican dentro de cada territorio, no sólo las que pintan los mapas.  También y, sobre todo, las que levantan la corrupción y el crimen hecho gobierno.

  La bonanza posmoderna no era sino un globo inflado por el capital financiero.  Y vino la realidad a pincharla: millones de desplazados por la gran guerra llenan las tierras y las aguas, se amontonan en las aduanas y van haciendo grietas en los muros hechos y por hacer.  Alentados antes por el gran Capital, los fundamentalismos encuentran tierra fértil para sus propuestas de unificación: “del terror nacerá un solo pensamiento, el nuestro”.  Después de ser alimentada con dólares, la bestia del terrorismo amenaza la casa de su creador.

  Y, lo mismo en la Unión Americana, que en la Europa Occidental o en la Rusia neo zarista, la bestia se retuerce e intenta protegerse a sí misma.  Encumbra ahí (y no sólo ahí) a la estupidez y la ignorancia más ramplonas y, en sus figuras gobernantes, sintetiza su propuesta: “volvamos al pasado”.

  Pero no, América no volverá a ser grande de nuevo.  Nunca más.  Ni el sistema entero en su conjunto.  No importa qué hagan los de arriba.  El sistema llegó ya al punto de no retorno.

-*-

Contra el Capital y sus muros: todas las grietas.

  La ofensiva internacional del Capital en contra de las diferencias raciales y nacionales, promoviendo la construcción de muros culturales, jurídicos y de cemento y acero, busca reducir más aún el planeta.  Pretenden crear así un mundo donde sólo quepan los que arriba son iguales entre sí.

  Sonará ridículo, pero así es: para enfrentar la tormenta el sistema no busca construir techos para guarecerse, sino muros detrás de los cuales esconderse.

  Esta nueva etapa de la guerra del Capital en contra de la Humanidad debe enfrentarse sí, con resistencia y rebeldía organizadas, pero también con la solidaridad y el apoyo a quienes ven atacadas sus vidas, libertades y bienes.

  Por eso:

  Considerando que el sistema es incapaz de frenar la destrucción.

  Considerando que, abajo y a la izquierda, no debe haber cabida para el conformismo y la resignación.

  Considerando que es momento de organizarse para luchar y es su tiempo de decir “NO” a la pesadilla que desde arriba nos imponen.

LA COMISIÓN SEXTA DEL EZLN Y LAS BASES DE APOYO ZAPATISTAS CONVOCAMOS:

I.- A la campaña mundial:

Frente a los muros del Capital:

la resistencia, la rebeldía, la solidaridad y el apoyo de abajo y a la izquierda.

  Con el objetivo de llamar a la organización y la resistencia mundial frente a la agresividad de los grandes dineros y sus respectivos capataces en el planeta, y que aterroriza ya a millones de personas en todo el mundo:

  Llamamos a organizarse con autonomía, a resistir y rebelarse contra las persecuciones, detenciones y deportaciones.  Si alguien se tiene que ir, que sean ellos, los de arriba.  Cada ser humano tiene derecho a una existencia libre y digna en el lugar que mejor le parezca, y tiene el derecho a luchar para seguir ahí.  La resistencia a las detenciones, desalojos y expulsiones son un deber, así como deber es apoyar a quienes se rebelan contra esas arbitrariedades SIN IMPORTAR LAS FRONTERAS.

  Hay que hacerle saber a toda esa gente que no está sola, que su dolor y su rabia es vista aún a la distancia, que su resistencia no es sólo saludada, también es apoyada así sea con nuestras pequeñas posibilidades.

  Hay que organizarse.  Hay que resistir.  Hay que decir “NO” a las persecuciones, a las expulsiones, a las cárceles, a los muros, a las fronteras.  Y hay que decir “NO” a los malos gobiernos nacionales que han sido y son cómplices de esa política de terror, destrucción y muerte.  De arriba no vendrán las soluciones, porque ahí se parieron los problemas.

  Por eso llamamos a la Sexta en su conjunto a que se organice, según su tiempo, modo y geografía, para apoyar en y con actividades a quienes resisten y se rebelan contra las expulsiones.  Sea apoyándolos para que regresen a sus hogares, sea creando “santuarios” o apoyando los ya existentes, sea con asesorías y apoyos legales, sea con paga, sea con las artes y las ciencias, sea con festivales y movilizaciones, sea con boicots comerciales y mediáticos, sea en el espacio cibernético, sea donde sea y como sea.  En todos los espacios donde nos movamos es nuestro deber apoyar y solidarizarnos.

  Llegó el momento de crear comités de solidaridad con la humanidad criminalizada y perseguida.  Hoy, más que nunca antes, su casa es también nuestra casa.

  Como zapatistas que somos, nuestra fuerza es pequeña y, aunque es amplio y hondo nuestro calendario, nuestra geografía es limitada.

  Por eso y para apoyar a quienes resisten a las detenciones y deportaciones, desde hace varias semanas la Comisión Sexta del EZLN ha iniciado contactos con individu@s, grupos, colectivos y organizaciones adherentes a la Sexta en el mundo, para ver el modo de hacerles llegar una pequeña ayuda de modo que les sirva como base para lanzar o continuar toda suerte de actividades y acciones a favor de l@s perseguid@s.

  Para iniciar, les enviaremos las obras artísticas creadas por l@s indígenas zapatistas para el CompArte del año pasado, así como café orgánico producido por las comunidades indígenas zapatistas en las montañas del sureste mexicano, para que, con su venta, realicen actividades artísticas y culturales para concretar el apoyo y la solidaridad con los migrantes y desplazados que, en todo el mundo, ven amenazadas su vida, libertad y bienes por las campañas xenofóbicas promovidas por los gobiernos y la ultra derecha en el mundo.

  Eso por lo pronto.  Ya iremos ideando nuevas formas de apoyo y solidaridad.  Las mujeres, hombres, niños y ancianos zapatistas no les dejaremos sol@s.

II.- Invitamos también a toda la Sexta y a quien se interese, al seminario de reflexión crítica “LOS MUROS DEL CAPITAL, LAS GRIETAS DE LA IZQUIERDA” a celebrarse los días del 12 al 15 de abril del 2017, en las instalaciones del CIDECI-UniTierra, San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México.  Participan:

Don Pablo González Casanova.María de Jesús Patricio Martínez (CNI).Paulina Fernández C.

Alicia Castellanos.

Magdalena Gómez.

Gilberto López y Rivas.

Luis Hernández Navarro.

Carlos Aguirre Rojas.Arturo Anguiano.

Sergio Rodríguez Lascano.

Christian Chávez (CNI).

Carlos González (CNI).

Comisión Sexta del EZLN.

Próximamente daremos más detalles.

III.- Convocamos a tod@s l@s artistas a la segunda edición del “CompArte por la Humanidad” con el tema: “Contra el Capital y sus muros: todas las artes” a celebrarse en todo el mundo y en el espacio cibernético.  La parte “real” será en fechas del 23 al 29 de julio del 2017 en el caracol de Oventik y el CIDECI-UniTierra.  La edición virtual será del 1 al 12 de agosto del 2017 en la red.  Próximamente daremos más detalles.

IV.- También les pedimos estar atent@s a las actividades a las que convoque el Congreso Nacional Indígena, como parte de su proceso propio de conformación del Concejo Indígena de Gobierno.

V.- Convocamos a l@s científic@s del mundo a la segunda edición del “ConCiencias por la Humanidad” con el tema: “Las ciencias frente al muro”.  A celebrarse del 26 al 30 de diciembre del 2017 en el CIDECI-UniTierra, San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México, y en el espacio cibernético.  Próximamente daremos más detalles.

No es todo.  Hay que resistir, hay que rebelarse, hay que luchar, hay que organizarse.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Moisés.    Subcomandante Insurgente Galeano.

México, febrero 14 (también día de nuestr@s muert@s) del 2017.

Mictlán Rebelde (Programación)

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Ciudad Mostro, noviembre 1, 2016

Calendario de continuación del 5º Congreso del CNI y del Encuentro “L@s Zapatistas y las ConCiencias por la Humanidad”.

EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.

MÉXICO.

26 de octubre del 2016.

A l@s Científic@s invitad@s y asistentes al Encuentro “L@s Zapatistas y las ConCiencias por la Humanidad”:

A las compañeras, compañeros, compañeroas de la Sexta Nacional e Internacional:

Hermanas y hermanos:

Reciban nuestros saludos.  Les escribimos para comunicarles lo siguiente:

Primero.- Por indicaciones del Congreso Nacional Indígena, que en estos momentos se encuentra consultando en barrios, tribus, naciones y pueblos originarios de todo México, la propuesta emanada de la primera etapa del Quinto Congreso, les informamos que la asamblea permanente del CNI se reinstalará el día 29 de diciembre del 2016, en el CIDECI-UNITIERRA de San Cristóbal de las Casas, Chiapas.

El CNI sesionará ahí en mesas de trabajo los días 30 y 31 de diciembre del presente año.  En esas mesas, o antes si así lo dispone el CNI, se darán a conocer los resultados de la consulta.  El día primero de enero del 2017, se instalará la asamblea plenaria en Oventik, Chiapas, México, y se tomarán los acuerdos si los hubiere.

Las compañeras y compañeros de los barrios, tribus, naciones y pueblos originarios que se acuerpan en el Congreso Nacional Indígena nos informan que tienen problemas económicos para poder moverse a dicha reunión, por lo que piden el apoyo solidario de la Sexta nacional e internacional, y de toda persona honesta que quiera apoyar en ese aspecto.  Para esto, l@s compas del CNI piden que se comuniquen directamente con ell@s a la siguiente dirección electrónica: info@congresonacionalindigena.org  Ahí les indicarán dónde y cómo hacer llegar su apoyo.

Claro que si usted piensa que al reunirse, pensar y decidir en colectivo sus pasos y destino, l@s compas del CNI le hacen el juego a la derecha y perjudican el avance i-m-p-a-r-a-b-l-e de la izquierda institucional, puede condicionarles el apoyo a que lo obedezcan a usted , o agregar a su aporte algo como: “ahí les dejo estos 2 pesos, pero no se dejen engañar y manipular por el cara de trapo”.

O puede darles el apoyo sin más y, como tod@s nosotr@s, tratar de aprender de ell@s.

 

Segundo.- Aprovechamos para también confirmarles que el Encuentro “L@s Zapatistas y las ConCiencias por la Humanidad” se celebrará en los días y lugar anunciados originalmente:

Del 25 de diciembre del 2016 al 4 de enero del 2017 en las instalaciones del CIDECI-UNTIERRA en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México.  Con un intermedio los días 31 de diciembre del 2017 y primero de enero del 2017.  Si le interesa asistir como escucha y/o vidente, el correo donde se registran para asistir es conCIENCIAS@ezln.org.mx

 

Así se realizarán, de forma simultánea, las exposiciones sobre las Ciencias exactas y naturales, por un lado; y las reuniones de trabajo del Congreso Nacional Indígena por el otro.

Es todo por ahora.

 

Subcomandante Insurgente Moisés.                          Subcomandante Insurgente Galeano.

México, octubre del 2016.

 

Del Cuaderno de Apuntes del Gato-Perro, sección “ni historias, ni leyendas”:

Lo que no contará el Doctor John H. Watson.

  Montañas del sureste mexicano.  Mucho llueve.  Apenas si se alcanzan a escuchar los gritos que, para darse indicaciones, se dan quienes siguen horadando el muro.  Hay quien se mal protege del aguacero con un nailon, pero la mayoría está con las camisas, blusas, faldas y pantalones empapados, lloviendo de nuevo sobre la tierra.

El muro se extiende hasta donde alcanza la mirada.  A pesar de su aparente fortaleza, cada tanto se cimbra en alguna parte de su larga cortina.  Según se dice, quienes en estas tierras habitan sostienen que el muro es capaz de regenerarse a sí mismo, y que por eso no deben detenerse en su empeño de mantener abierta una grieta.  Consultando historias y leyendas que circulan entre los pobladores, se concluye que el propósito del muro no es sólo evitar que se conozca o se cruce al otro lado; también convence, a quienes le miran, de que no hay otra cosa más allá, que el mundo acaba ahí, a los pies de su sólida base y frente a la infinita extensión, en longitud y altitud, de su superficie.

Afuera de una de las champas cercanas al muro, sentada y con la barbilla reposando en una de sus manitas, una niña mira.  Pero sus ojos no se dirigen a la soberbia muralla, sino a los pies de quienes golpean y arañan la pared.  O más bien al suelo sembrado de lodo y charcos.

Un poco atrás de ella, un ser extraño, parecido a un perro, o a un gato, se protege en el dintel de la puerta.  La niña voltea a verlo y le dice: “Oí tú, gato-perro, ¿acaso le tienes miedo a la lluvia?  Yo no.  Viera que le tengo miedo, de balde me llamo “Defensa Zapatista”.  ¿Tú lo crees que si estamos en el partido y se llueve vamos a decir “ay no, mejor me salgo porque me mojo”?  Nada de que nada.  Ahí nomás con la pura mano te compones el pelo, y como está mojado pues lisito que queda y a volar cuervos que te sacarán los ojos.  Pero no es que me hago así para andar coqueteando con los pinches hombres.  No, es para que la puedo mirar la pelota cuando viene o cuando va.  Si no, pues no.  Y de balde te estás en la champa, manque seas gato o perro, igual te vas a mojar.  Mira, ya me llegó una idea en la cabeza”.

La niña entra en la casa y al tiempo sale con unas ollas, cubetas y botes de hojalata vacíos.  Los va colocando en las hilachas de agua que cuelgan del borde del techo de lámina.  Pareciera que es al azar que los coloca, pero no.  Cada tanto los cambia de lugar.  El ser a quien la niña llama “gato-perro”, ladra y maúlla.  La niña lo mira y le dice: “Espera, ahí lo vas a ver qué estoy haciendo”.

La niña sigue cambiando de lugar las ollas y botes y, con cada cambio, muta el sonido de las gotas golpeando su superficie.  La niña escucha un momento y vuelve a cambiar de lugar y de sonido la extraña sinfonía.

En eso está cuando llega una pareja de hombres.  Uno es alto y desgarbado, el otro más bajo de estatura y de complexión mediana.  Ambos traen finos paraguas y el más alto porta un elegante abrigo, una especie de gorra y trae una pipa curvada en los labios.  Nada dicen, sólo miran a la niña ir y venir.  En determinado momento, el desgarbado del gabán elegante carraspea y dice: “Disculpe señorita, ¿me permite que la cubra con mi sombrilla?  Así no se mojará usted mientras hace… mientras hace lo que sea que esté haciendo”.  La niña lo queda viendo con hostilidad y responde “Acaso me llamo “señorita”, yo me llamo “Defensa Zapatista” (la niña pone su mejor cara de “aléjate de mis ollas y botes o mueres”).  Y lo que estoy haciendo es una canción.”  El hombre comenta como para sí: “mmh, una canción, qué interesante mi querido Watson, qué interesante”.  El interpelado sólo afirma con la cabeza mientras se arropa en el dintel mirando con desconfianza al perrito… bueno, al gatito… bueno, a lo que sea eso que está junto a él en el quicio de la puerta.

El hombre de la gorra extraña observa con atención el ir y venir de la niña.  De pronto su rostro se ilumina y exclama “¡Claro!  Elemental.  Una canción.  No podría ser de otra forma”.

Y dirigiéndose a quien ahora comparte con el gato-perro el pequeño espacio donde la lluvia no moja, dice “Atención Watson, aquí tiene algo que no podrá referir nunca en una de esas novelescas vulgarizaciones de la ciencia detectivesca con las que atormenta a sus escasos lectores, si es que los tiene.  Observe usted con atención.  Lo que hace la señorita…cof…cof… quise decir, lo que hace “Defensa Zapatista” es combinar principios de matemáticas, física, biología, anatomía y neurología.  Al cambiar de lugar esos extraños recipientes de metal y colocarlos bajo los diferentes hilos de agua, obtiene diferentes sonidos individuales, los cuales, en conjunto, producen distintas combinaciones de notas que, infiero, llegarán a ser una melodía.  Luego, cambiando los ritmos, tendrá música y de ahí, elemental mi querido Watson, una canción.  ¡Bravo!”  El hombre le ha pasado su sombrilla al que está en el dintel y aplaude con entusiasmo.

La niña ha dejado por un momento su tarea y se ha detenido a escuchar al hombre.  Después de los aplausos, la niña pregunta “tú dices una tonelada ¿no?

¿Tonelada?”, se repite el hombre y, después de pensarlo un poco exclama: “¡Claro! Tonelada, tonada.  Sí señorita, una tonada y no una tonelada, aunque en verdad que hay tonadas que son muy pesadas”.

La niña frunce el ceño y aclara “Ya te dije que no me llamo “señorita”, me llamo “Defensa Zapatista”, ¿tú cómo te llamas?

El hombre responde “Tiene usted razón, ha sido una falta de educación el que no me haya presentado” y, haciendo una breve reverencia, se presenta “Mi nombre es Sherlock Holmes, detective consultor.  Y mi acompañante, quien ahora tirita por la lluvia y el frío, es el doctor John H. Watson, vulgarizador de la ciencia”, y, tendiendo la mano hacia la niña, agrega “Y usted es… ya, claro, me lo ha dicho antes, “Defensa Zapatista”.  Extraño nombre para una niña.  Bueno, al parecer todo es extraño en estos rumbos”.

La niña ignora la mano tendida, pero se muestra interesada.  “Detective consultor… ¿y eso qué es?”, pregunta.  “Combato al crimen, señorita, investigo observando, analizando y aplicando las ciencias”, responde el hombre con modestia mal fingida.

Ah, como el Elías Contreras que es comisión de investigación zapatista”, interrumpe la niña.

El hombre trata de aclarar, pero la niña sigue:

Bueno, mira, yo ya lo hablé al Elías para que se entra al equipo, pero resulta que ya está finado y anda en eso del mal y el malo, o sea que está investigando al pinche sistema capitalista.  Le dije que sí puede entrar al equipo, aunque esté difunto, pero dice que el supmarcos lo manda luego a la investigación y no se llega en los entrenamientos.  Lo raro es que el supmarcos ya está finado también.  Creo que es que se entienden como finados que son ambos dos.  Claro, ahorita no muy se puede entrenar porque el potrero está todo enlodado y la pelota no camina, ahí nomás se queda aplastada y por muchas patadas, nada que se mueve, apenas un poquito y ya otra vez se echa de haragana.  Entonces de balde te llenas de lodo, y luego las mamaces con su “te tienes que bañar” y pos al río.  ¿Tú te gusta bañarte?  A mí no me gusta. Sólo si es que hay baile, ahí sí, porque ni modo de estar toda enlodada cuando tocan “la del moño colorado”.  ¿Tú la conoces “la del moño colorado”?  Ésa es buena la canción porque se baila así nomás (la niña se balancea apenas, de un pie a otro mientas tararea), no que pura brincadera como los jóvenes de ahora que les gusta esa música y acaban peor de enlodados que si no se hubieran bañado.  Pero las mamaces, ¿acaso les importa si no hay baile?  Nada, a bañarse o si no, a volar cuervos que te sacarán los ojos.  ¿Tú lo tienes mamaces?  Bueno, mira, tú lo piensas si será que las mamaces saben.  Saben, de por sí.  No sé todavía por qué es que saben, pero saben.  Tú lo deberías investigar cómo es que saben.  Yo le dije al Elías que lo investiga, pero sólose ríe el muy maldito.  Y peor el SupMoy, ¿acaso apoya?  Si anda por ahí y las mamaces dan orden de bañar, ¿tú lo crees que te va a defender?  Nada, que hay que obedecer a las mamaces, dice.  Yo le reclamé un día que por qué hace así, si la lucha dice que mandar obedeciendo, que sea que las niñas mandan y las mamaces obedecen.  Pero nada, nomás se ríe el muy maldito.  Bueno, mira, pon atención porque te voy a explicar: resulta que no hemos completado el equipo.  ¿Por qué?  Bueno, pues porque no hay disciplina, que sea no entienden la organización de la lucha.  Un rato te dicen que sí entran y otro rato, anda vete, ya agarraron camino por otro lado.  Que por esto, que por lo otro.  Puros pretextos que ponen.  O si no, que por los trabajos de la lucha, dicen.  ¿Qué acaso jugar no es un trabajo de la lucha?  El finado supmarcos decía que el trabajo de los niños es jugar.  Bueno, también decía que estudiar, pero no lo vayas a publicar, ¿eh?  Total, que así no se puede completar el equipo, no hay seriedad, como quien dice.  Pero tú no preocupas, no vas a desesperar que no rápido se completó el equipo, de por sí lo sabemos bien que dilata, pero ya vamos a ser más.  Yo, como ahorita no se puede entrenar y no me dejan que vaya a hollar el muro, que porque está lloviendo y me mojo…  ¿Vas a creer que así dicen?  Si de por sí cuando me baño me mojo.  Yo el otro día le quise echar la plática política a mis mamaces y les dije que no es bueno que me baño porque me mojo, y dicen en la escuela autónoma que no es bueno que las niñas se mojen porque qué tal que se enferman de la tos, ¿ah verdad?

  Entonces mis mamaces nomás se rieron, creo no entendieron la plática política porque ahí nomás, anda vete, al río y que lávate detrás de las orejas, que esto y que lo otro.  Bueno, no te distraigas tú, como te llames, resulta que, como no puedo entrenar ni puedo hollar el muro, entonces me puse a pensar y a pensar.  Y ahí estoy piense y piense.  Pero no tarugadas, sino que de la lucha.  Entonces lo pensé que necesitamos una música para cuando gánemos el partido.  Porque si no hay música, pues no vamos a estar con contento que ganamos, ¿me entiendes?  Qué vas a entender, si nomás estás mirando.  Bueno, te explico.  Mira, las mamaces saben, no sabemos cómo es que hacen, pero saben.  Si tú lo tienes una pregunta difícil, vas con tus mamaces y zás, tras que lo saben la respuesta.  Bueno, pues resulta que mis mamaces me contaron el otro día una como historia.  Que dijo el finado que la lucha necesita de las ciencias y las artes.  Yo no sé qué es ciencias y artes, y entonces ya mis mamaces me explicaron.  Creo que te explico porque seguro tú no lo sabes.  Mira, ciencias y artes no es que haces las cosas como quiera, al aventón, sino que primero lo imaginas cómo va a quedar lo que quieres hacer, ya luego lo estudias cómo vas a hacer y pues ya luego lo haces, pero no nomás así, sino que alegre, con muchos colores y muchas músicas ¿entiendes?  Bueno, entonces lo pensé que imaginé cómo es nuestra música que ganamos el partido.  Pues sí, bien alegre pero no de bailadera, porque es serio ganar un partido, cuantimás si puro bulto tengo de equipo, como el gato-perro aquí presente, que acaso obedece, nomás corre y corre, y como tiene las patas torcidas pues ahora sí que se va de lado.  Entonces la canción pues, tiene que ser alegre, pero seria.  O sea que da gusto, que se pone contento tu corazón.  Entonces pues estoy aquí sentada pensando la música, o sea la tonelada de la canción y ahí nomás llegó mi idea.  Porque estoy escuchando el sonido que hace la lluvia cuando cae, y lo miro que suena diferente según cada charquito.  Entonces lo saqué las ollas de mi mamá y unos botes y cubetas del colectivo de como mujeres que somos, y estoy aquí escuchando cómo se oye cada uno y cómo se oye en colectivo.  Porque no es el mismo como quien dice individual que en colectivo, vieras.  En colectivo es más alegre, se oye bien.  En cambio, en individual, puro lo mismo, aunque lo cambies la cubeta.  Pero si los juntas, ya es otra cosa.  Claro, el asunto es cómo le haces para que juntas y se oye bien alegre.  ¿Entiendes?  O sea que ahí es donde lo metes las ciencias y las artes y sale cabal.  No como el Pedrito que se presume que sabe cantar, pero puras del Pedro Infante sabe.  ¿Acaso sabe de amores?  No, puras de caballos y de borrachos.  Y de balde, porque el Pedrito no toma trago dos veces, o sea que no toma porque es niño y no toma porque es zapatista.  ¿Tú lo crees que vas a conseguir tu marida si le cantas de caballos?  No, nada, nunca jamás.  Y peor si es de borrachos la cantadera.  A mí, viera que me cantan de caballos, de balde, porque yo tengo uno, nomás que está choco, que sea que un ojo mira y el otro no mira.  Bueno, la mera verdad no es mío el caballo, porque acaso tiene dueño.  Nadie sabe de dónde vino, sólo apareció ahí de pronto en el potrero.  Yo rápido como quien dice que lo recluté para el equipo y lo puse de portero, pero como no mira bien pues me tuve que poner yo de defensa.  Bueno, pero si me cantan una de borrachos, pues ahí sí, unos zapes y a volar cuervos que te sacarán los ojos.  Dicen las mamaces que el trago no sirve, que los pone como mensos a los hombres.  Bueno, más mensos pues.  Y luego lo pegan a las mujeres.  Claro, ahora es diferente porque nos defendemos como mujeres que somos.  Yo, como soy defensa zapatista, también me entreno para que los hombres no me molestan cuando ya críe, o sea cuando crezca y ya sea una soltera.  Pero no te distraes, apúntalo en tu cuaderno lo que te expliqué, apúntalo que las ciencias y las artes son muy importantes…

En eso, el gato-perro empieza a ladrar y a maullar.  La niña voltea a verlo y le pregunta “¿Ya?”  El gato-perro ronronea y gruñe.  La niña entra apresurada a la champa, justo cuando la lluvia corta su húmeda falda y el cielo se aclara.

Ya no llueve cuando la niña sale corriendo de la champa con un balón en las manitas.  El gato-perro sale corriendo detrás de ella.

Mientras se aleja, la niña alcanza a gritar: “Ahí cuando acabes el apunte vienes.  No preocupas si no está cabal el equipo todavía. De repente dilata, pero ya vamos a ser más”.

El hombre a quien llaman “Doctor Watson”, cierra su sombrilla y extiende la mano para asegurarse de que, en efecto, ha dejado de llover.

El hombre de la gorra absurda sigue mirando a la niña alejarse.  Luego extrae una lupa de su gabardina y se detiene a analizar cada uno de los trastos ahora mudos, sin lluvia que les saque una canción.

Interesante, mi querido Watson, muy interesante.  Creo que valdrá la pena estar una temporada en estos parajes.  La atmósfera es limpia y la niebla no deja de recordarme al Londres de la calle del panadero”, dice el hombre alto y delgado mientras extiende los brazos para mejor aspirar el aire de las montañas del sureste mexicano.

¿Estar una temporada, Holmes? ¿Para qué?”, pregunta el otro hombre mientras se sacude unas gotas de lluvia rezagadas, “no creo que seamos de mucha ayuda, aunque esa niña parece que sufre de diarrea verbal, un tranquilizante le haría mucho bien… a quien tenga que escucharla”.

No, Watson, no vamos a ayudar a nadie.  Sólo vine para encontrarme con un viejo conocido.  Pero creo que será difícil encontrarlo… al menos con vida”, dice el hombre mientras guarda la lupa, y se echa a andar.

El otro hombre se apresura a alcanzarlo mientras pregunta “¿Y entonces qué vamos a hacer aquí?, Holmes

Aprender, mi querido Watson, aprender”, dice el hombre mientras saca de nuevo la lupa y se detiene a mirar un insecto.

Mientras las dos figuras se desdibujan en la niebla, se escuchan a lo lejos ladridos, maullidos, y una risa infantil, una risa como si una canción fuera.

Entonces, aunque de forma casi imperceptible, el muro se estremece…

Doy fe.

Guau-Miau.

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De la Baker Street a las montañas del Sureste Mexicano.

Música “Baker Street”, Gerry Rafferty, con Raphael Ravenscroft en el saxofón. 1978.  Fotografías de Sherlock Holmes y el doctor Watson de la serie “Sherlock”,  serie de televisión británica realizada por la BBC, protagonizada por Benedict Cumberbatch (como Sherlock Holmes), y Martin Freeman (como el Doctor Watson). Coproducida por Hartswood Films y WGBH, la serie fue creada por Steven Moffat y Mark Gatiss. Acompañados por un bordado (primero delineado y luego ya terminado) de l@s insurgent@s zapatistas para el Festival CompArte, 2016, con el Tema “Defensa Zapatista y la Hidra”.  La imagen de la muñequita en el futbolito fue tomada en 2013 por un niño de 9 años que asistió a la escuelita zapatista, vio el futbolito y colocó el muñequito tal como aparece.  Las ilustraciones que aparecen al final del video son del equipo de apoyo CVI, sección “Tercios Compas”.

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Bordados y dibujos de insurgent@s del EZLN para el compArte

 

 

Bordados y dibujos hechos por insurgent@s zapatistas para el Festival compArte.

Música: “Resistencia”, en el álbum LDA V The Lunatics, Los de Abajo.

 

Enlace al comunicado en la página Enlace Zapatista:

Calendario de continuación del 5º Congreso del CNI y del Encuentro “L@s Zapatistas y las ConCiencias por la Humanidad”.

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